Category: Himnario de Suprema Alabanza.


1
Dios es mi salvación,
Dios es la fuente de la vida;
Dios es mi salvación, y su palabra es mi guía.
Comprende él muy bien el dolor de los humanos,
El mismo se humanó
y habitó entre los mortales.

CORO:

Y sus promesas que me hacen soñar,
y sus bondades que son sin igual,
que fluyen libre cual un manantial,
de gracia y amor
Cuando al sentir en mi ser su poder,
de pronto empieza el llanto a brotar,
y me satura con su resplandor, en dulce oración.

2
Dios es mi salvación,
es la esperanza de la humanidad;
Dios es mi salvación,
el que me imparte de su gracia.
Comprende él muy bien el dolor de los humanos,
el que creyere en él disfrutará de vida eterna.

Arnulfo Velásquez
106 Himnario de suprema alabanza.

Video:

(522) Y QUE LLUEVA

1
Ya llegaron las lluvias hermanos,
y descienden con grande poder,
ya la tierra ya rinde su fruto,
cosechemos las almas también.

CORO:
Y que llueva
el poder del Señor,
que descienda la lluvia
en mi corazón,
y que llueva del poder del Señor,
y que siga lloviendo
en mi corazón.

2
¡Oh! hermano yo estoy esperando
la venida de Cristo el Señor;
mientras viene yo quiero servirle
y adorarle con el corazón.

3
Estas lluvias son las bendiciones
que de arriba nos manda el Señor;
Cristo quiere salvar tu alma,
también darte hoy la salvación
(523) YA NO REGRESARE

1
No espero regresar a mi pasado,
es pura vanidad, ya lo he olvidado;
cuando Jesús me habló
no entendía,
la luz del nuevo día no alumbraba.

CORO:
Qué gozo yo sentí,
cuando su voz yo recibí;
todas las cosas se tornaron
bendición,
ya no regresaré;
con él yo estaré,
pues todo ha terminado
para mí.

2
Jamás olvidaré lo que me has dado,
las cosas del pasado
han terminado;
servirle a mi Señor es mi delicia,
servirle porque él
me ha alumbrado.

Danny Covarrubias

524) YA NO TE DETENGAS

1
Ven a Cristo Jesús,
es tu buen Salvador,
hoy él quiere librarte
de la perdición;
hoy es tiempo que puedas
tener el perdón,
a tu alma dará salvación

CORO:
Ya no te detengas,
ven al Salvador,
para que recibas de él
la bendición;
sólo en él encuentras
hoy la vida eterna,
y hallarás la salvación.

2
Hoy es tiempo que puedas venir,
pecador, la venida se acerca
de Cristo el Señor;
si le aceptas a él
con todo el corazón,
a tu alma dará salvación.

3
¡Oh!, qué triste será
para todo aquel,
que su nombre no esté
en el libro de él;
a la voz de Jesús,
no podrás responder,
hoy te llama a obedecer.

R. Ruelas
(525) YA PRONTO SE LLEGA EL DÍA

1
Ya pronto se llega el día,
cuando mi Cristo vendrá,
a levantar a su pueblo,
que le ha servido en verdad;
que se ha guardado sin mancha
de este mundo engañador,
y en santidad ha vivido
siendo fiel a su Señor

CORO:
El Rey de gloria ya viene,
listos debemos estar;
arrepentidos y limpios,
que no nos vaya a dejar.
Hay que empezar desde ahora
a buscar más al Señor;
contritos y humillados,
con reverencia y temor.

2
Escrito está en su palabra,
que debemos de velar,
que estemos bien preparados,
orando a él sin cesar;
pues nadie sabe la hora
cuando Cristo ha de venir;
hay que despertar del sueño,
ya no hay tiempo de dormir.

3
El mundo no se da cuenta
de lo que va a suceder,
en su palabra nos dice
que Cristo ha de volver.
Todos queremos ser salvos,
nadie se quiere quedar,
si no estamos preparados,
él nos tendrá que dejar.

Arturo López
(526) YA TENGO GRANDE GOZO

1
Ya tengo grande gozo,
ya puedo yo cantar,
ya vivo con mi Padre,
do tengo dulce hogar;
porque ya he conocido
el gran pacto de su paz,
y veo su sonriente faz.

2
Mi vida en el pecado
la quise mejorar,
mas paz para mi alma
no pude yo encontrar;
en Cristo yo he hallado
un precioso Salvador,
profundo y sublime es su amor.

3
Si aquí me condenare
mi propio corazón,
la Santa Biblia dice:
Mayor es nuestro Dios;
por su infinita gracia borró
ya mi maldad,
alabo su grande bondad.

4
Conmigo Cristo mora
en hermosa comunión,
su gracia me rodea,
me da su protección;
afanes no los tengo,
porque él me cuidará,
mi vida segura ya está
(527) YA TODO DEJE

1
Tan triste, y tan lejos
de Dios me sentí,
y sin el perdón de Jesús;
mas cuando su voz amorosa oí,
que dijo, ¡”Oh, ven a la luz”.

CORO:
Ya todo dejé para andar en la luz,
no moro en tinieblas ya más;
ya todo dejé por seguir a Jesús,
y vivo en la luz de su faz.

2
¡Qué amigo tan dulce
es el tierno Jesús!
tan lleno de paz y de amor;
de todo este mundo es la fúlgida
luz, el nombre del buen Salvador.

3
De mi alma el anhelo
por siempre será
más cerca vivir de la cruz,
do santo poder y pureza me da,
la sangre de Cristo Jesús.

4
¡Oh! ven a Jesús, infeliz pecador,
no vagues a ciegas ya más;
sí ven a Jesús,
nuestro gran Salvador,
pues en él salvación hallarás
(528) YA VENGO DE PECAR

1
Ya vengo de pecar,
de ese mundo malo,
allí aprendí a fingir
allí aprendí a mentir,
en ese mundo malo;
ya vengo de allá,
de practicar pecado,
allí aprendí a fumar,
allí aprendí a tomar,
en ese mundo malo.

CORO:
Pero un día vi a Jesús
en una cruz clavado,
también su rostro le miré,
que estaba ensangrentado,
y yo sentí dolor
por haberle ofendido,
y a sus pies me arrodillé,
y con lágrimas mojé
los pies de Jesucristo.

2
Ya vengo de pecar
de ese mundo raro,
allí aprendí a fingir,
allí aprendí a mentir,
en ese mundo malo…
ya vengo de allá,
de practicar pecado,
allí aprendí a matar,
allí aprendí a robar
en ese mundo malo

CORO:
Pero un día vi a Jesús
de espinas coronado,
también su cuerpo le miré
la herida en su costado,
y yo me arrepentí
por haberle ofendido.
Y a sus pies me arrodillé,
y con mis lágrimas lavé
los pies de Jesucristo.
(529) YA VIENE CRISTO

1
Ya viene Cristo señales hay,
almas salvadas viene a llevar;
los que durmieron se quedarán,
los que velaron se irán con él.

CORO:
Me voy con él, me voy con él, yo
no me quedo, me voy con él;
me voy con él, me voy con él,
yo no me quedo, me voy con él.

2
Te invito amigo si quieres ir,
aquella gloria ir a gozar;
deja tus culpas, ven a Jesús,
él está presto a perdonar.

3
El tiempo es corto, viene la siega,
cuando el maestro cosechará,
todo aquel fruto que halle limpio,
a su granero lo llevará.

4
Todos los santos se alegrarán,
al ver a Cristo su redentor;
un galardón recibirán,
la vida eterna en su mansión.

5
Los que no creen, se angustiarán,
en la venida del Salvador;
por su maldad perecerán,
al ser juzgados por el Señor
(530) YO CONOCÍ A JESÚS

1
Yo conocí a Jesús
como mi Salvador,
también le conocí
como mi sanador;
su luz él me mostró también,
y su radiante amor.

CORO:
Sintiendo ese amor
que penetró a mi ser,
dejé la pretensión,
el mundo y el placer.
Oh, gloria sea a mi Señor,
que me ayudó a vencer.

2
Confiando en el poder
de mi buen Salvador,
espero yo vencer al fiero tentador;
espero yo felicidad,
y gran consolación.

3
Apocalipsis 2 nos dice que Satán,
dolor nos causará
y gran tribulación,
mas en Jesús habrá solaz
y gran consolación
(531) YO SE QUE EL VIVE

1
Si los vientos te obedecen,
si la mar por ti se calla
¿por qué hay hombres
que dicen que tú no vives?
si la tierra tú la riegas
con la lluvia de los cielos
¿por qué hay hombres que dudan
tanto de ti?
es mi anhelo que las flores
le dijeran a los hombres,
por cual mano todas ellas
fueron creadas,
ellos luego entenderían,
que sin ti no existiría
lo más bello que en el mundo
puedo ver.

CORO:
\\Yo se que él vive,
pues lo veo en la risa
de un niño, cuando voy pasando
al oir el bramido del mar
que me dice cantando:
que hay un Dios verdadero,
que hizo toda la creación//.

Autor: Estanislao Marino

(532) YO SEÑOR, EL BARRO

1
Yo, Señor, el barro, tú el hacedor;
has de mí un vaso para tu loor.

CORO:
Siendo tú mi Padre,
con gran potestad
puedes perdonarme
toda mi maldad.

2
Mas si yo confío
siempre en tu bondad,
puedes hoy sanarme
de mi enfermedad.

3
Siendo tú mi Padre lleno de amor,
puedes concederme toda bendición.

4
Siendo tú mi Padre lleno de amor,
también nos has dado el Consolador.

5
Ahora yo te ruego, traigas al redil, a
todas las almas que vivan sin ovil.

(533) YO SOLO ESPERO ESE DÍA

1
Yo sólo espero ese día
cuando Cristo volverá;
yo sólo espero ese día
cuando Cristo volverá,
afán y todo trabajo para mí
terminarán;
cuando Cristo venga,
a su reino me llevará.

2
Ya no me importa que el mundo
me desprecie por doquier,
ya no soy más de este mundo,
soy del reino celestial;
yo sólo espero ese día,
cuando me levantaré
de la tumba fría
con un cuerpo ya inmortal.

3
Entonces allí triunfante
y victorioso estaré,
a mi Señor Jesucristo
cara a cara le veré;
allí no habrá más tristezas,
ni trabajos para mí,
con los redimidos al Cordero alabaré
(534) YO SOY BAUTIZADO

1
Yo soy bautizado
en el nombre de Jesús,
en el nombre de Jesús,
en el nombre de Jesús
Yo soy santificado,
mis pecados él borró
por la sangre que en la cruz vertió.

CORO:
Jesucristo es el nombre de mi Dios.
Mi confianza está en su poder
para proseguir en su camino fiel,
hasta llegarle a ver.

2
Jesucristo es el nombre
de mi amado Salvador;
él me dio su protección
en tan grande aflicción.
Andando yo perdido
en tinieblas de error,
él me dio su amparo y el perdón.

3
Jesucristo el Alfa,
Omega, principio y fin.
El primero y el postrero,
y el que ha de venir;
y conforme a las obras,
él nos tiene que juzgar
en aquel día del juicio final.

4
A sus fieles redimidos que hagan
su voluntad, les dará su galardón,
la corona les pondrá;
y por la grandeza de su gracia
les dará el reino que preparado está.

5
A todos los que él hallare
haciendo iniquidad,
con la voz de su furor la sentencia
les dará: “Apartaos de mi lado
obradores de maldad,
al fuego que preparado está”.
(535) YO TE SEGUIRÉ

1
Aunque la tierra tiemble,
aunque la mar se agite,
yo te seguiré.
Aunque pasen los meses,
y aunque pasen los años,
yo te seguiré.
Si aun la vida me pidieras,
por ti mi Cristo la diera.
Llévame.
Determinado estoy
a seguir hacia el frente,
y aunque venga la muerte,
yo te esperaré.

2
Aunque caigan las estrellas,
y aunque depresiones vengan,
yo no he de temer.
Aunque el sol no resplandezca,
y-aunque prosigan las guerras,
yole seré fiel.
Al cielo volar quisiera
si con alas yo pudiera.
Llévame.
Determinado estoy
a seguir hacia el frente,
y aunque venga la muerte,
yo te esperaré

(536) YO TENGO UN REY

1
\\Yo tengo un Rey, mi Salvador,
pues en él yo tengo vida,
promesa fiel//
no espero yo ofender
jamás a mi Rey.

CORO:
\\No espero yo ofender
jamás a mi Rey, no espero
yo ofender jamás a mi Rey,
no espero yo ofender
jamás a mi Rey//

2
\\EI volverá, escrito está,
con sus ángeles en gloria
nos llevará//
No espero yo ofender
jamás a mi Rey

3
\\Si tú quieres ver a Jesús mi Rey
sólo entrégate en sus brazos,
él te quiere socorrer//
No espero yo ofender jamás a mi Rey.

4
\\Si enfermo estoy, a él yo voy
Pues mi Rey es compasivo,
él me quita mi dolor//
No espero yo ofender
jamás a mi Rey.

5
\\Mirando al sol al decaer,
nunca esperes te sorprenda,
sino en bien hacer//
No espero yo ofender
jamás a mi Rey.

(537) YO VENGO PRONTO

1
Yo recuerdo que en un sueño,
por una ciudad yo caminaba,
a través del cielo azul
oí una voz que me llamaba,
y yo pude comprobar
que era la voz de Dios,
que me hablaba,
y me dijo ven, el fin,
el fin, ya está cercano.

CORO:
He aquí yo vengo pronto,
retén lo que tienes,
para que ninguno
tome tu corona.

2
Escrito ya fue tu nombre
en el libro de la vida,
confesaré tu nombre
delante de mi Padre
y de sus ángeles,
se fiel hasta la muerte,
te daré la corona de la vida;
ora y vela más, el fin, el fin,
ya está cercano.

(497) VALE LA PENA SERVIR A JESÚS

1
Servir a Jesús,
proclamad su verdad,
es grande placer y felicidad.
En Cristo y la Biblia
glorioso es confiar,
qué bueno es servir a Jesús.

CORO:
Qué bueno es servir,
sí, servir a Jesús,
qué bueno es servir a Jesús,
aunque aquí nos parezca
camino muy cruel,
siempre en Cristo
hay paz y solaz.

2
Si pena y tristeza te quieren cercar,
y triste tu ser desea el dulce hogar,
no temas tu lucha Jesús premiará,
qué bueno es servir a Jesús

3
Qué bueno es servir
a Jesús siempre fiel,
que importa que todo lo pierda
por él, corona de vida
al fin yo tendré,
que bueno es servir a Jesús
(498) VELAD Y ORAD

1
Estad alerta, ¡oh pueblo del Señor!
pues que en el mundo
viniendo ya están,
los que Jesús dijo habrían de venir,
y en su nombre
a muchos engañarán.

CORO:
Velad y orad, que viene ya; velad
y orad, que viene ya; velad y
orad, que viene ya; Jesús mi Rey,
muy pronto volverá.

2
Reinos y naciones
ya peleando están,
terremotos y hambres
en la tierra están;
sólo anunciando lo que dijo Jesús,
que sus palabras nunca pasarán.

3
Y por haber crecido la maldad,
menguará el amor
y muchos se resfriarán;
mas los que perseveraren
hasta el fin,
estos, dijo Jesús, salvos serán

4
Todas las señales
cumpliéndose están;
al pie de la letra como escrito está;
y todas las gentes perplejas están,
sólo diciendo,
¡ay! ¿qué cosas serán?
(499) VEN A CRISTO ARREPENTIDO

1
Oye oh pobre pecador
la voz de tu Señor,
en su inmenso y grande amor
te ofrece salvación,
quiere darte libertad y felicidad,
y te quiere perdonar,
no le desprecies a él.

CORO:
Ven a Cristo arrepentido
con un corazón humilde,
ven entrégale tu alma
y hallarás el perdón;
y si quieres encontrar la paz,
de Jesús la dicha y solaz,
sólo clama a su nombre,
y él te consolará.

2
Si te agobia el dolor
por el pecado atroz,
y si ya no tienes paz
en tu pobre corazón,
en tu desesperación
no tienes ya valor
para pedir compasión,
dale tu vida al Señor.

3
Si te rindes a Jesús serás feliz
con él, pues él es tu Redentor,
y es tu amigo fiel;
él te librará del mal
cuando en peligro estés,
y te guardará en su grey,
si tú confías en él
(500) VEN A LA LUZ

1
Vida eterna él prometió,
él prometió,
al que en él, al que en él
quisiere creer;
y estará allá con él,
porque así fue el anuncio que dio.

CORO:
Ven a la luz que te da Jesús,
ven a la luz que te da Jesús;
y vivirás allá con él,
y para siempre tú no morirás.

2
Aleluya sea a él, sea a él,
por el amor, por el amor
que nos mostró;
porque no quiso perder
lo que el Padre
en sus manos le dio.

3
Viene el tiempo de aflicción,
de aflicción, cuando ya,
cuando ya no habrá lugar;
pero ahora el Salvador,
a su pueblo ha venido a salvar.

Marcial de la Cruz
(501) VEN A LA LUZ

1
En una dura cruz murió allí Jesús;
murió por ti y por mí,
por darnos plena luz.

CORO:
\\Ven a la luz, ven a Jesús,
Jesús te espera, ven a la luz//

2
Acércate al altar, allí está Jesús;
te quiere perdonar
y darte plena luz.

3
La sangre de Jesús
traerá tu salvación;
y refulgente luz tendrá tu corazón
(502) VEN Y COME

1
Jesús tiene compasión
de los santos en su amor,
nos invita sin cesar
a la Patria Celestial.
Multitudes le seguían
oyéndole predicar,
los milagros que él hacía,
eran cosa de admirar.

CORO:
Ven y come aquí con Cristo,
ven y ve;
del maná que Cristo da
ven a comer.
Hambre y sed te quitará,
si le aceptas en verdad,
irás a vivir con Cristo
por toda la eternidad.

2
Como al que el Señor
le da de su Espíritu a probar,
debe apartarse del mal
y con él perseverar;
excepción nunca hizo Cristo,
ni secretos reservó.
Y al que con fe esperaba
mandaba el Consolador.

3
Jesucristo dio comida
a una grande multitud,
que por hambre le seguía,
dudando de su virtud.
Cinco panes y dos peces
fueron más que bendición;
comieron a su contento
y mucho más que les sobró.

4
La gran manifestación
de las lenguas y el temblor,
es para los que en Dios creen
y le dan su corazón.
Como Cristo transformó
el agua en vino y dio a tomar,
el Padre transforma al hombre
en un cuerpo espiritual.

5
Los enfermos sanarán,
demonios fuera echarán,
en el nombre de Jesús
haciendo su voluntad.
Pero sabe que es poder
que el Padre ha de mandar,
para que en nombre de Cristo
humillen a Satanás
(503) VEN, PECADOR

1
Cuan hermoso es ver venir
pecadores a Jesús,
confesando a él sus culpas,
implorando el perdón.

CORO:
Jesucristo a ti te llama,
él te quiere perdonar;
él vino a salvar tu alma,
y hacerte descansar.

2
Si Jesús te ha perdonado,
hoy le debes de seguir;
el que persevera, es salvo,
el Señor lo hará vivir.

3
Yo me siento hoy gozoso,
por tan grande salvación;
pues él ha llenado mi alma
de este tan sublime don
(504) VEN SEÑOR, NO TARDES

CORO:
Ven, ven Señor, no tardes,
ven, ven, que te esperamos.
Ven , ven Señor, no tardes,
ven pronto Señor.

1
El mundo muere de frío,
el alma perdió el calor,
os hombres no son hermanos,
el mundo no tiene amor

2
Envuelto en sombría noche
el mundo sin paz no ve;
buscando va una esperanza,
buscando, Señor, tu fe.

3
Al mundo le falta vida,
al mundo le falta luz;
al mundo le falta el cielo,
al mundo le faltas tú.
(505) VENCEDOR EN CRISTO

CORO:
Vencedor, vencedor,
yo he confiado en Cristo,
yo he confiando en Dios.
Vencedor, vencedor,
ahora yo soy más que vencedor.

1
Muchas veces he pensado,
por qué vienen aflicciones,
por qué existen pruebas y dolor;
pero en cada circunstancia
Dios me da más de su gracia,
y me muestra que soy más
que vencedor.

2
Muchas veces me han rodeado
en lugares que yo he estado,
y me siento yo muy solo ¡oh!
Señor: Pero en cada hora oscura
Cristo viene, y me asegura,
y me muestra que soy
más que vencedor.
(506) VENDRÁ EL REY

1
¡Qué gozo y qué placer
mirar a nuestro Rey!
gozarnos en su amor
con grande placer.

CORO:
Estar con él en gloria,
mirar su majestad;
estar con él en gloria,
por la eternidad.

2
La gloria brillará
de Jesucristo el Rey,
cuando venga a llevar
a descansar su grey.

3
Del cielo él vendrá
con grande majestad,
a levantar su grey,
que le sirvió en verdad

4.
En las nubes vendrá
rodeado de esplendor,
“dirá: Venid a mí
a la mansión de amor”.

5
A su divina voz
su pueblo subirá,
a encontrar al Señor;
¡qué gozo ahí será!

6
Ya estando en la mansión,
mansión del Ser de amor,
allí terminarán
angustia y dolor.

7
Te esperamos, Señor,
que vengas a llevar,
a descansar tu grey
por los siglos, amén.
(507) VENID A MI

1
Venid a mí, dice Jesús,
el buen amigo,
no vagues más, ven como estás,
yo te recibo,
por ti sufrí, por ti morí en dura cruz,
mi corazón quebrado fue
por darte luz.

2
Te salvaré, te guardaré
de la maldad,
oye mi voz, sigue en pos
de mi camino,
cerca estoy, te llamo hoy
con voz de amor,
ven a mí hoy, seré por siempre
tu Salvador.

3
Mi deuda pagó mi Salvador,
por redimirme
sobre una cruz;
su vida dio para salvarme,
triste y cansado
y en el pecado me encontró,
quitó tristeza, llanto y pesar,
su paz me dio.

4
En las tinieblas vagaba yo,
sin Jesucristo,
sordo a su voz, ciego a su amor,
mas él me encontró;
yo le alabo y le adoro por su amor,
mi vida es él,
y hasta la muerte le seré fiel.
(508) VER A CRISTO MAS ALLÁ

1
Yo me siento hoy gozoso
porque Cristo me salvó,
su palabra me hace ver
que es la verdad.
Pero quiero conocerle,
y escuchar su tierna voz;
yo quiero ver a Cristo más allá.

CORO:
Oh, yo quiero ver a Cristo
más allá,
en aquella hermosísima ciudad;
en su trono allá en la gloria,
donde siempre cante así,
yo quiero ver a Cristo más allá.

2
Sí, yo sé que él me guía
y no me deja caer,
mientras hago su bendita voluntad,
y él me dice que no tema,
porque él conmigo está;
yo quiero ver a Cristo más allá.

3
Cantaré la grande historia,
de su amor yo hablaré, les diré que
él nos vino a salvar; Jesucristo aquí
ha muerto y pagado todo está, yo
quiero ver a Cristo más allá.

4
Cuando ande en las calles de la
gran Jerusalén, do las calles son de
oro yo lo sé; cuando cante con los
santos la canción de redención,
oh, sí, a Cristo siempre allí veré
(509) VERDAD, VERDAD

1
Yo no sabía, lo que decían
de un Señor Jesús
que me salvó;
mas ahora entiendo
que es muy bueno,
que yo le entregué todo mi amor.

CORO:
¿Verdad, verdad que a ti
también él te salvó?
si tú ya vienes,
como yo entiendo,
que debes darle tu corazón.

2
Ahora mismo vente conmigo,
si quieres entrar tú a la mansión;
porque él nos dice:
“Yo soy el camino”,
y puede darte tu redención.

3
¿Qué te parece si él hoy viene,
y no tuvieras tu salvación?
lamentarías y llorarías,
y por eso no entrarías en Sión.

4
Mas si has creído y renacido,
entonces entrarás
en su mansión;
porque él te llama, y él te ama,
y te rescata de perdición.

Francisco F. Llorente
(510) VIAJEROS A SION

1
Incansables compañeros,
seamos fieles a Jesús,
por Jesús somos guerreros;
con sus armas y su luz
venceremos a Satán.

CORO:
\\Yo voy con Jesús,
llevando su cruz,
yo dejo este mundo
exento de luz//

2
Vamos pronto, compañeros,
vamos a tomar lugar;
aquí somos peregrinos,
de Dios somos mensajeros;
no hay descanso hasta llegar.

3
Si cansados del camino
nos sentamos a pensar,
otros cogen nuestro asiento,
al llegar no habrá lugar
no hay descanso hasta llegar.

4
Y llegando a la presencia
de la gloria del Señor,
Dios dará la eterna herencia,
al que salga vencedor:
Viviremos siempre allá.

5
Al finalizar el viaje
desde aquí a la eternidad,
Dios dará blanco ropaje
al que ha de perseverar:
No hay descanso hasta llegar.
(511) VINE A JESÚS

1
Vine a Jesús, y por gracia
me salvó,
tomé la cruz del Divino Salvador;
ahora sólo resta que me ayude
a triunfar, y que yo pueda,
mi lengua refrenar.

CORO:
Este mundo sólo ofrece
al hombre la perdición,
sólo Jesús nos ofrece
la salvación; sostén mi alma,
Señor, no la dejes que perezca.
Y has que yo pueda ver
tu rostro en tu mansión.

2
Pues hay un Dios,
así mismo un Mediador,
que al pecador le saca del error:
El me sacó de honda profundidad,
y hoy prosigo en esta senda
de verdad.

3
Un mandamiento
dejó el Salvador, hay que cumplir
con la ayuda del Señor:
Mandó que oremos
los unos por los otros,
para que limpie
este pueblo el Señor

4
Quita de mí las iras y contiendas
y disensiones y las imperfecciones,
y cada día limpia mi corazón,
y que yo ame a todos sin excepción.
(512) VISION PASTORAL

1
Eran cien ovejas
que había en el rebaño,
eran cien ovejas que amante cuidó;
pero en una tarde al contarlas
todas, le faltaba una,
le faltaba una, y triste lloró.

CORO:
Las noventa y nueve
dejó en el aprisco,
y por la montaña a buscarla fue,
la encontró gimiendo,
temblando de frío,
ungió sus heridas,
ungió sus heridas,
y al redil volvió.

2
Esta misma historia
vuelve a repetirse,
todavía hay ovejas
que errabundas van
vagando en el mundo
sin Dios, sin consuelo;
sin Dios, sin consuelo,
sin Dios, sin consuelo
y sin su perdón.

3
Tú eres esa oveja
que sin darte cuenta,
vas por este mundo
sin Dios y sin fe.
Tu Pastor amante,
llamando te espera;
sufrió sus heridas,
sufrió sus heridas,
por salvarte a ti.
(513) VIVE EN JESÚS Y SERAS FELIZ

1
Si tú triste estás, y no tienes paz
cuéntaselo a Dios todo en oración;
él te escuchará, y te responderá
dándote consolación.

CORO:
¡Qué felicidad estar con él!
¡qué felicidad vivir con él!
vive siempre para el Salvador,
y serás feliz así.

2
Si en la lucha sientes
flaquear tu fe,
cuéntaselo a él todo en oración;
él te escuchará, y te responderá,
dándote consolación.

3
El apóstol Pablo, dijo al Señor,
di quién eres tú para yo saber,
y Jesús le dijo: Yo soy aquél
que tú persigues, no seas infiel.

4
Pablo, aunque tuvo en su corazón
amargura, llanto, tristeza y dolor,
aún en la prisión pudo alabar
a Jesús el Salvador.
(514) VIVE HOY

1
¿Quién crees que da
a las flores la vida?
¿quién crees que da
al año estaciones,?
¿quién crees que vio
a la muerte mas resucitó?.
Qué bueno es saber que Jesús
vive hoy, vive hoy, él vive hoy.

2
¿Quién crees que da
alivio a tu corazón?,
¿quién crees que da a tu vida
un nuevo día?,
yo sé que mi Dios,
siempre, siempre ha existido.
Qué bueno es saber que Jesús
vive hoy, vive hoy, él vive hoy.

3
En la brisa puedo respirar,
el amor que me da;
mil estrellas en la obscuridad
cuentan de su realidad,
sin este Dios no hay razón
en la vida.
Qué bueno es saber
que Jesús vive hoy,
vive hoy, él vive hoy.

4
Sin este Dios no hay razón
en la vida.
Qué bueno es saber
que Jesús vive hoy,
vive hoy, él vive hoy.
(515) VIVÍ SIN PAZ

1
Viví en el mundo sin paz,
sin esperanza y sin Dios,
hasta que una noche
a Cristo me rendí.

CORO:
El ha borrado ya mi maldad,
de mis pecados
cuenta no hará;
Santo como es él,
mi alma redimió.

2
En Cristo hallé santa paz,
mi vida toda él cambió;
él es mi roca eterna,
mi amado Salvador.

3
El llama al pecador,
no quiere verle en el mal,
por eso su sangre vertió,
por darnos salvación
(516) VIVIR CON CRISTO

1
Jesús, mi dicha
y mi dulce amor, es mi consuelo
que me asiste aquí;
no siento pena,
no siento dolor,
y mi plegaria te dirijo a ti.
Paz y confianza te debo pedir,
que por tu gracia podré recibir;
la tierna voz escucho aquí
y allá contigo iré a vivir.

2
Vivir con Cristo, ¡qué dicha será!
en la mansión que él fue a preparar;
promesas fieles
que no han de faltar,
a los que en Cristo
hemos confiado ya.
Dichoso el hombre
que confía en él,
ninguna lucha lo podrá vencer,
es nuestro amparo, es el sostén,
a todo aquel que le sea fiel.

3
Esplendorosa la marcha será,
a la mansión
que preparada está;
innumerables fieles irán,
cantando en coro,
hasta llegar allá.
Aunque la lucha penosa será,
siempre consuelo
podremos hallar;
Cristo Jesús, él nos guiará,
y allá con él iremos a estar.

4
Siempre cantándole al Señor Jesús,
con alegría y en plena paz;
llenos de gozo y su bella luz,
porque veremos su radiante faz.
Si somos fieles a nuestro Señor,
y no faltamos a nuestro deber,
unidos todos en comunión,
le rendiremos homenaje a él.

Eustaquio Pineda
(517) VIVIR PARA CRISTO

1
Vivir con Cristo y ser como él
¡oh! cuánto anhelo
serle siempre fiel.
Quiero rendirle leal devoción,
pues él me colma
de gran bendición.

CORO:
¡Oh Salvador divino,
te doy mi vida a ti!
pues para redimirla
moriste tú por mí; mi
corazón es tuyo,
tu trono en él pondrás
y soberano de mi ser
¡oh Cristo! tú serás.

2
Amar a Cristo será mi pasión,
ya que en su muerte
me dio salvación;
y constreñido por ese su amor,
mi vida entera la entrego al Señor.

3
Servir a Cristo con toda lealtad,
es el secreto de felicidad;
a su llamado yo iré por doquier,
un fiel testigo por él quiero ser.

4
Andar con Cristo,
qué dulce es pensar,
que su presencia yo podré gozar;
reproches y pruebas por él sufriré,
y siempre alegre su cruz llevaré
(518) VOLVERÁ OTRA VEZ

1
Cuando estoy en medio de la lucha,
yo pienso en mi Cristo,
cuando venga del cielo en las nubes,
con él quiero irme;
la esperanza que ha dado a mi alma
me alienta esperar,
si dormido me encuentro
en la tumba, me levantará.

2
En mis luchas, tristezas y pruebas
le pido a mi Cristo,
que me aumente la fe
y la confianza, y me de paciencia;
prometió que estaría conmigo
hasta el fin del mundo,
jamás nada podrá separarme,
pues yo voy con él

3
Al partir de esta vida al cielo,
morada de gloria,
le miraron ascender arriba
entre nubes blancas,
dos varones vestidos de blanco
dijeron de él;
este mismo Jesús que fue al cielo,
volverá otra vez.

4
Las señales anuncian que Cristo
volverá muy pronto,
día y noche le espero con ansia
que me lleve al cielo;
al estar en su trono de gloria,
no habrá más dolor;
cantaré por siempre
con los santos a mi Salvador
(519) VOY A LA MANSIÓN

1
Vengan todos y cantemos,
y con gozo alabaremos al Señor,
al Señor; y testigos le seremos,
su evangelio prediquemos,
y su amor, y su amor.

CORO:
\\Voy al cielo, Aleluya,
es mi anhelo, Aleluya,
voy al cielo: Con mi Señor.

2
Si a Jehová pertenecemos,
y su Espíritu tenemos,
y su amor, y su amor
en su viña trabajemos,
y unidos estaremos
con valor, con valor

3
No perdamos la esperanza,
cantaremos alabanza al Redentor,
al Redentor;
dio rescate a nuestras vidas,
ya teniéndolas perdidas.
Sin temor, sin temor.

Marcial de la Cruz
(520) VOY SUBIENDO AL CIELO

1
Oh, mi corazón rebosa de gozo,
porque Dios me perdonó
en su amor; sirviéndole a él
estoy dichoso,
voy al cielo, do está mi Salvador.

coro
Voy subiendo al cielo
en áurea escalera,
voy subiendo,
do corona me espera;
voy subiendo en la luz,
voy subiendo con Jesús,
alabanzas cantaré a Dios allá;
voy subiendo al cielo
en áurea escalera, voy subiendo,
do corona me espera;
voy subiendo en la luz,
voy subiendo con Jesús,
voy subiendo al celeste hogar

2
Cada día quiero amarle
más constante,
cada día quiero serle más leal;
ayudado por su gracia abundante,
que procede de mi Padre celestial

3
Hallo gran placer llevando
pecadores, pobres, ricos,
de cualquiera condición;
a aquél que en la cruz sufrió dolores,
para dar a todos plena salvación
(521) VOZ DE GRATITUD

1
Oh, mi Salvador yo te doy gracias,
porque me sacaste tú del mal, diste
a mi alma la esperanza
de heredar la vida eternal;
y por eso yo doy alabanza,
pues diste tu vida tú por mí.
De este sacrificio en la cruz
salió virtud, de mis labios hoy brotó
alabanza para ti;
si me guardas siempre,
yo tu nombre alabaré,
que tu nombre es dulce
a mi alma más que miel.

2
Sólo hoy te pido que me guardes,
y me des palabras siempre a mí,
para hacer notorio tu mensaje,
y traer las almas hacia ti.
Les diré que presto está tu viaje,
y que has de venir tú pronto aquí;
que a través del cielo
que se mira tan azul,
está tu morada
do los quieres llevar tú,
y si tú me ayudas,
tu mensaje llevaré,
a todas las gentes
yo tu nombre anunciaré.

3
Si tu ayuda
siempre me la impartes,
y tu gracia obra siempre en mí,
tu palabra siempre en todas partes
sacará las almas para ti.
Confiaré por siempre
en tu promesa,
que prepararás tú para mí,
el Consolador que todo
tiempo me guiará,
y de tu palabra
los misterios me dirá;
y al terminar
esta labor me llevarás,
un lugar de gloria
para siempre me darás.

Maclovio Gaxiola López

(486) UNA ALABANZA MAS

1
Yo no puedo expresar
lo que siento,
al hallarme en la casa de Dios,
y decir con todo entendimiento,
cómo Cristo a mí me salvó;
pero sé que si yo con palabras,
no expresare de mi gratitud,
sé muy bien que él
conoce mi alma y mi ser,
y también mi corazón.

CORO:
Una alabanza más a mi Señor,
por sus bondades,
y su gran amor,
un canto más a mi Redentor,
digno es de todo,
mi Salvador.

2
Yo vagué mucho
tiempo en el mundo,
sin ninguna esperanza y sin Dios,
cometí mil errores y anduve
ignorando, ofendí al Señor;
más ahora que ya su palabra
me ha limpiado de toda maldad,
y dirige mis pasos
por senda de paz,
oh que gran felicidad.

3
Y por eso humilde le canto,
demostrando que él vive en mí,
y me guía su Espíritu Santo,
por doquiera yo le he de seguir;
grandes cosas
él ha hecho conmigo,
aún indigno y vil como soy,
ha extendido su mano
piadosa de amor,
y del fango me sacó.
(487) UNA FUENTE EN EL DESIERTO

1
Una fuente en el desierto
fue Jesús mi Salvador,
cuando sediento yo andaba
en los placeres del mal.
\\Sin encontrar a un amigo
que me pudiera ayudar//

CORO:
Bendito Samaritano,
tú me llevaste al mesón,
donde atendieron las quejas
de mi pobre corazón;
donde vendaron mi alma
de las heridas del mal,
donde bebí el agua fresca
de la fuente eterna!.

2
Pecador atormentado,
mira hoy hacia la cruz,
donde te espera el Cordero
para darte tu salud.
No desistas su llamado,
dale hoy tu corazón;
él cambiará tu desierto,
en eterna salvación
(488) UNIDOS EN UNO

1
Todos juntos en un coro
cantaremos a Jesús,
el fanal, a la perla más hermosa
que hoy tenemos,
y el faro de la Iglesia Universal.

CORO:
Sólo por Jesucristo,
y su divina ley,
puedo yo estar provisto
como lo está su grey.

2
Fuimos pueblo alejado de Jesús.
Sin sostén y sin paz.
Y por esto Cristo ha muerto
ya en la cruz,
por librarnos del poder de Satanás.

3
Hoy con gozo y gratitud
se ha de servir al Señor
por doquier; él a mi alma
y a la vuestra hace vivir;
ha llegado hasta nosotros ya su
amor.

Marcial de la Cruz
(489) UN BELLO HOGAR

1
¡Cuan bello es ese hogar!
cuan bello en él estar,
cuan bello es contemplar
que allí he de morar.
Una corona, sí,
mi frente adornará,
y esta señal
será de redención.

CORO:
¡Cuan bello es aquel hogar!
es la mansión de gozo y paz,
es la que Cristo fue a preparar,
esta mansión es real y veraz.

2
Cuan bello es saber,
que a Cristo yo he de ver!
y con su gran poder
transformará mi ser.
Libre de aquí me iré,
dejando el mundo atrás.
Con Cristo reinaré,
es mi oración.

3
¡Cuan bello es esperar,
en Cristo así confiar,
y en sus promesas fiar!
que tengo de heredar.
Ropas muy blancas, sí.
Que allí han de brillar.
Esta promesa fiel,
la espero yo.
(490) UN DÍA A LA VEZ

1
Necesitado me encuentro Señor,
ayúdame a ver, yo quiero saber
lo que debo hacer,
muestra el camino que debo seguir,
Señor por mi bien yo quiero vivir,
un día a la vez.

CORO:
Un día a la vez, mi Cristo,
es lo que pido de ti,
dame la fuerza para vivir
un día a la vez,
ayer ya pasó, mi Cristo,
mañana quizá no vendrá,
ayúdame hoy, yo quiero vivir
un día a la vez.

2
Tú ya viviste entre los hombres,
tú sabes Señor que hoy está peor,
es mucho el dolor,
hay mucho egoísmo
y mucha maldad,
Señor, por mi bien
yo quiero vivir un día a la vez.

Paulino Bernal
(491) UN DÍA CRISTO

1
En las olas del mar
turbulento me hallé,
esperanza ninguna podía tener,
y un día Cristo al mirarme perecer,
me dio su mano de poder
y me salvó.

CORO:
Es por eso que canto a mi Dios
con todo el corazón,
por el grande perdón
que en su Hijo me dio,
que viniendo del cielo,
muriera en la cruz, mi Jesús,
\\para darnos así más
de su amor//

2
Oh amigo, que buscas
ansioso la paz,
ven a Cristo Jesús,
y en él la hallarás,
no hay otro nombre
a quien puedas tú mirar,
sólo en Jesús
el Hijo de Dios la encontrarás.
(492) UN DÍA CRISTO VOLVERÁ

1
Un día Cristo volverá.
Promesa fiel, ¿faltar?, ¡jamás!
como se fue así vendrá,
y su pueblo ha de ver al Rey Jesús.

CORO:
Muy pronto, sí, Jesús vendrá,
y alegre le verá su pueblo;
¡velad! ¡orad! el Rey vendrá,
los suyos arrebatará.

2
Los mensajeros del Señor
afirman que vendrá Jesús;
y el buen, fiel Consolador
las promesas ya sacó a plena luz.

3
¡Oh, gloria sin comparación
será mirar a nuestro Rey!
reciben todos bendición,
esperando ese día con tu grey.

4
¡Oh bienvenido Rey Jesús!
tu Iglesia te espera aquí;
muy pronto ha de ver tu faz,
y gozar de tus laureles siempre allí.
(493) UN GRANO DE ARENA

1
Un grano de arena
en ancho desierto,
así es el hombre
a la presencia del creador;
un grano de arena
se ha formado un templo,
donde habita
el Santo Espíritu de Dios.

CORO:
Un grano de arena
yo fui en el desierto,
un grano de arena antes era yo,
pues ya soy llamado
un hermoso templo,
donde habita el Santo
Espíritu de Dios.

2
Hoy que somos templo
del Espíritu Santo,
columnas fieles
y apoyo de la verdad;
siempre en nuestros labios
se oye un dulce canto,
con el cual podemos
a Cristo alabar
(494) UN TESTIMONIO

1
Andando yo perdido
en tinieblas de error
me encontró Jesucristo,
y oí de él su voz,
que amante me decía:
deja esa senda impura,
acércate a mi lado,
yo soy Jesús tu Dios.

CORO:
Oh mi Jesús, mi Rey,
no permitas que olvide
los hermosos preceptos
de tu divina ley,
pues ellos cada día
son el faro de mi alma,
en ellos tú me envías
la paz espiritual.

2
Cómo olvidar el día
radiante, esplendoroso,
en que con grande gozo
tu hermosa voz oí.
Que amante me decía:
Ven hijo, ven a mí,
yo te doy salvación,
mi vida di por ti.

3
Señor, yo te suplico
me guardes en tu senda
hasta el postrero día,
amante Salvador;
que pueda yo servirte
en este mundo incierto;
Señor mío, Jesucristo,
dame tu bendición.

Hnos. López
(495) USA MI VIDA

1
Muchos que viven en tu derredor,
tristes, hambrientos están;
tú por tu vida les puedes
llevar gozo, luz y bendición.

CORO:
Usa mi vida, usa mi vida
para tu gloria, ¡oh Jesús!
Todos los días y hoy quiero ser
testigo tuyo, Señor, por doquier.

2
Diré a los tristes que Dios es amor,
y quiere dar su perdón
a los que vengan a Cristo Jesús,
buscando paz, salvación.

3
Toda mi vida te rindo, ¡oh Señor!
quiero servirte en verdad;
haz que otros vean en mí tu amor,
y acepten tu gran bondad.

4
Si tú me guías por siempre,
¡oh Señor!
iluminando mi ser,
podré servirte fiel en tu labor,
por tu gracia y poder
(496) USA MI VIDA SEÑOR

1
\\Usa mi vida Señor, usa mi vida,
yo quiero servirte con todas las
fuerzas, con todas las fuerzas
de mi corazón//

CORO:
Aunque indigno soy,
aunque nada tengo
que pueda ofrecerte divino
Señor, yo quiero servirte
\\ con todas las fuerzas//
de mi corazón.

2
\\Usa mi vida Señor, usa mi vida yo
quiero amarte con todo el cariño,
con todo el cariño
de mi corazón//

Rafael Espinoza

(456) ¿TAN CIEGO CAMINAS?

1
¿Tan ciego caminas
en densas tinieblas,
si Cristo te llama a ti, pecador?
óyele llamando,
te dice que vuelvas,
él quiere llevarte a senda mejor.

2
¿Tan necio caminas
confiando en ti mismo?
¿desprecias la voz
de Jesús el Señor?
¿tan necio caminas
con rumbo al infierno,
en donde por siempre
estará el pecador?

3
La flor más hermosa
marchita ligera;
así es tu vida, así es, pecador.
Tu vida presente es una quimera,
tan sólo es eterna
con Cristo el Señor.

4
Acepta a Cristo,
Señor de señores,
él fue a preparar un lugar para ti
Si quieres dichoso,
vivir entre flores,
allá en el hermoso jardín del Edén.

(457) TAN SOLO OÍR MI MADRE EN ORACIÓN

1
Qué dulce y qué feliz
me es el recordar,
que junto con mi madre fui al altar;
mas ella un día pasó,
se fue con el Señor,
y hoy oírla quiero en oración.

CORO:
Tan sólo oír
a mi madre en oración,
(tan sólo quiero oir)
tan sólo oir y ver su devoción;
(tan sólo por oir)
¡oh, qué feliz eso era para mí!
(qué dulce y qué feliz)
tan sólo oir mi madre,
orar por mí.

2
Oraba ella por mí
pidiéndole al Señor,
que siempre le siguiera firme y fiel;
confiando en él estoy,
creyendo le veré,
y un día junto con ella, allá estaré.

3
De aquel feliz hogar recuerdo
sin cesar, los cantos que
cantábamos los dos;
recuerdo que al llegar,
derecho iba al altar,
llevándome consigo a la oración.

4
Su vida terminó,
su ejemplo me dejó,
de serle fiel y orarle al Salvador.
Ahora sin cesar yo quiero trabajar;
yo quiero allá a mi madre
ir a encontrar.

Lorenzo E. Salazar
(458) TAN SOLO POR FE

1
Soldado del Señor Jesús,
alerta vamos ya,
mil enemigos a abatir
en lucha sin cuartel.
Valientes guerrilleros,
son audaces sin igual.
Mas la victoria la tendréis
tan sólo por la fe.

CORO:
Tan sólo por la fe,
tan sólo por la fe,
vencido será Satán,
porque es poder de Dios.

2
Las huestes enemigas
van luchando por doquier;
hombres y mujeres
son presa de su botín.
Los niños inocentes caen
sin compasión también;
mas la victoria la tendréis,
tan sólo por la fe

3
De amor vuestra bandera alzad,
fuerza tomad de Dios;
heroicos y sin miedo id,
que Cristo al frente va.
Que muera el vicio y la maldad,
que caiga ya Satán.
Mas la victoria la tendréis,
tan sólo por la fe.

4
¡Ayes! de la derrota oíd,
Satán en fuga está.
Los suyos lo abandonan ya,
y mengua su poder.
A Cristo todos proclamad
triunfantes, él es Rey;
pues la victoria él la da.
Tan sólo por la fe.
(459) TE ALABO

1
Te alabo mi Señor, te alabo
porque tú eres el todo para mí,
porque junto a ti voy caminando,
porque siento tu presencia
en mi ser.

CORO.
Te alabo, te alabo,
mi alma no se cansa de alabarte.
Te alabo, te alabo,
mientras vida exista en mi ser.

2
A veces el maligno quiere a
mi alma tener aprisionada,
tu Espíritu Santo que me guía,
me sostiene, y no me deja claudicar
(460) TE DOY GRACIAS

1
Cuando Jesucristo fue clavado
en aquella cruz en el calvario,
era para que yo fuera salvo,
siendo libre de todo pecado.

CORO:
Oh, mi Salvador, yo te doy gracias
por tu gran bondad
y misericordia;
en mi ser has puesto
una esperanza:
Me has prometido una corona.
Cuando sea cumplida tu Palabra,
de tus ricas bendiciones gozaré;
allí será el fin de mi jornada:
¡Cara a cara en la gloria te veré!

2
Por más dura que sea la prueba
sé que tú serás mi fortaleza;
tú irás conmigo por doquiera,
si en verdad soy fiel a mi promesa.

3
No me apartaré de tus caminos
antes lucharé para agradarte;
caminando como peregrino,
no me cansaré de alabarte.

4
Viva y eficaz es tu Palabra,
la cual alimenta toda mi alma;
sobre toda cosa que es guardada
guárdame en el seno de tu gracia
(461) TE ESPERAMOS, OH SEÑOR

1
De los cielos un ángel vendrá,
y en los aires su voz se oirá,
anunciando que Cristo vendrá,
a su pueblo viene a levantar.
Ven, desciende, ¡Señor celestial!
porque eres en realidad;
te debemos adorar
en espíritu y en verdad.

CORO:
Te esperamos, ¡oh Señor!
que nos vengas a llevar,
a tu reino a descansar
para siempre en ese hogar.
Te esperamos, ¡oh Señor!
que nos vengas a llevar;
te debemos adorar,
en espíritu y en verdad.

2
¡Qué feliz el momento será!
¡cuántas voces
gloria a Dios darán!
y el que aclame a Jesús vivirá,
y en su frente su nombre tendrá,
¿qué deberemos todos hacer?
por fe en el Señor confiar.
Te debemos adorar,
en espíritu y en verdad.

3
Oremos al Dios de Israel,
y de Isaac y también de Abraham;
para poder llegar hasta allá
donde mora el Padre celestial.
Con los ojos de toda la fe
aguardamos el final.
Te debemos adorar,
en espíritu y en verdad.

4
¡Santo! ¡Santo! ¡Santo!
Se dirá, a una voz diremos sin cesar:
¡Gloria! ¡Gloria! ¡Gloria! ¡Aleluya!
¡Aleluya! ¡Aleluya a Jehová!
¡Aleluya! ¡Aleluya al Señor!
que nos dio seguridad.
Te debemos adorar
en espíritu y en verdad.

J. Camacho
(

462) TE LOAMOS OH, DIOS

1
Te loamos, oh Dios,
con unánime voz,
que en Cristo
tu Hijo nos diste perdón.

CORO:
¡Aleluya! te alabamos,
¡cuan grande es tu amor!
¡Aleluya! te adoramos,
bendito Señor.

2
Te loamos, Jesús,
quien tu trono de luz has dejado,
por darnos salud, y en la cruz.

3
Te damos loor, Santo Consolador,
que nos llenas de gozo
y santo valor
(463) TEMA DE MI CANCIÓN

1
En las riquezas, en el placer,
ponen algunos su amor;
mas yo tengo un tema,
dulce sin par,
de incomprensible valor.

CORO:
Cristo es el tema de mi canción,
luz centellante de amor,
le alabaré por su devoción,
por su inefable candor;
me fortalece con su poder,
y satisface mi débil ser,
él es la rosa gentil de Sarón,
el tema de mi canción.

2
Como rocío encantador,
de la mañana gentil;
la historia de Cristo y su amor,
me brinda delicia sin fin.

3
Cristo es el tema de mi canción,
fuente de felicidad,
carece de toda comparación,
bellísimo es en verdad
(464) TEMPLO DE NUESTRO DIOS

1
Templo de nuestro Dios
será hoy mi corazón,
¡será hoy mi corazón!
esta hoy, llamada es,
casa de oración;
porque aquí mandará el Señor
su bendición. Todo el que quiera
acercarse a Dios, le hallará en
verdad, en esta casa de oración.

CORO:
Demos alabanza
hoy que ya vino el Salvador,
llamando al pecador
para darle salvación;
el que quiera recibir de Jesús
su bendición, le hallará,
en verdad,
en esta casa de oración.

2
Santo Dios; bendice hoy
esta casa de oración,
¡esta casa de oración!
unidos con fervor te pedimos,
oh, Señor, que escuches
de tus fieles la ferviente oración;
de los cielos obrarás y oirás la
petición de las almas que hay aquí,
en esta casa de oración.

3
Bendición da el Señor
en esta casa de oración,
¡en esta casa de oración!
santas tribus marchad
en pos de la Santa Sión,
alabad y ensalzad
el nombre de nuestro Dios;
que haya paz y contento
en cada corazón, de los que hay,
en verdad, en esta casa de oración
(465) TEN MISERICORDIA

1
Escuché tu palabra divina,
anuncié tu mensaje de amor,
caminaba fiel en tus caminos
y más tarde me alcanzó el tentador.

2
Oh Dios mío ten misericordia
como hiciste con Pedro en la mar,
oh sálvame Dios que perezco
oh Dios mío de toda bondad.

3
Ya no hay paz en el mundo perdido,
ya no hay gozo no hay tranquilidad
porque sólo Cristo lo ha ofrecido,
lo ha ofrecido por la eternidad.

4
Oh cuan triste es la vida del hombre
que se aparta del amor de Dios,
que abandona sus santos caminos
por andar en la senda de error
(466) TENGO MANSIÓN MAS ALLÁ DE LOS CIELOS

1
Llevóme Cristo en visiones al cielo,
y me mostró la Jerusalén;
ciudad hermosa,
viene descendiendo,
para morada de todo fiel.

CORO:
Tengo mansión
más allá de los cielos,
en aquel sitio do Cristo está;
y cuando venga,
su promesa cumplida,
con él al cielo nos llevará

2
El primer cielo y la tierra se fueron,
también los mares ya no serán;
y nuestras penas, dolores y afanes,
al mismo tiempo terminarán.

3
Un cielo nuevo, una tierra esplendente,
calles de oro, mar de cristal;
preciosa piedra, muy resplandeciente,
en esa hermosa y bella ciudad.

4
Sus doce puertas
son piedras preciosas,
y la ilumina gran claridad;
y las naciones que fueron salvadas,
continuamente allá estarán.
(467) TENTADO NO CEDAS

1
Tentado no cedas, ceder es pecar;
mejor y más noble
es luchar y triunfar; ¡valor! pues,
cristiano, domina tu mal;
Dios puede librarte de asalto mortal.

CORO:
En Jesús, pues, confía;
en sus brazos tu alma
hallará dulce calma,
él te hará vencedor.

2
Evita el pecado,
procura agradar a Dios,
a quien debes
por siempre ensalzar;
no manches tus labios,
impúdica voz,
preserva tu vida
de ofensas a Dios.

3
Amante, benigno y enérgico sé;
en Cristo tu amigo pon toda tu fe;
veraz sea tu dicho, de Dios es tu ser;
corona te espera, y vas a vencer
(468) TIEMPOS PELIGROSOS

1
En estos tiempos en que vivimos,
luchando siempre con ansiedad,
en nuestra carne siempre morimos,
por merecernos la eternidad.

CORO:
Luchas debemos sin descansar,
por merecernos la eternidad;
si anhelamos al fin gozar,
andar debemos en santidad.

2
Todo soldado que fiel milita,
debe proveerse de caridad;
es armadura que necesita,
para llegar a la eternidad.

3
En estos tiempos tan peligrosos,
que por doquier vemos mortandad;
Dios nos promete ser victoriosos,
y heredarnos la eternidad.

4
En estos tiempos en que vivimos,
tanta cizaña y obscuridad;
en éstos tiempos de gran peligro
luchar debemos sin descansar.

5
Esto sepamos, que son los días
de gran peligro, postreros ya,
de la venida del Rey de reyes;
debemos siempre velar y orar
(469) TIERRA DE PALESTINA

1
Tierra bendita y divina
es la de Palestina, donde nació Jesús;
eres de las naciones cumbres,
que alumbras con la lumbre,
que derrama su luz.

CORO:
Eres la historia inolvidable,
porque en tu seno se derramó,
\\la sangre preciosa sangre,
del Unigénito Hijo de Dios//

2
Cuenta la historia del pasado,
que en tu seno sagrado
vivió el Salvador;
y en tus hermosos olivares,
habló a los millares
la palabra de Dios.

3
Quedan en ti testigos mudos,
que son los viejos muros
de la Jerusalén;
viejas paredes destruidas,
que si tuvieran vida,
nos hablarían también.

4
Un día serás restablecida
según las profecías
del gran Libro de Dios.
Cuando tus hijos esparcidos,
acepten convencidos
a Cristo el Salvador.
(470) TODAS LAS ALMAS

1
Todas las almas
que oyen este mensaje
la tierna voz de Cristo el Salvador,
es la palabra bendita de Jesús,
que a cultivarse viene a tu corazón.
No la desprecies, acógela en tu alma,
que desde el cielo
hoy te habla tu Creador,
que te arrepientas de tus malos
caminos, y entres a cuentas
hoy con tu Salvador.

CORO:
Si muy rojos tus pecados
fueren hoy,
emblanquecidos por mi amor
lo van a ser,
y en lo profundo de la mar
los echaré,
y nunca más de ellos recordaré;
busca a tu Dios, su justicia
y teme a él,
porque es promesa
que él ha dado con poder,
al que afligido amparo busca en él;
con santo a mor
él le viene a proteger.

2
Arrepentíos y hoy mismo
preparaos, para esperar a Cristo
mi Señor; como relámpago
de oriente al occidente,
es la venida de nuestro Salvador;
nadie sabe la hora ni el momento,
que como juez a la tierra vendrá,
pagando a todos conforme
a sus obras, porque él ha dicho
que así sucederá.

3
Al primer toque de la final trompeta,
todos los muertos en Cristo vivirán,
abandonando el sueño
de la tumba, con Jesucristo
todos se reunirán;
y revestidos de su grande potencia,
como estrellas sus cuerpos
brillarán, será cumplido su gozo
ya esperado, en su Señor
todos se gozarán.
(471) TODO A CRISTO YO ME RINDO

1
Todo a Cristo yo me rindo,
con el fin de serle fiel;
para siempre quiero amarle,
y agradarle sólo a él.

CORO:
Yo me rindo a él,
yo me rindo a él;
todo a Cristo yo me entrego,
quiero serle fiel.

2
Todo a Cristo yo me rindo,
a sus pies postrado estoy;
los placeres he dejado,
y le sigo desde hoy.

3
Todo a Cristo yo me rindo,
sí, de todo corazón;
yo le entrego alma y cuerpo,
busco hoy su santa unción.

4
Todo a Cristo he rendido,
siento el fuego de su amor;
¡oh, qué gozo hay en mi alma!
¡gloria, gloria a mi Señor!
(472) TODO ES POSIBLE

1
Si en pruebas y en dolor,
te encuentras desmayar,
habrá en tu pobre ser
mil dudas y pesar,
sólo Dios podrá cambiar tu ser,
si tan sólo tienes fe, cree en él.

CORO:
Todo es posible si puedes creer,
todo es posible si puedes creer;
fe, mueve la mano de Dios;
fe, en su palabra viva;
todo es posible si puedes creer.

2
Cristo el Señor Jesús,
te invita a gozar,
de plena gracia y luz,
de todo bienestar;
sólo él podrá cambiar tu ser,
si tan sólo tienes fe, cree en él.
(473) TODO POR CAUSA DE MI

1
En una cruz fue clavado,
y todo el mundo se rió,
al contemplarlo sangrando
al ¡nocente de Dios.

CORO:
Cómo sufrió mí Jesús,
todo por causa de mí,
pobrezas, dolores y muerte,
y todo por causa de mí.

2
Le dieron de bofetadas,
le escupieron en el rostro,
le atravesaron su costado,
todo por causa de mí.

3
Dios de los cielos no quiso ya
contemplarlo en la cruz,
pues era su único Hijo
y sentía su dolor.

4
Pero su madre María
le contemplaba de cerca
con lágrimas en sus ojos,
ella lo amaba también
(474) TODOS SOMOS UN REBAÑO EN CRISTO

1
Todos somos un rebaño en Cristo,
y Jehová es el Pastor;
él nos llena de su gracia,
a esta humilde agrupación

CORO:
Todos llenos de entusiasmo,
trabajemos con amor.
En esta preciosa obra,
fuerza nos dará el Señor.

2
El trabajo que ahora se haga,
el Señor lo premiará;
no se olvida de sus siervos,
su corona a cada uno da.

3
Y si nos faltare la materia,
el Señor nos proveerá,
para que el trabajo siga,
y que todo se haga en verdad.

4
Cristo nos dará hoy la victoria;
él es nuestro ayudador,
desde el trono de su gracia
él nos cuida, nuestro Redentor.

Marcial de la Cruz
(475) TOMA TIEMPO PARA ORAR

1
Al amanecer de la hermosa mañana,
cuando las aves trinan
cantos al Señor,
puedo oir esa voz que me llama:
Toma tiempo para orar.

CORO:
En Cristo ahora
pongo mis cargas,
él es más que vida a mí;
él lleva mis desalientos,
todo el día me acompaña aquí;
qué no oyes su invitación
al jardín de oración,
toma tiempo para orar.

2
Si me buscas, yo enjugaré tu llanto,
porque otros no te pueden ayudar;
borraré tus tristezas y quebrantos,
si das tiempo para orar.

3
Cuando mi vida
en este mundo se termine,
y mis penas y dolor se acaben ya,
yo gozoso escucharé la bienvenida,
a esa hermosa ciudad
(476) TOMADO DE LA MANO

1
Si Jesús me dice amigo,
deja todo y ven conmigo,
yo mi mano pongo en la suya,
y voy con él… (repetir).

CORO:
Tomado de la mano
con él yo voy,
tomado de la mano con él
yo voy,
tomado de la mano con él
yo voy, por donde él va.

2
Yo te llevo dice amigo,
a un lugar un reino conmigo,
donde todo es más alegre
y más feliz… (repetir)

Rafael Espinoza
(477) TRABAJAD POR EL SEÑOR

1
Trabajad por los perdidos
sin interés personal,
es labor de redimidos
que Dios nunca olvidará.

CORO:
Trabajad por el Señor,
trabajad por el Señor,
trabajad por el Señor
lo siento en mi corazón.

2
Quieres tener esa dicha,
de en los cielos cosechar,
siembra para los perdidos,
que tú nada perderás.

3
Si con lágrimas tú siembran
con alegría segarás,
Dios es el que recompensa
al que obra con lealtad.

4
Siembra sobre todas aguas
la simiente de verdad,
que después de mucho tiempo,
en los cielos segarás.
(478) ¡TRABAJAD, TRABAJAD!

1
¡Trabajad! ¡trabajad!
somos siervos de Dios,
seguiremos la senda
que el Maestro trazó;
renovando las fuerzas
con bienes que da,
el deber que nos toca
cumplido será.

CORO:
¡Trabajad! ¡trabajad!
¡esperad, y velad!
¡confiad! ¡siempre orad!
¡que el Maestro pronto volverá!

2
¡Trabajad! ¡trabajad!
hay que dar de comer,
al que pan de la vida quisiera tener;
hay enfermos que irán
a los pies del Señor,
al saber que de balde
los sana su amor.

3
¡Trabajad! ¡trabajad!
fortaleza pedir, el reinado
del mal con valor combatid;
conducid los cautivos al Libertador,
y decid que de balde
redime su amor
(479) TRAED LA OFRENDA AL ALFOLÍ

1
“Siervos y siervas de Dios,
traed al alfolí;
haya alimento en mi casa”.
Así lo dice el Señor,
así lo dice el Señor

CORO:
Dios mandará bendición
al siervo alegre dador;
lluvias de gracia y amor
del trono de su mansión.

2
Ofrenda de voluntad,
para la obra del Señor;
la recompensa dará
Cristo el Salvador, Cristo el Salvador.

3
El que siembra en bendición,
esto también segará,
el que siembre en escasez,
su fruto escaso será,
su fruto escaso será.

4
Los ricos imitando están,
a aquellos que Cristo vio;
mas aquella pobre viuda,
dos blancas depositó,
todo lo que tuvo dio.

J. Vázquez
(480) TRAS ESE CIELO AZUL

1
Tras ese cielo azul he de ver
a mi Jesús, cuando yo vaya
a la patria celestial; ¡oh, qué placer
será ver su rostro allá!
Allá en el cielo a mi Jesús he de ver.

CORO:
Tras ese cielo azul he de ver
a mi Jesús, cuando yo vaya
tras ese cielo azul.

2
Tras ese cielo azul
hay una mansión de amor,
donde se adora en espíritu
y en verdad, allí no irá todo aquel
que hace mal; allí entrará
el que anda en santidad.

3
Tras ese cielo azul hay una bella
ciudad, tiene sus calles de oro
y de cristal; la claridad del Señor
será su luz, y allí estarán
los creyentes en Jesús.

Beatriz de la Rosa
(481) TREINTA PIEZAS DE PLATA

1
No hay satisfacción
en riqueza mundanal,
si se niega al Salvador.
Esta vida es sólo un sueño terrenal,
cuando andamos sin amor.

CORO:
Treinta piezas de plata
dieron por Jesús,
treinta piezas de plata por él,
quien es la luz,
yo también tengo
la culpa de su muerte cruel,
y te ruego oh Dios
me perdones por ser tan infiel.

2
Su trono de gloria
me ofrece el Salvador,
si abandono el mundo cruel;
él orando al cielo pedía la protección
para la humanidad.

3
Su mansión de mármol
dejó mi Redentor,
por salvar al hombre vil;
mas yo despreciaba su incomparable
amor, fui hundido en males vil
(482) TRIGO SOY

1
Ya se acerca en el cielo la cosecha,
de los campos del Señor, del Señor,
aunque la cizaña crezca
juntamente con el trigo,
tú la apartarás Señor.

CORO:
Trigo soy, trigo soy,
del granero, del granero
del Señor, del Señor;
por la sangre de mi Cristo,
y el poder de Jesucristo
a su granero yo voy.

2
Ya parece que contemplo
a mi Jesús, contemplando su labor,
su labor; gozándose la semilla,
que sembró con alegría,
en mi pobre corazón.

3
Los graneros del Señor
son muy hermosos,
los contemplo con amor, con amor,
de los que los trabajaron,
y nunca se avergonzaron
de los campos del Señor.

4
Por doquiera los trigales
hoy se gozan,
alabando al Señor con amor,
por doquiera la semilla
está siendo esparcida,
la cosechará el Señor.

5
¡Oh!, qué hermoso es vivir
en el Señor, y servirle con amor,
con amor, así el corazón del justo
da su fruto, y florece
en los campos del Señor
(483) TU MANO ME GUIA

1
Cada día, ¡oh Cristo!
bendición nos das,
y en tu fiel promesa
hallo gozo y paz,
y seguirte puedo, porque con amor
guiándome tu mano va, Señor.

CORO:
Cada día mi corazón
colmarás de bendición
y en ningún conflicto temeré;
porque tú conmigo vas,
y tu gracia me darás,
vencedor por ti seré.

2
Inefable gozo das al corazón,
que se entrega humilde
con sincero amor,
sé tú el dueño mío, toma posesión
de mi vida entera, ¡oh Señor!

3
Cada día quiero para ti vivir,
tuyo soy y anhelo a mi rey servir;
dame algún trabajo
que haya en tu labor,
aunque tan inútil soy, Señor
(484) TU PALABRA SANTA

1
Tu palabra santa llama
a todo hombre pecador,
para darle siempre calma,
y librarlo del error.
Si se acepta con el alma
sentirá tu corazón,
que de veras tú le amas,
¡oh divino Salvador!

CORO:
Cielo, estrellas, mar y tierra,
todo, todo pasará;
sólo tu palabra eterna,
por los siglos durará.

2
Tu palabra salvadora,
es verdad, es vida, es luz
que ilumina a toda hora,
hasta donde te hallas tú;
haz que tenga yo la honra
de llevar siempre tu cruz,
y alcanzar así la gloria,
donde moras mi Jesús.

3
Tu palabra es pan de vida,
es sustento espiritual,
cuando llega al alma herida,
le da alivio, le da paz;
todo aquel que la recibe,
nunca, nunca morirá,
porque tú quieres que viva
por toda la eternidad.
(485) TU YO SOY, JESÚS

1
Tuyo soy, Jesús,
ya escuché la voz,
de tu amor habiéndome aquí;
mas anhelo en alas de fe subir,
y más cerca estar de ti

CORO:
Aun más cerca, cerca de tu cruz
llévame, ¡oh Salvador!
aun más cerca, cerca,
cerca de tu cruz
llévame, ¡oh, buen Pastor!

2
A seguirte a ti me consagro hoy,
constreñido por tu amor,
y mi espíritu, alma y cuerpo doy
por servirte, mi Señor.

3
¡Oh, cuan pura y santa delicia es,
de tu comunión gozar;
y contigo hablar, y tu dulce voz
cada día escuchar!

4
De tu grande amor
no comprenderé
cuál es la profundidad,
hasta que contigo Jesús esté
en gloriosa eternidad.

(411) ¿SABER QUIERES?

1
¿Saber quieres por qué vivo
tan gozoso;
como el ave que bendice
a su Creador?
¿En el prado y en el bosque
delicioso?
porque Dios me perdonó
en su amor.

CORO:
¡Aleluya! ¡Aleluya!
toda culpa perdonó
mi Salvador.
¡Cuan precioso es Jesucristo,
en mi alma siento el fuego
de su amor!

2
¿Saber quieres por qué vivo
apartado de la fuente
de la dicha mundanal?
Jesucristo por su muerte
me ha salvado;
su presencia, me da paz,
seguridad.

3
¿Saber quieres por qué vivo
yo confiado
aunque ruja en derredor
(atentación?
el Señor Jesús está
siempre a mi lado,
en él hallo paz, delicia celestial.

4
¿Saber quieres por qué vivo
ya salvado,
obedeciendo la palabra del Señor?
siendo ahora en su nombre
bautizado,
con su Espíritu ungirá mi corazón
(412) SAL A SEMBRAR, SEMBRADOR

1
Sal a sembrar sembrador de paz
sigue las huellas del buen Jesús;
muy ricos frutos tendrás, sé fiel,
sigue la senda de paz y luz.

CORO:
Ve, ve, ve, sembrador,
ve, ve, siembra la paz;
habla doquiera del Señor
y de su santo amor.

2
Vasto es el campo, sal a sembrar,
siembra el terreno que Dios te da;
sí, siembra siempre
confiado en Dios,
él tus esfuerzos coronará.

3
No desperdicies el tiempo,
ve, siembra palabras de vida y paz;
semilla entera que da su mies,
rica semilla que no es fugaz.

4
Dios lo ha mandado, sal a sembrar,
nuevas de vida, de amor y paz;
tal vez te cueste dolores mil,
mas en los cielos tendrás solaz.

CORO:
Voy, voy, voy Salvador,
voy, voy, sembraré paz,
habla tú siempre en mí, Señor,
y dame de tu amor.
(413) SALMO 42

1
Así cual ciervo brama
por límpida corriente,
mi corazón ardiente
por ti suspira, ¡oh Dios!

CORO:
\\Sedienta está mi alma
del agua cristalina;
de la verdad divina
mi alma tiene sed//.

2
Mi pan de día y de noche,
son lágrimas candentes;
cuando dicen las gentes:
¿En dónde está tu Dios?

3
¿Por qué te abates, ¡oh! alma,
y clamas con vehemencia;
ten Dios de mí clemencia,
y escucha mi oración?

4
¿Por qué te abates, ¡oh! alma,
y conturbas mi esperanza;
cuando de Dios se alcanza
la verdadera paz?

5
Un abismo llama al otro,
a la voz de tus canales;
todas tus ondas y olas
pasaron sobre mí

6
Diré a Dios: Roca mía,
¿por qué te has olvidado?
¿por qué andaré enlutado
por la opresión de mí?

7
Quebrantados mis huesos,
enemigos me afrentan;
diciendo cada día:
¿En dónde está tu Dios?
(414) SALMO 103

1
Mi Cristo Jesús yo alabo
tu nombre por siempre,
porque me sacaste
del lago de la iniquidad,
ahora alegre le canto a mi Cristo
porque redimido
me encuentro por su salvación.

CORO:
Bendice alma mía a Jehová
en todo tiempo,
bendigan todas mis entrañas
su grande amor,
él es quien perdona
tus iniquidades,
y sana todas tus dolencias
su grande poder.

2
Que dicha se siente en el alma
que se halla segura,
en Cristo la Roca eterna
de la protección,
no mira a los lados
ni siente amargura,
espera callado sus días
con firme decisión.

3
Ahora Señor Jesucristo,
mi alma te implora
por las pobres almas
que vagan muy lejos de ti;
dales la esperanza
que abriga mi alma,
que se hallen seguras
bajo tu santa redención.
(415) SANTA BIBLIA

1
¡Santa Biblia! para mí,
eres un tesoro aquí;
tú contienes con verdad
la divina voluntad;
tú me dices lo que soy,
de quien vine y a quien voy

2.
Tú reprendes mi dudar,
tú me exhortas sin cesar;
eres faro que a mi pie
va guiando por la fe,
a las fuentes del amor
del bendito Salvador.

3
Eres infalible voz del Espíritu
de Dios, que vigor al alma da
cuando en aflicción está;
tú me enseñas a triunfar
de la muerte y el pecar.
(416) SANTO CORDERO

1
Santo Cordero, por tu llamamiento
los convidados están a tu mesa,
ven a traernos el santo alimento,
ven a servirnos según tu promesa.

CORO:
Somos tus hijos y te adoramos,
y hoy te alabamos, ¡oh redentor!

2
Lo que nos das, este pan y este vino,
fiel memorial de tu pacto ya dado,
nos representa, Cordero Divino,
tu sacrificio que expía el pecado.

3
Por libertarnos, Jesús, de la pena,
de expiación nuestra víctima
has sido;
tú nos anuncias
que no hay más condena,
para los fieles que en ti
hemos creído.

4
Por tu mandato, Jesús, celebramos
este convite de eterna memoria;
tu sacrificio cruento anunciamos,
hasta que vengas cubierto de gloria.
(417) SANTO ESPÍRITU DESCIENDE

1
Santo Espíritu,
desciende a mi pobre corazón;
llénalo de tu presencia,
y haz en él tu habitación

CORO:
¡Llena hoy, llena hoy,
llena hoy mi corazón!
¡Santo Espíritu, desciende
y haz en mí tu habitación!

2
De tu gracia puedes darme,
inundando el corazón;
ven, que mucho necesito,
dame hoy tu bendición.

3
Débil soy, oh sí, muy débil,
y a tus pies postrado estoy,
esperando que tu gracia,
con poder me llene hoy.

4
Dame paz, consuelo y gozo,
cúbreme hoy en tu perdón;
tú confortas y redimes,
tú das grande salvación.

5
Santo Espíritu, tú eres
ese prometido don:
Mucho anhelo recibirte,
dame hoy tu santa unción.

6
Ven, bautízame ahora.
Obediente espero aquí, v
en a ser mi eterno guía,
haz tu voluntad en mí.

(418) SE ACERCA EL DÍA FELIZ

1
Se acerca ya el día feliz,
cuando el Señor descenderá;
extenderá su resplandor,
y a su pueblo alumbrará.
Oye, Jehová nuestra canción
y escucha hoy nuestra oración;
yo te he invocado, tú me has oído,
grande y sublime es tu amor.

CORO:
Su reino es reino de paz,
amor eterno y caridad.
Vino a salvar la humanidad,
que recibió por heredad.

2
Jehová es mi luz y salvación,
la fortaleza de mi ser,
no temerá mi corazón;
si a mí se acerca el destructor,
lo venceré, lo destruiré,
llevando a Cristo en mi oración;
pues Jesucristo venció la muerte
por darnos vida y salvación.

3
La tierra tuvo gran temor
cuando el Señor resucitó.
Ella tembló y se sorprendió,
al ver que el juicio declaró
justicia cruel al pecador,
si no se aparta del error;
pues Jesucristo venció la muerte
por darnos vida y salvación.
(419) SE FIEL HASTA LA MUERTE

1
Sé fiel hasta la muerte,
no temas padecer,
la corona de vida
te espera si eres fiel.
Pues Dios la ha prometido
a todos los que le aman,
palabras verdaderas
y fieles estas son.

CORO:
Sé fiel hasta la muerte,
no temas padecer,
la corona de vida
te espera si eres fiel.
Gozo siento en mi alma,
que no he corrido en vano,
carrera de cristiano
sufrido y siempre fiel.

2
Los bienaventurados
de limpio corazón,
verán a Dios de gloria,
en aquel día final.
No juzgues a tu hermano,
mira tu corazón,
palabras verdaderas
y fieles estas son.

3
Grande aflicción se acerca,
cual no fue ni será,
principios de dolores,
mas aún no es el fin.
Jesús está llamando,
dale tu corazón.
Palabras verdaderas
y fieles estas son.

4
Señor, ¿a quién iremos?
otro nombre no hay,
“yo soy el pan de vida,
maná para salud;
venid si estáis cansados,
os haré descansar”.
Palabras verdaderas
y fieles estas son.
(420) SE LLEGO LA HORA

1
Se llegó la hora de tu valentía
en que tú publiques
que Cristo vendrá,
no importa la lluvia ni el calor del día,
en la noche oscura él te alumbrará.

CORO:
Háblales de Cristo,
diles que ya viene,
que él no se detiene,
pronto volverá;
háblales de Cristo,
diles que él los salva
de la grande angustia
que en la tierra habrá.

2
Id por todo el mundo dice mi Señor,
lleva el evangelio de gloriosa luz;
no lleves alforja no te servirá,
él pondrá su Espíritu y trabajará.

3
Si eres fiel a Cristo debes trabajar
incansablemente con gran voluntad,
y allá en tu mansión irás a morar,
disfrutando siempre
de su gran bondad.
(421) SED TENGO

1
“Sed tengo”, dijiste mi Señor,
cuando estabas pendiente
de una cruz;
esa sed tan intensa de tu amor,
que tuviste por salvarnos,
¡oh Jesús!

CORO:
“Sed tengo”, sólo fue la expresión
que usaste para demostrar
tu amor;
esa sed que ardía en tu corazón,
por salvar al más vil pecador.

2
Todavía existe en ti esa sed,
y la impartes al hombre por tu amor,
que haces que en el hombre
pueda haber,
un celo por tu obra y un fervor.

3
Si haces que en tu Iglesia haya sed,
y un celo vivo provocarnos al amor;
en cada uno de los miembros
podrá haber,
el anhelo por tu obra, ¡oh Señor!

Manuel J. Gaxiola
(422) SEGUIRÉ A MI JESÚS

1
¡Soy bautizado
como manda el Salvador!
¡qué grande gozo siento
yo en mi corazón!
ya mis pecados los borró
mi Salvador.
Quiero llegar puro y limpio
a su mansión.

CORO:
Seguiré a mi Jesús;
pues para mí lo del mundo
se acabó
y ayudado de su luz,
proseguir en su camino quiero yo

2
¡Adiós mundo! que hasta ayer
estuve en ti:
Donde el pecado destruía mi vivir,
yo siento gozo desde que me bauticé,
y de volver a pecar, ¡mejor morir!

3
No miro más que el camino de la fe,
donde muy pocos
han querido caminar.
Le pido a Dios que me guarde
en el amor,
quiero llegar puro y limpio
a su mansión.
(423) SEÑOR HOY VENGO A TI

1
Señor, hoy vengo a ti,
después que te ofendí,
arrepentido; antes no comprendí
lo necio que yo fui, porque era ciego,
el mundo me arrastró por sendas
de error y de pecado,
más tarde comprendí mi triste
situación y hoy te he aceptado.

2
Yo siento tu perdón
aquí en mi corazón,
dicha indecible; y vibra sin cesar el
eco de tu voz dentro de mi alma,
nueva criatura soy,
mi vida yo te doy, hasta la muerte,
contigo viviré y no descansaré,
hasta no verte.

3
Hoy puedo sonreír,
llorar de gratitud y de alegría,
y brota de mi ser
un canto de loor y armonía,
disfruto de esa paz que al fin
pude encontrar,
no siendo digno, me gozo
al saber que yo sin merecer,
te he encontrado.
(424) SEÑOR JESÚS

1
Llevo ante tu altar mi plegaria,
deseo tu bendición en mi ser,
espero que a tu trono llegará la
petición que elevo a ti.

CORO:
Señor Jesús, tú eres la luz,
alumbra aquí la senda donde voy;
pues sólo en ti encuentro
yo la paz,
y en tu amor veo tu dulce faz.

2
Mi vida toda a ti yo la entrego,
tú cuídala en la ruda tentación,
que siga las huellas que me
marcaste dándome así tu bendición.

3
Deseo yo anunciar tu evangelio,
pues veo que muchos
hay sin tu amor,
que vagan lejos de tus santos
atrios sin esperanza del perdón.

4
Bendice en todo tiempo mi alma,
constriñe con tu amor a mi ser.
Brindaste a mi alma ya la calma,
espero siempre en ti creer.

Jesús Nava
(425) SEÑOR, TE ALABARE

1
Si yo pudiera comprender
lo que sufriste tú por mí,
no bastaría el servirte
y dar mi vida, Señor, por ti.

CORO:
\\Senor, a ti te alabaré,
tenme en tu gracia,
dame tu bendición//

2
Eres la luz que me ilumina
por el sendero del amor,
pues tú sufriste en el Calvario
mi buen Jesús, mi Redentor.

3
Aunque no puedo tener todo,
yo soy el hombre más feliz,
porque yo sé que he sido salvo
y que contigo voy a vivir.

Marcial de la Cruz
(426) SEÑOR, TE PIDO

1
Concédeme que yo te sea fiel,
y de tu senda no me vaya a apartar;
porque es promesa
que a nadie has de negar,
sólo te pido, Señor,
me des tu Espíritu.

CORO:
Señor, te ruego oigas mi petición,
y con paciencia, Señor, esperaré,
porque yo sé que tú
no eres falaz,
y humillado a tus píes
me postraré.

2
Bendito sea tu nombre,
gran Señor, bendito seas
para siempre, mi Jesús,
que andando yo en tinieblas
del error,
me has sacado de obscuridad
a luz.

3
Por eso yo, Señor,
te pido siempre,
me fortalezcas
con tu gracia espiritual,
para que así yo pueda alabarte,
tu nombre santo
no deje de ensalzar.

4
En tu palabra
encontramos la promesa,
la que a tus hijos
tú siempre has ofrecido:
El que se aparta del mal,
y a ti te sirve,
éste tu gozo muy pronto
ve cumplido.

5
Mis labios quiero
que a ti te alaben siempre,
y tu mensaje lo lleven por doquier;
pero antes quiero
que tú me des tu Espíritu,
para que así todo pueda
yo vencer.
(427) SEPULTADOS JUNTAMENTE

1
Todos fuimos sepultados
como aquel siervo Naamán;
sepultada nuestra lepra,
en las aguas del Jordán.

CORO:
Y sepultados juntamente
en el bautismo de Cristo Jesús,
en esperanza de su muerte
porque él es nuestra guía
y nuestra luz.

2
“En la mar y en la nube”,
vemos en Corintios diez,
“todos fueron bautizados”
juntamente en Moisés.

3
También Pedro nos recuerda,
de la familia de Noé,
de la salvación en agua
sepultados por la fe.

4
Te recibimos hermano
con cariño y con amor,
por haberte sumergido
como manda el Salvador.
(428) SERVIRTE QUIERO

1
Mi anhelo es servirte,
¡oh mi buen Señor!
sólo yo te pido hoy, ¡mi Redentor!
que me des tu ayuda
y tu protección,
y en ti confiado no tendré temor.

CORO:
\\Mi anhelo es servirte,
tuyo soy, Señor;
hazme un hijo humilde
para tu loor//

2
Soy inútil siervo, mi buen Salvador,
tú eres mi esperanza y mi defensor;
en pruebas y angustias
me haces vencedor,
siempre en ti confiado
no tendré temor.

3
Salte de alegría lleno el corazón,
hacia quien nos brinda
de su redención;
a Jesús el Cristo que nos da salud,
tributemos nuestra adoración.

4
Mi alma está contenta
siempre al contemplar,
que Díos por su gracia
nos vino a salvar;
no siendo yo digno, él me redimió,
su sangre preciosa
mis manchas limpió
(429) SI ALGUNO YA ESTA EN CRISTO

1
Si alguno ya está en Cristo,
nueva criatura es,
habiendo sepultado
de su alma la vejez;
andando en otra vida,
sirviendo lo mejor,
sabiendo que el trabajo
no es vano en el Señor.

CORO:
Todos sigamos al Señor Jesús,
obedeciendo solamente a él,
él nos dirija por su senda y luz,
y nos conceda ser la Iglesia fiel.

2
Hoy llama a los cansados,
Jesús el Salvador,
quitándoles la carga
que pone el tentador;
y luego salen libres,
andando por doquier,
de Cristo el santo nombre
haciéndolo saber.

3
La Biblia es nuestro amparo,
nos da la instrucción.
Nos sirve como faro
que alumbra al corazón;
y luego la promesa
que Cristo nos envió,
nos da la fortaleza, paz,
gozo y santo amor.

4
Alcemos todos cantos a Dios,
de gratitud,
porque él nos hizo santos
por Cristo y su virtud.
Fijemos nuestra vista
en Cristo el Capitán,
con fuerza, entonces suya,
vencemos a Satán.
(430) SIEMPRE ORAD

1
“Siempre orad”, muy pronto
viene Cristo,
guarda bien tu corazón;
retén firme todo lo que tienes,
tú tendrás tu galardón.

CORO:
“Siempre orad”,
nos manda Cristo,
y velad … en oración;
pronto vendrá … él en las nubes,
nos dará su bendición.

2
“Siempre orad”, que si hoy
viniere Cristo,
él te halle en la lid,
con la espada suya bien empleada,
fiel por nuestro Adalid.

3
“Siempre orad”, si,
vive aquí velando,
es mandato del Señor;
sin demora toma la promesa,
del gran fiel Consolador.

4
“Siempre orad”,
constante y con celo,
ejercítate en la fe;
ten el ánimo de Jesucristo,
y sus huellas sigue fiel.
(431) SIERVOS DE JESÚS

1
Siervos de Jesús,
hombres de verdad,
guardas del deber somos sí;
libres de maldad, ricos en bondad,
y seremos fieles en la lid.

CORO:
Firmes, fuertes, alcen la bandera,
grande, noble emblema
del amor,
pronto, pronto vamos
por doquiera,
marchen todos vamos a vencer.
.
2
¡Cuan hermosos son!
los que sin temor listos
al llamar del clarín,
luchan sin cesar, sufren sin dudar,
guardas del deber
siempre hasta el fin.

3
Nuestro Capitán es ya vencedor,
él nos redimió por su cruz;
guardas del deber él nos da poder,
y nos guardará en su santa luz

4
Invencibles son los que con afán,
cada día van al deber;
gloria y luz tendrán y recibirán
grande galardón entre la grey.

D. Morales
(432) SIGUE ADELANTE

1
Fiel siervo sigue, sigue adelante,
de triunfo en triunfo por tu Señor;
sigue adelante y no desmayes,
que allá te espera tu Salvador.

CORO:
Sigue adelante, sigue adelante,
de triunfo en triunfo,
por tu Señor;
sigue adelante, sigue adelante,
mira valiente a tu Salvador.

2
Siendo soldado de Jesucristo,
lleva el escudo de fe y amor;
toma el apresto del evangelio,
que va contigo tu Salvador.

3
Si estás triste y agobiado,
pon tu mirada en el Señor;
a consolarte viene a tu amparo
lo ha prometido tu Salvador.
(433) SIGUIENDO YO A CRISTO

1
Siguiendo a Cristo yo quiero llegar,
siguiendo yo a Cristo, yo quiero vivir,
yo nunca pensaba
en la vida de Cristo,
porque no sabía amarle en verdad.

CORO:
SI yo amo al mundo
tendré que morir,
porque yo sin Cristo
no puedo vivir,
si yo amo al mundo
tendré que morir,
porque yo sin Cristo
no puedo vivir.

2
Amigo rendido entrégate a Cristo,
convence tu alma si dudas de él,
sirviéndole a Cristo
es nuestra promesa
gozar las moradas, que prometió él.

3
Un día tan triste oí su palabra;
que dijo a mi alma, busca a tu Dios,
estando afligido bendijo mi alma,
y me dio la calma, mi bendito Dios
(434) SI MILES Y MILLONES MUEREN

1
Haz oído tú de miles,
miles el clamor,
perdidos en la obscuridad;
en vano buscan
obtener la salvación,
sin entender que en Cristo está.

CORO:
Si miles y millones mueren,
si miles mueren
sin saber del Salvador;
podrás tú negarte a ir,
dirás estoy bien aquí;
cuando miles mueren
sin ser salvos.

2
Haz oído tú de miles,
miles el clamor,
que siguen del hombre tradición;
cuando puedes tú llevar a ellos
la salud con el mensaje del Señor.

3
Haz oído tú de miles,
miles el clamor,
que van hacia la eternidad;
cómo dejan este mundo sin saber
de Dios, vé, el evangelio a predicar
(435) SI NO ES ESO AMOR

1
Dejó su trono de gloria,
aún sabiendo su fin
que sería en el monte Calvario,
que por mí habría de morir.

CORO:
Si no es eso amor,
no habría agua en el mar,
no habría estrellas ni sol,
ni aves podrían volar.
Si no es eso amor,
el cielo no es real,
sería en vano sentir,
si no es eso amor.

2
Aún en el mortal suplicio
mostró su compasión,
al ladrón que clamó arrepentido,
al paraíso con él le llevó.
(436) SIN CRISTO PERDIDO ESTUVIERA

1
Sin Cristo perdido estuviera,
sin Cristo ¿qué fuera de mí?
sin él yo por siempre vagara
como barco sin vela en el mar.

CORO.
Cristo, oh Cristo
¿le conoces a él?
¿o le rechazas hoy?
Cristo, oh Cristo.
Sin mi Cristo
qué triste es vivir.

2
Sin Cristo mi alma perdida,
sin Cristo vagara en error,
sin él no tuviera consuelo,
mas por gracia él ya me salvó

3.
Con Cristo hay paz en tu alma,
con Cristo hay salud para ti,
con Cristo hay vida eterna,
ven a él y esto tuyo será
(437) SIN FE Y SIN ESPERANZA

1
Sin fe y sin esperanza
mi vida derroché,
llevando sin descanso
la carga del dolor.
De penas doblegado, así vagaba yo
errante en este mundo
de angustia y aflicción.

CORO:
Un rayo luminoso
cubrióme con su luz,
radiante, esplendoroso
partiendo de una cruz,
en ella estaba Cristo
sufriendo por mi bien,
vertió sangre preciosa
mostrándome su amor.

2
Lavado fui de culpas,
mi carga él quitó,
consuelo paz y gozo
puso en mi corazón,
henchido de alegría
hoy sirvo a mi Señor,
y arde en mí constante
la llama de su amor.

3
Estaba en el pecado
esclavo del error.
Contrito y humillado
yo vine al Salvador,
oí su voz amante que dijo con amor
Tus culpas he pagado,
perdón tienes de Dios.

Hnos. López
(438) SI TU COPA REBOSA DE AMOR
( La segunda copa)

1
Si tu copa rebosa de amor,
y por obra lo quieres poner,
sé un obrero del Señor,
donde quiera sin temer,
si tu copa rebosa de amor.

CORO:
Si tu copa rebosa de amor,
si tu copa rebosa de amor,
tendrás gozo y paz,
cerca de tu Salvador,
si tu copa rebosa de amor.

2
Si tú a Cristo le quieres servir,
no te debes jamás descuidar,
por el tiempo de vivir,
como Cristo te ha de guiar,
si tu copa rebosa de amor.

3
Son tramposas las vías de Satán,
a las cuales si quieres vencer,
ora a Cristo y se van,
él las puede deshacer,
si tu copa rebosa de amor.

4
No te olvides jamás de leer
las palabras de vida y de luz,
por las cuales has de ver
el camino de Jesús,
si tu copa rebosa de amor.

Marcial de la Cruz
(439) SI TU NO VAS, YO SI ME VOY

1
Es un tesoro que me encontré,
del cual también te ofrezco yo:
Es Cristo, y tiene plena paz,
confianza entonces en él pondrás.

CORO:
Si tú no vas, yo si me voy,
a las mansiones del Salvador;
allá por siempre yo estaré,
a Cristo siempre yo alabaré.

2
¿A dónde está hoy tu aguijón?
¡oh, muerte atroz!
se te venció, y tu victoria ya se fue;
a Cristo siempre yo alabaré.

3
El mandamiento es singular,
acéptalo de corazón,
y si te quieres bautizar,
que sea en el nombre
de mi Salvador.

Marcial de la Cruz
(440) SI VIVES EN JESÚS

1
Si es tu vida en Jesús,
si es en él tu esperanza,
si caminas en la luz si él es
toda tu confianza,
nunca no temerás,
nunca nada en el mundo
nunca en él mal verás,
nunca muerte tendrás

2
Nunca es triste el vivir,
si es en Cristo tu vida;
si en las pruebas hay paz,
si él endulza tu vida,
llenando de caridad tu alma,
cuando afligida
llora ante la impiedad,
él te consolará.

3
Yo sé que mi Jesús,
nunca me desampara;
yo sé que en mi dolor fortalece
mi alma;
mientras viva yo aquí, él será mi
esperanza, como en mi mocedad
él conmigo estará.

4
En mi infancia soñé
que moraba en la gloria,
me dio en mi juventud
una eterna memoria,
y algún día le veré
como dice la historia,
y por eso en Jesús nunca
es triste vivir.
(441) SI YO GANO EL MUNDO

1
Si yo gano el mundo
y pierdo a Cristo
¿qué provecho para mí dará?
y si en traje mundanal me visto,
ahorrando un tesoro aquí,
y si yo granjeare sus riquezas
¡qué gran pérdida sería a mí!
terrenal tesoro pierde el alma,
si se pone el corazón ahí.

2
Si tuviere aquí sin fin de bienes,
y granjeare fama sin igual,
tú ¡oh mundo vil!
¿qué premio tienes
que iguale a vida inmortal?
por gozar placeres sin medida
y amigos, tierra y amor,
¿debo yo perder en mi salida
de la vida aquí al Salvador?

3
Sin Jesús ¡qué triste vive el alma!
¡cuan vacío el corazón sin él!
él, que torna tempestad en calma,
y desierto seco en un vergel;
sin Jesús hay sólo noche obscura,
y la vida es triste en soledad.
¿Qué sería morar en la negrura,
y sin él por una eternidad?

4
¡Qué delicia es conocer a Cristo!
y vivir guardado por su amor,
no hay dolor ni afán
que él no haya visto,
con ternura sana el dolor;
si yo tengo a Cristo por mi amigo,
y si estoy confiado en su poder,
él promete siempre estar conmigo
y lo necesario proveer.
(442) SOLO POR FE EN CRISTO

1
Sólo por fe en Cristo se salva,
y el alma siente consolación;
Cristo es la aurora, él es el alba,
que trae al hombre la salvación;
busca la biblia y lee su palabra,
ella dice la verdad;
y hallarás que Cristo vino
para darnos libertad.

2
Ya no desprecies más el mensaje
abre las puertas del corazón;
vístete ahora de un nuevo traje,
deja el vestido de corrupción.
Cristo te cambia aun tu lenguaje,
si le sirves de verdad;
y te da la vida eterna,
en la casa de Jehová,

3
Hoy es el tiempo de la promesa,
la que ha ofrecido mi Salvador;
él vino a darnos la fortaleza,
y a guiar a su pueblo en el amor.
Cristo a sus hijos da la pureza,
y les da seguridad,
y les quita la tristeza,
¡Gloria al nombre de Jehová!

4
En este mundo somos muy pobres,
y perseguidos con gran terror;
allá en el cielo
se hallan los nombres
de los que sufren por el Señor;
por eso Cristo busca valientes,
que se quieran esforzar,
y que lleven su mensaje,
donde puedan escuchar.
(443) SONARA LA TROMPETA

1
Las cosas que Jesús
dijo que pasarán,
ya todas se han cumplido
sólo una falta ya,
que Cristo
venga en gloria
a recoger su grey.
Muy pronto la trompeta sonará.

CORO:
Sonará la trompeta en Sión,
sonará, sonará, sonará
la trompeta en Sión,
y Jesús nos llevará.

2
Si no estás preparado
aquí te quedarás,
si no te has bautizado
debes hacerlo ya;
Jesús te está llamando,
dale tu corazón,
muy pronto la trompeta sonará

3
Si tú ya le aceptaste,
debes perseverar
y poner tu confianza
en Cristo el Capitán;
el triunfo no está a medias,
está hasta el final,
muy pronto la trompeta sonará.
(444) SOY EL HIJO DE UN REY

1
Mi padre es un Rey,
muy rico sin par,
él tiene caudales inmensos doquier;
su oro y diamantes
no puede contar,
tesoros que nadie podrá contener.

CORO:
\\Soy el hijo de un Rey,
el hijo de un Rey;
con Cristo bendito
soy el hijo de un Rey//.

2
El Hijo de Dios, mi buen Salvador,
al mundo viniendo muy pobre vivió;
hoy reina en la gloria
cubierto de honor,
y hogar en los cielos
con Dios me ofreció.

3
Errante viví sin patria, ni hogar,
un vil extranjero sin Dios y sin fe;
mas Cristo bendito
me quiso adoptar,
corona y mansión
en los cielos tendré.

4
¡Qué importa que yo
no tenga ni hogar!
¡yo tengo un palacio
del sol más allá!
y mientras que llego
yo puedo cantar
Soy el hijo de un Rey,
aleluya a Jehová!

Juan N. de los Santos
(445) SOY PEREGRINO

1
Soy peregrino aquí
en este mundo triste,
no tengo hogar donde morar,
voy caminando
con muchas dificultades,
pero en el cielo está mi hogar.

CORO:
He de luchar
para poder tener mi hogar
con Jesús mi rey,
he de sufrir
para poder ganar,
una corona está allá en el cielo,
que si soy fiel
la tengo que ganar.

2
En medio del dolor
siento el amor de Cristo,
que me hace amarle más y más;
es una bendición
llevar la cruz de Cristo,
es una gloría de él vivir

3
Hay un vergel de rosas
que me esperan
allá en mi hogar, mi dulce hogar,
donde dolor no hay,
ni más tristezas,
todo es un gozo espiritual.

Autor: Vicente Moreno Reyes.
(446) ¿SOY YO SOLDADO DE JESÚS?

1
¿Soy yo soldado de la cruz,
y siervo del Señor?
no temeré llevar su cruz,
sufriendo por su amor.

CORO:
Después de la batalla nos
coronará, Dios nos coronará,
Dios nos coronará;
después de la batalla nos
coronará, en aquella santa Sión:
Más allá, más allá,
en aquella santa Sión:
Después de la batalla nos
coronará, e
n aquella santa Sión.

2
Lucharon otros por la fe,
¿cobarde habré de ser?
por mi Señor yo pelearé,
confiando en su poder.

3
Es menester que sea fiel,
que nunca vuelva atrás;
que siga siempre en pos de él,
y me guiará en paz.
(447) SUAVE MURMULLO

1
Suave murmullo de las estrellas,
oigo decir: Viene Jesús;
escucho un ruido entre todas ellas,
miro fulgores de hermosa luz

CORO:
Por eso canto con alegría,
con alegría de corazón.
A Cristo sirvo de noche
y de día,
porque me ha dado
ya mi salvación.

2
En este mundo somos muy pobres,
y perseguidos con gran terror;
allá en el cielo
se hallan los nombres
de los que luchan por su Señor.

Hnas. Moroyoqui
(448) SU AMOR ME LEVANTO

1
Lejos de mi dulce hogar,
vagaba yo sin Dios,
a través de tierra y mar,
sin esperanza y paz;
mas el tierno Salvador,
viéndome en aflicción,
por su infinito amor me levantó.

CORO:
Su gran amor me levantó,
de densa obscuridad
me libertó;
su grande amor me levantó,
de densa obscuridad me libertó.

2
Todo entrego a mi Jesús,
siempre le seguiré;
he tomado ya la cruz,
y el mundo atrás dejé;
tan excelso y grande amor
requiere la canción,
y el servicio fiel de cada corazón.

3
Ven a él, oh pecador,
no te rechazará;
con ternura el buen Pastor
hoy te recibirá;
tus pecados borrará,
gozo tendrás sin par; gracia
y fuerza te dará para triunfar.
(449) SU AMOR SE DERRAMO

1
“Ya su amor se derramó
para salvar a la gente,
yo quiero decir con cantos
todo lo que mi alma siente”.

CORO:
Porque siento en el alma
que el alto Dios me ha guardado,
vino a morir en la cruz,
por mí fue crucificado.

2
“Como a las tres de la tarde
cuando el Señor expiró,
toda la corte del cielo
a su voz se conmovió”.

CORO:
(2a. y 3a. estrofa)
por eso he escrito en el alma,
que el alto Dios me ha guardado,
vino a morir en la cruz,
por mí fue crucificado.

3
“A mi Señor yo le amo,
jamás le podré negar,
cuando fue muerto en la cruz,
tomado fue mi lugar”.
(450) SUBLIME AMOR

1
Sublime amor es el amor de Dios,
sublime don que de gracia él nos dio,
con qué pagar este
tan grande amor,
sublime amor, sublime amor,
el que en cruenta cruz mostró.

CORO:
Por eso le amo,
porque él me amó primero;
yo quiero sentir
lo que él sintió por mí,
dando su vida
en una cruz murió.
Sublime amor, sublime amor,
el que tuvo para mí.

2
Cuando él oraba
allá en el Getsemaní,
pidiendo al Padre,
perdón por ti y por mí,
gotas de sangre
de sus sienes le brotaban;
sublime amor, sublime amor,
que jamás olvidaré.
(451) SUENEN DULCES HIMNOS

1
¡Suenen dulces himnos,
gratos al Señor,
y óiganse en concierto universal!
desde el alto cielo baja el Salvador
para beneficio del mortal.

CORO:
I Gloria! ¡gloria sea a nuestro Dios!
¡gloria, sí, cantemos a una voz!
y el cantar de gloria
que se oyó en Belén,
sea nuestro cántico también.

2
Montes y collados
fluyan leche y miel,
y abundancia esparzan y solaz;
gócense los pueblos, gócese Israel,
que a la tierra viene ya la paz.

3
Salte de alegría, lleno el corazón,
la abatida y pobre humanidad;
Dios se compadece
viendo su aflicción,
y le muestra buena voluntad.

4
Lata en nuestros pechos
noble gratitud
hacia quien nos brinda redención:
Y a Jesús el Cristo que nos da salud,
tributemos nuestra adoración
(452) SU ESPÍRITU SANTO

1
Su Espíritu Santo hoy aquí
el fuego hará derramar,
el gozo vendrá,
y todo mi ser le alabará.

CORO:
Qué glorioso es sentir su poder,
su Espíritu Santo en mi ser;
más cerca vivir, sentir su calor
por la eternidad.

2
Su Espíritu Santo en mí ser,
la prueba me ayuda a vencer,
su fuerza me da,
su gracia me da seguridad.

3
Su Espíritu Santo dará
a todo el que acepta su cruz,
el gozo vendrá,
y por siempre su vida cambiará.

Rafael Espinosa Morales
(453) SU GRACIA ES MAYOR

1
Su gracia es mayor
si las cargas aumentan,
su fuerza es mayor
si la lucha es más cruel,
si más son las penas,
mayor es su gracia, si más
son las cargas, mayor es su paz.

CORO:
Su amor no termina,
su gracia no acaba,
un límite no hay, al poder de Jesús;
pues que sus inmensas riquezas
en gloria abundan sus dones,
abunda su amor.

2
Si nuestros recursos
se habrán agotado,
si fuerzas nos faltan para terminar,
si a punto ya estamos de
desanimarnos, el tiempo
ha llegado, en que Dios obrará.

3
Pero aunque las luchas
fatiguen mi alma, en nombre
de Cristo las he de vencer,
su gracia constante me ayuda
en la vida, pues si él es mi guía
seguro estaré.
(454) SUMISIÓN

1
La senda de la cruz
me ha acercado a Dios,
aunque por penas ya pasé,
andando con Jesús,
viviendo en la luz su gozo
alcanzaré.

CORO:
No lo que quiera hacer,
ni a donde quiera Ir,
pues ¿quién soy yo
que deba decidir?
mi Padre escogerá
la senda que es mejor
y así feliz yo puedo Ir.

2
Sufriendo por Jesús,
hablando de su amor,
llevando por doquier su voluntad,
no temo ya morir
por mí murió Jesús,
ya salvo soy, iré con él.

3
Las penas y el dolor,
llevarlas con amor,
para alcanzar corona allá,
no temeré la cruz, así sufrió Jesús,
murió por redimirme a mí
(455) SUPREMA ALABANZA

1
Demos suprema alabanza
a Jesús el Salvador,
porque nos dio la esperanza
de vida y de salvación.

CORO:
Por el mundo proclamemos,
sus dones y su bondad,
y ricos frutos tendremos,
en bien de la humanidad.

2
Venid hoy, y celebremos con
alabanza al Señor;
digno es que todos
le demos loor a su eterno amor.

3
Dios, sobre todo te amamos,
y proclamamos tu amor;
por Jesucristo entonamos
cantos con todo fervor.

4
Digno tú eres Señor, de honra,
gloria y virtud;
pues nos criaste con amor
que existe en ti en plenitud.

Maclovio Gaxiola L

(401) RECUERDO

1
Recuerdo feliz el momento,
cuando tú me salvaste, Señor;
me hablaste con íntimo acento:
“Yo quiero prediques mi amor”.

CORO:
Desde hoy te consagro mi vida,
¿la quieres usar, mi Señor?
el vivir y el morir predicando,
para mí no hay vida mejor.

2
Mi vida sin ti fue miseria,
angustia, tristeza y dolor;
tu cruz me salvó que muriera
sin fe, ni esperanza, ni amor.

3
Campanas de gozo hay en mi alma,
cantando con mi Salvador;
su luz ilumina y da calma,
aviva en mi alma la fe
(402) REPOSO ETERNO

1
El día predicho se acerca,
Cristo Jesús vendrá;
aparición tan sublime,
todo ojo le verá; y fúlgidas multitudes
su trono rodearán,
cánticos nunca escuchados,
la esfera inundarán.

CORO:
¡Gloria, gloria al Señor!
rey por la eternidad,
¡gloria, gloria al Señor!
su pueblo exclamará
¡gloria, aleluya!
su pueblo exclamará;
a sus fieles creyentes
en gloria llevará.

2
Para el rebaño escogido
no habrá confusión,
morarán perpetuamente,
en perennal mansión,
do lágrimas y quebranto
desaparecerán;
por siempre dicha indecible
con Cristo gozarán.

3
Luctuosas horas que agobian
mi débil ser aquí;
mas divinal refrigerio
tendré en Jesús allí.
No importarán las espinas que
punzan con dolor, ni por más duras
las pruebas podrá trocar tu amor.

4
Mi alma sedienta desea,
Señor, más santidad,
seguir la escarpada senda
de la inmortalidad.
Con los santos de aquel día,
en tu presencia estar, en espiritual
concierto tu dulce nombre loar
(403) RESPONSABLE

1
El que oye su Palabra
responsable él será,
el que ha oído su evangelio
de justicia y de verdad.
Por el mundo se predica
que Jesús pronto vendrá;
el que desprecie su llamado
responsable él será.

CORO:
Tú serás responsable de tu alma,
si hasta hoy no le das tu corazón,
sólo aquel que se entrega
a Jesucristo, gozará de eterna
salvación.

2
Responsable tú que oyes,
tú que cantas con fervor,
que no quieres que te digan
del bautismo en el Señor.

3
Responsable tú que dices
que mañana aceptarás,
ya haz oído que mañana,
quizás tiempo no hallarás.

4
Cada hora que se pasa
es preciosa ante el Señor,
es un momento más de vida,
que te presta a ti tu Dios.
Que decidas cuál camino,
quieres tú aquí llevar.
Esta palabra que has oído,
responsable a ti te hará.

Cuca Varela

(404) ¡RESUCITO!

1
¡Resucitó! la nueva dad
al mundo, que su muerte vio;
tomó en la cruz nuestro lugar,
mas del sepulcro revivió.

CORO:
¿Por qué buscáis al Cristo allí?
entre los muertos ya no está.
No le lloréis; cantad, reíd
y proclamad: El Cristo vive
y reina ya.

2
Viéronle tristes sepultar,
cuantos en él tuvieron fe;
toda esperanza muerta ya,
creyeron sepultar con él.

3
Mas el sepulcro no logró,
en sus prisiones retener
al Cristo Rey, que vencedor
fue de la muerte y su poder.

4
¡Resucitó! ya no tendrá
sombras la tumba para el fiel;
aunque muriere, vivirá,
el que creyere sólo en él.
(405) RETORNO DEL HIJO PRODIGO

1
Cansado de pecar, hastiado de vivir
en este mundo vil de sinsabores;
abandonado al fin, sin amigos me vi,
llorando mi desgracia y mis errores

CORO:
Cual pródigo viví
y al cieno descendí,
siendo yo un hijo del Rey
de los cielos,
oh Padre vengo a ti,
no me hagas tal cual fui,
sólo hazme como uno
de tus siervos.

2
Al ver mi condición
el regreso emprendí,
no quiero ya volver a donde estuve,
mi juventud perdí,
mi herencia pervertí,
en el placer y vicios donde anduve.

3
Mi padre me encontró
y al hogar me llevó,
hay fiesta y alegría inolvidable;
pues él me recibió de gracia me vistió,
por su misericordia inexplicable
(406) REVELACIÓN

1
Lo divino en lo humano cobró vida,
y el reino de los cielos se acercó;
el misterio de los siglos revelado,
el Mesías prometido se encarnó.

2
Al que debo yo servir, vino a servirme,
al que debo yo buscar,
me buscó a mí,
al que debo yo de amar,
me amó primero,
por mis culpas por entero se entregó

3
Su martirio principió en el pesebre,
donde el mundo egoísta le mandó,
pues no hubo un lugar de tal realeza,
donde pudo su cabeza recostar
(407) REY DEL UNIVERSO

1
Oh poderoso Jesús, Rey del universo,
reconocemos Señor tu gran majestad,
te imploramos oh Dios de tu presencia,
nos humillamos ante ti, Señor,
con reverencia.

CORO:
Rey del universo,
escucha creador nuestra voz,
Padre omnipotente,
te honramos con el corazón.

2
Bendito seas Señor,
por tu gracia inefable
nos rescataste del mal,
por tu poder
prometes darnos Señor
la vida eterna,
nos redimiste Señor
con tu muerte en la cruz.

3
Oh pueblos todos ensalzad
al Rey del universo,
y con gran júbilo cantad
nueva canción también,
y nuestras manos palmead
con grande gozo,
pues con su muerte en la cruz
la libertad nos dio.
(408) ROGANDO POR MI

1
Si quieres tú también
ser un hijo de Dios,
tendrás que renacer,
tendrás que renacer;
si quieres tú también,
estar en la mansión
con Cristo el Salvador.

CORO:
Jesús está en los cielos
rogando a Dios por mí,
rogando a Dios por mí,
rogando a Dios por mí;
Jesús está en los cielos
rogando a Dios por mí,
por mí, por mí y por ti.

2
El es tu protector,
te llama con amor,
te llama con amor,
Cristo el Salvador;
te quiere a ti salvar
del mundo engañador,
del mundo engañador.

3
La sangre que él vertió,
cuando en la cruz murió
limpió mi corazón,
limpió mi corazón;
y ahora con valor, ardiente fe
y amor le sirvo al Salvador.

R. Medina
(409) ROSTRO DIVINO

1
Rostro divino ensangrentado,
cuerpo llagado por nuestro bien,
clama benigna, justos enojos,
lloren los ojos que así te ven.

2
Manos preciosas tan lastimadas
por mí clavadas en una cruz,
por ese valle será mi guía,
mi alegría, mi norte y luz.

3
Bello costado en cuya herida,
halle su vida la humanidad,
fuente amorosa
del Dios clemente,
por ser la fuente de caridad.

4
Crucificado en un madero,
manso cordero mueres por mí,
por eso el alma triste y llorosa,
suspira ansiosa, Señor por ti
(410) RUT LA MOABITA

1
Oíd la bella historia
de una extranjera llamada Rut,
Noemí su suegra
era del pueblo de Israel;
vuélvete hija a los dioses
de la tierra de Moab,
ella contesta:
vive Jehová que no lo haré.

CORO:
Doquier tú vayas yo iré,
donde tú mores moraré,
tu pueblo será mi pueblo,
también donde tú mueras moriré.

2
Regresa, insisto,
pues que tus padres te esperan ya,
no tengo nada que pueda darte
como heredad.
Ella contesta Jehová tu Dios
mi Dios será,
es mi esperanza,
bajo tu amparo mi alma estará.

3
Hoy vive siempre
en la memoria de Israel,
siendo una extraña Dios la hizo
digna de su heredad.
De su simiente nació Jesús
el Salvador,
quien con su muerte
nos trajo vida, vida eternal.

Autor: Arnulfo Velazquez

(389) QUE BELLA HISTORIA

1
Que bella historia,
de su excelsa gloria
bajó el Salvador,
Jesús mi Redentor
nació en pesebre,
despreciado y pobre,
varón de lágrimas y de dolor.

CORO:
Oh cuánto le amo y fiel le adoro,
cuida mi vida mi Redentor;
el Rey de Gloria vino a salvarme,
y a revelarme al Dios de amor.

2
Que gran misterio
tan incomprensible,
que el Verbo se encarnó
y al mundo descendió;
el plan oculto revelóse al hombre,
y por su tierno amor se levantó.

3
Don admirable, tan incomparable,
de plena salvación
eterna redención;
el sol divino brilla en mi camino,
su luz alumbrará en mi corazón.
(390) ¿QUE CUENTA LE IREMOS A DAR?

1
Si hacemos lo bueno
y agradable al Señor,
cuando en las nubes venga
de cierto él nos premiará;
mas si hacemos mal
sabiendo hacer el bien,
¿qué cuenta le iremos a dar?

CORO:
¡Oh sí! pensadlo bien, muy bien:
¿Qué cuenta le iremos a dar?
a Cristo el Salvador
que muy pronto volverá.

2
Señor tú eres bendito
y lleno de paz y amor,
nos enseñaste el bien,
tú nunca hiciste mal;
y si nosotros hacemos mal
sabiendo hacer el bien
¿qué cuenta le iremos a dar?

3
¡Oh, amados del Señor!
tengamos siempre paz,
y procuremos siempre
allegarnos al Señor,
y nunca hagamos mal
sabiendo hacer el bien, porque,
¿qué cuenta le iremos a dar?

4
Nunca seas tú sabio
en tu propia opinión,
sé siempre humilde aquí,
y el Señor te ayudará,
y nunca hagas mal
sabiendo hacer el bien,
y buena cuenta a él podrás tú dar.

Cuca Várela
(391) QUE DULCE ES TU NOMBRE

1
¡Qué dulce es tu nombre oh, Jesús!
bonanza has puesto en mi corazón.
Tu muerte en la cruz
me trajo salvación,
por fe voy caminando en tu luz.
Mis penas arrojaste en la profundidad,
jamás de ellas te acordarás;
tu sangre me limpió de toda iniquidad
y estableció en mí tu verdad.

3
¡Qué dulce es tu nombre oh, Jesús!
tuviste de mi alma compasión,
llenaste de salud todo mi corazón,
por tu misericordia y virtud;
un cántico de gracias
siento yo en mi ser,
tu senda es para mí un placer;
mis ojos puestos
hacia el cielo puedo ver
la gloria de tu grande poder.

3
¡Qué dulce es tu nombre oh, Jesús!
eterno será el gozo en tu mansión,
moradas de gran júbilo
y de plena luz,
allá no habrá más tribulación;
por tu misericordia hazme conocer
tu voluntad, para florecer,
conforme a tu promesa
sé que has de volver,
por tanto, no me dejes caer.

Lorenzo E. Salazar
(392) QUE DURA ES TU PALABRA

1
Oh qué dura es esta palabra
que al escucharla siento yo,
siento que a mí me hiere el alma
y que penetra hasta mi corazón.

CORO:
¿Quién la podrá llevar Señor?
¿Quién la podrá cumplir Señor?
Si es dura para mí, tu palabra fiel,
si tú me das poder Señor,
si tú me das la fe también,
se que podré vencer,
porque sólo tú eres mi ayudador.

2
Oh qué dura es esta palabra
que al escucharla siento yo,
siento que no podré llevarla;
pero mi Cristo,
siempre me ayudará.

3
Lo que para mí es imposible
para mi Dios no lo será;
no queda más que decidirme,
para que cumpla
yo con su voluntad.
(393) QUE GRANDE ES DIOS

1
Señor mi Dios,
cuando me siento solo
pienso en tu hermosa
y bella creación;
veo los astros obra de tus manos,
que me hablan
de tu gloria y majestad.

CORO:
\\Entonces mi alma exhala
esta canción
qué grande es Dios,
qué grande es Dios//.

2
Y cuando el dulce trino
de las aves
en la floresta alegra mi solaz,
y cuando veo ríos y montañas,
la suave brisa que habla al soplar.

3
Y cuando pienso
en tu amor divino,
cómo a su hijo entregó por mí,
cómo sufrió el cruel martirio,
cómo murió cargando mi maldad.

4
Y cuando venga
pronto a levantarme,
qué gozo encenderá mi corazón,
me inclinaré humilde y reverente,
entonces yo diré:
Qué grande es Dios

Carl Gustav Boberg (1859–1940)
original How great thou art

(394) QUE HERMOSO

1
Blancos vestidos bañados de luz,
rica diadema de gran resplandor,
bella mansión de sublime quietud
donde la noche jamás existió;
esa ciudad admirable de Dios
en que estaremos reunidos con él,
todo lo que ha preparado Jesús,
es para mí.

CORO:
Bello ropaje, hermoso hogar,
tierra preciosa, dulce cantar,
bella corona de estrellas mil,
rica mansión de luz do viviré.

2
¡Oh, cuan preciosa es la meditación,
de vivir siempre por la eternidad,
estando libres de preocupación
libres de afanes y gran ansiedad.
Tendremos parte en el júbilo aquel
en que mil voces alaben a Dios!
Padre, permite que no falte yo,
es mi oración.

3
Cosas preciosas
tendremos que ver
en las regiones
más altas que el sol,
cuando abandone
del río la ribera,
y mis tesoros reciba de Dios.
Bello país donde no hay que sufrir,
dulce refugio de santo calor;
bello lugar donde no hay
que morir, casa de amor.

Autor: Lorenzo E, Salazar
(395) QUE LINDO ES MI CRISTO

1
Qué lindo es mi Cristo,
cuan grande es su amor,
yo andaba perdido,
él vino y me halló.
Con sus tiernas manos
él me acarició,
tomóme en sus brazos
y ahí me arrulló.

CORO:
Qué dulces caricias,
las del Salvador,
caricias que llenan
mi alma de amor;
su voz me asegura,
conmigo él está,
está para siempre
por la eternidad.

2
Qué dulce es mi Cristo,
cuan grande es su amor,
pues él dio su vida
por mí pecador;
dejando su trono por venir aquí,
buscando perdidos
él me encontró a mí.

3
Qué lindo es mi Cristo,
no hay otro igual,
mi vida la llena de gozo y de paz;
yo quiero en la gloria su faz
contemplar,
y alabar su nombre
por siempre jamás.

Autor: Manuel Bonilla
(396) QUEREMOS VER TU FAZ

1
Señor Jesús, queremos ver tu
hermosa faz por siempre, Amén.
Las profecías se cumplirán,
las cuales dicen que vendrás.

CORO:
SI vienes hoy nos llevarás,
para mirar tu majestad.
Danos, Señor, más santidad,
para vencer a Satanás.

2
Una trompeta se oirá,
cuando en las nubes él vendrá,
y muchos ángeles vendrán,
alabando su deidad.

3
Triste será quedarme aquí,
lejos de mi gran Salvador;
pues él murió en la cruz por mí,
y me mostró su inmenso amor.
(397) ¿QUIEN DE SU AMOR MEAPARTARA?

1
En un monte que Dios
siendo el Creador,
lugar propenso a maldición,
clavado fue un varón;
en gran llanto y dolor
derramó el corazón,
librando a la humanidad
de condenación.

CORO:
¿Quién de su amor me apartará?
¿angustia o tribulación?
¿peligro o persecución,
hambre o desnudez?
¿quién es el que condenará?
Jesús en la cruz murió
la vida eterna me espera allá,
la plenitud de su bondad.

2
Eternal soledad fue su morada,
en medio del desprecio
fue su humilde habitación;
el Cordero de Dios,
¡oh cuánto sufrió!
su sufrimiento
a mi ser conmovió.

3
La virtud de Jehová roció su alma,
en el omnipotente Dios
estaba su salud;
mas fue su deber
hablar la verdad,
llevó en su vida la carga por ti.
(398) ¿QUIEN SUBIRÁ AL MONTE DE JEHOVÁ?

1
¿Quién subirá al monte de Jehová?
¿quién en su presencia vivirá?
¿quién subirá al monte de su santidad?
¿quién verá la gloria de su majestad?
los limpios de manos que no han
elevado su alma a la vanidad;
los que con engaño jamás han
jurado, porque aman la ley de Jehová.
Bienaventurados porque sus
pecados borrados por siempre serán,
porque obran justicia,
son de Dios amados,
por siempre no resbalarán.

2
¿Quién subirá al monte de Jehová
morada del Padre celestial?
¿quién en su santuario
su gloria cantará?
en la hermosura de su santidad:
Los santificados que han sido
llamados a ser siervos de Jehová,
los que por la gracia del justo
encontraron refugio
con Dios en su altar,
bienaventurado aquel que ha
guardado su alma en integridad,
el que voluntario huyó del pecado,
oyendo la voz de Jehová.

3
“Me levantaré dice Jehová,
ahora seré ensalzado más;
los montes se estremecen,
los mares aullarán
y los pecadores no escaparán”.
Bienaventurado aquel que ha
esperado confiando en el Rey Jehová;
en su ley medita de día y de noche,
de bien prosperado será
Y los redimidos, por Cristo elegidos,
él mismo nos vino a comprar,
aunque perseguidos, mas nunca
vencidos, ¡remos a Sión a morar.
Benjamín Bañuelos
(399) QUIERO ALABARTE MAS

1
\\Quiero alabarte más y más aún//
buscar tu voluntad,
tu gracia conocer, quiero alabarte.

2
\\Quiero servirte más y más aún//
buscar tu voluntad,
tu gracia conocer, quiero servirte.

3
Las aves del cielo cantan para ti,
las bestias del campo reflejan tu
poder, quiero cantar,
quiero levantar mis manos a ti
(400) QUIERO ORAR AL PADRE

1
Quiero orar contrito, y decirle
al Padre lo que necesito:
que toda esta tierra pueda oir
contenta, la palabra santa,
de Cristo Jesús.

2
Quiero hablar confiado, decirle
a la gente de su muerte cruel:
que sufrió pendiente en la cruz
aquella, el Cordero fiel.

3
Para mí su muerte es más
que suficiente, yo le amo hoy;
nadie en este mundo
me había amado tanto,
ni borrado el llanto de desilusión

4.
Ya cumplido el tiempo
vino el Evangelio a mi corazón;
ahora gozoso, ¡qué maravilloso!
tengo su poder.

Autor: Baldemar Rodriguez.

(361) PADRE NUESTRO

1
Padre nuestro que estás en
los cielos, de rodillas estoy
a tus pies, implorando
y pidiendo hacia el cielo,
que nos dejes sentirte otra vez.

CORO:
Es tan lindo sentir tu presencia,
para cantar y gritar y llorar,
\\y cantar Gloria Dios Aleluya,
y tu nombre así glorificar//

2
Si al sentir tu presencia yo lloro,
no es tristeza, tampoco es dolor
es un gozo que siento en mi alma,
que de arriba nos manda el Señor.

3
Es tan lindo sentir tu presencia,
es muy lindo orar sin cesar,
al sentir que el poder va cayendo,
cuando en lenguas
empiezo yo hablar.
(362) PASA JESÚS POR AQUÍ

1
¿Hay una alma angustiada?
¿triste está algún corazón?
las buenas nuevas escucha
de gozo, paz y perdón.

CORO:
Pasa Jesús por aquí, aquí, aquí,
pasa Jesús por aquí,
hoy pasa el Señor aquí.

2
Con fe en su misericordia
acude sin demorar;
abre la puerta de tu alma,
paz y perdón te dará.

3
Su Espíritu te invita,
libre de culpa serás.
¿Por qué a Jesús no le aceptas?
en él ten fe y vivirás.

4
El es benigno y amante,
y está tan cerca de ti;
ábrele tu alma anhelante,
mientras él pasa aquí.
(363) PAZ DE CRISTO

1
Paz a vosotros, nos dice el Señor,
por Jesucristo, mi buen Salvador;
porque él nos guarda
en su santo camino,
démosle gracias,
por su grande amor.

CORO:
Unánimes orando
a Cristo invocando,
su nombre alabando
con grande fervor.
Todos testificando,
su nombre ensalzando,
porque él nos ha librado
del engañador.

2
Todos sigamos la senda gloriosa,
que Jesucristo nos vino a marcar.
Y su Palabra poniendo por obra,
todos unidos debemos estar.

3
A Jesucristo, el Rey de los cielos,
todo su pueblo
su nombre ensalzad;
delante de grandes,
también de pequeños,
sus maravillas debemos contar.

J. F. Vázquez
(364) ¡PAZ!, ¡PAZ!, CUAN DULCE PAZ!

1
En el seno de mi alma una dulce
quietud se difunde embargando
mi ser: Una calma infinita
que sólo podrán los amados
de Dios comprender.

CORO:
¡Paz! ¡paz! cuan dulce paz!
es aquella que el Padre me da;
yo le ruego que Inunde
por siempre mi ser, en sus ondas
de amor celestial.

2
¡Que tesoro yo tengo en la paz
que me dio! y en el fondo del alma
ha de estar; tan segura
que nadie quitarla podrá,
mientras miro los años pasar.

3
Esta paz inefable consuelo me da,
descansando tan sólo en Jesús;
y ningunos peligros mi vida tendrá,
si me siento inundado en su luz.

4
Sin cesar yo medito en aquella
ciudad, do al Autor de la paz
he de ver; y en que el himno más
dulce que allí he de cantar
al estar con Jesús ha de ser.

5
Alma triste que en rudo conflicto
te ves, sola y débil tu senda
al seguir; haz de Cristo el Amigo
que fiel siempre es,
y su paz tú podrás recibir.
(365) PECADOR, VEN A CRISTO JESÚS

1
Pecador, ven a Cristo Jesús,
dale tu corazón y él te dará luz;
no tardes pecador,
ven pronto a tu Señor
y hallarás en Jesús
la dulzura de amor
de nuestro Salvador.

CORO:
Es Jesús quien te conducirá
al país de la tierra de paz,
donde tú vivirás con salud,
libre del lazo de Satanás.
Libertad tu alma disfrutará
si con fe aceptas al Señor.
Y estarás muy seguro con él,
y con él vivirás por los siglos.
Amén.

2
Al oir tú de Cristo la voz,
nunca debes huir
al llamado de Dios;
sino debes decir: Presto estoy,
¡oh! Señor. Dispuesto para ir
al campo de labor
anunciando tu amor.

3
Pide fe a quien te pueda dar.
Ya que Cristo te dé,
ven a él sin tardar;
para que puedas ver
lo que fue a preparar
al que le sea fiel y que quiera gozar
de una vida eterna!
(366) PECADOR, VEN AL DULCE JESÚS

1
Pecador, ven al dulce Jesús,
y feliz para siempre serás;
si en verdad le quisieres tener,
al divino Señor hallarás.

CORO:
\\Ven a él, ven a él,
que te espera tu buen Salvador//

2
Si cual hijo que necio pecó
vas buscando
a sus pies compasión,
tierno Padre en Jesús hallarás,
y tendrás en sus brazos perdón.

3
Si enfermo te sientes morir,
él será tu Doctor celestial;
y hallarás en su sangre también,
medicina que cure tu mal.

4
Ovejuela que huyó del redil,
¡he aquí tu benigno Señor!
y en los hombros llevada serás,
de tan dulce y amante Pastor.
(367) PERDÓN TE RUEGO

1
Si fui motivo de dolor,
oh Cristo,
si por mi culpa el débil tropezó;
si en tus pisadas caminar no quise,
perdón te ruego mi Señor y Dios.

CORO:
Escucha, oh Dios
mi confesión humilde,
y líbrame de tentación sutil,
preserva siempre
mi alma en tu rebaño,
perdón te ruego mi Señor y Dios.

2
Si vana y torpe mi palabra ha sido,
si al que sufría en su dolor dejé,
no me condenes
tú por mi pecado,
perdón te ruego mi Señor y Dios.

3
Y si en mi mente
yo te he ofendido,
si en palabra o en conversación,
no me condenes tú por mí pecado,
perdón te ruego mi Señor y Dios.

4
Si en mi dolor
o enfermedad no quise,
clamar a ti, Señor, por mi salud,
no desampares
mi alma de tu gracia,
dame más fe
para poder vencer.
(368) PERO QUEDA CRISTO

1
Por la mañana yo dirijo mi alabanza,
a Dios que ha sido
y es mi única esperanza;
por la mañana yo le invoco
con el alma,
y le suplico que me dé
su dulce calma;
y él nos escucha pues nos ama tanto,
y nos alivia de cualquier quebranto;
nos da su mano poderosa y fuerte,
para librarnos de la misma muerte.

2
Cuando la noche
se aproxima tenebrosa,
en elevar mi oración
mi alma se goza;
siento su paz inagotable,
dulce y grata,
porque temores
y ansiedad Cristo los mata.
También elevo mi cantar al cielo,
cuando a la tierra baja negro velo;
el sol se oculta pero queda Cristo,
a quien mis ojos en el sueño
han visto.

3
Brilla su lumbre
bienhechora mientras duermo,
pone su mano sobre mí
si estoy enfermo;
me fortalece y mi alimenta
con el sueño,
pues es mi Dios, mi Redentor,
y él es mi dueño.
Y al despertar por la mañana siento,
que Dios invade mi alma
y pensamiento;
veo a Jesús mi Redentor amado.
Por mi pecado en la cruz clavado.

4
Veo la sangre de sus manos
que ha brotado,
veo la sangre derramada
en su costado;
una corona con espinas
en su frente,
la multitud escarneciéndole
insolente;
pero ¡qué dicha cuando
al cielo sube, lleno de gloria
en majestuosa nube!
él nos promete regresar de nuevo,
para llevarnos a gozar al cielo.
(369) PERTENEZCO A CRISTO

1
Cristo tan sólo pudo amarme,
nada podrá de él separarme,
pues con su sangre me redimió:
Ahora soy de él.

CORO:
Ahora soy de Cristo,
mío también es él;
puedo gozar de su amistad
por la eternidad.

2
Antes vivía en el pecado,
mi corazón de Dios alejado;
mas mi vergüenza él me quitó:
Ya pertenezco a él

3
Mi ser rebosa de pleno gozo,
Dios me liberta y me da reposo,
pues con su sangre me redimió:
Ahora soy de él.
(370) PETICIÓN CRISTIANA

1
Señor, yo quiero servirte
con amor y humillación;
espero tú me bendigas
y me des más de tu amor;
y que le des a mi alma consolación,
sólo confío en tu nombre,
gran Señor.

CORO:
Esta petición, tú la has de oír
mi buen Señor,
dando la respuesta,
saciando mi corazón,
lléname de gozo,
alegría y dulce paz;
si tú me das fuerzas venceré
a Satanás.

2
Si me das sabiduría
anunciaré tu verdad,
y revistes a mi alma
de un vestido espiritual;
para dar buen testimonio
a la humanidad,
espero tu protección de lo celestial.

3
Haz que yo sea valiente
en las pruebas de mi ser
que ninguna tentación
a mí me pueda vencer,
yo lo que quiero, Señor,
es serte fiel;
haz que siempre en tu Palabra
pueda creer.

Cipriano Castro
(371) PLEGARIA

1
Vengo a suplicarte, mi Señor,
que me dejes descansar
en tu pecho amante, mi Jesús,
como al apóstol Juan.

CORO:
Me has dado tantas cosas,
mi precioso Jesús:
Me has dado paz, me has dado
fe, me has dado amor;
me has dado gozo
eterna! en plenitud.
Me has dado tantas cosas,
mi precioso Jesús,
que yo sería un ingrato
si negara tu amor.

2
Cuando estoy, Señor, ante tu altar
se conmueve el corazón,
al verte clavado en una cruz
por mis culpas y mi error.

3
Cerca de Jesús yo quiero estar,
cual María oyéndole hablar;
porque él en su amor
me ha dado paz,
gozo, dicha y solaz.
(372) PLEGARIA NUPCIAL

1
Escucha, oh Cristo, la oración
que se dirige a ti,
\\por los que en perdurable unión,
se enlazan hoy aquí//

2
Una mirada de bondad
dirígeles, Jesús;
\\infunde en ellos la piedad,
y dales de tu luz//

3
Su unión bendice, oh, Dios de paz,
para que se amen bien,
\\y que sin apartarse más,
unidos siempre estén//

4
Sobre ellos haz, Señor,
bajar tu santa bendición,
\\para que puedan alcanzar
la eterna salvación//
(373) PODER, MARAVILLOSO PODER

1
Cuando acepté a mi Cristo como mi
Salvador, de pronto todo cambió;
mi vida en el pecado
por siempre terminó,
su espíritu Jesús me dio.

CORO:
Poder, maravilloso poder,
qué gozo siento yo en mi ser;
yo siento el poder
del día de Pentecostés,
poder, maravilloso poder.

2
Anduve por el mundo
con un vacío en mi alma,
Jesús lo vino a llenar;
ahora vivo alegre
y tengo la esperanza
de siempre con él estar.

3
Dios dijo a Nicodemo que al reino
de los cielos, nadie podría entrar;
“os es necesario volver a nacer,
tú necesitas el poder.”

Rafael Espinoza Morales
(374) PON TU ESPÍRITU EN MI ALMA

1
Padre, a tus pies me postro,
rompe mis prisiones duras;
oh, responde mientras llamo,
pon tu Espíritu en mí.

CORO:
Pon tu Espíritu en mi alma,
hazme lo que se debiera;
hazme puro en todo,
libre del pecado;
pon tu Espíritu en mí.

2
Mientras Cristo me sostiene,
mientras Cristo intercede;
lo que necesito dame;
pon tu Espíritu en mí.

3
No deseo yo ofenderte,
viviré para agradarte,
y en mi corazón guardarte;
pon tu Espíritu en mí.

4
Líbrame de la orfandad,
no me dejes que perezca,
guárdame en tu seno santo;
pon tu Espíritu en mí.
(375) PON TU MANO SEÑOR SOBRE MI

1
Cuando en pruebas
se encuentra mi alma,
y tu luz casi no puedo ver,
surge un grito de mi alma que clama:
pon tu mano Señor sobre mí.

CORO:
Pon tu mano Señor sobre mí,
pon en mi alma este mismo sentir;
dame gracia para obedecer,
dame fuerzas para yo vencer.

2
Lucha mi alma y mi carne también,
al sentir tu llamado en mí;
no es posible seguirme ocultando,
no es posible tu voz resistir.

3
Muchas almas perecen sin Dios,
mientras yo vivo aquí en bienestar
que respuesta daremos a Cristo,
si él pregunta qué hiciste por mí.
(376) POR CRISTO ES DADO GOZO

1
Por Cristo es dado gozo
al que ha dejado ya su rebelión;
su parte es vida eterna
en la resurrección.

CORO:
Es Cristo el que ayuda
al hombre a vencer,
con su promesa
le es dado poder;
él llena el alma
de gracia y valor,
nuestra confianza
está en el Señor.

2
Sigamos paso a paso
las huellas de mi Salvador;
él es quien quita el lazo
que pone el tentador.

3
Honremos siempre a Cristo,
al Dios divino del amor;
él es la luz que alumbra,
él es el buen Pastor.

E. G. Herrera
(377) ¿POR CUAL CAMINO VAS?

1
La puerta es Cristo para entrar
al reino celestial; si tú quieres
participar, apártate del mal.

CORO:
¿Por cuál camino vas?
si tú resuelto estás,
ya sabes que a Jesús,
tú cuenta le darás.
¿Por cuál camino vas?

2
Son dos caminos
los que van hacia la eternidad;
el más angosto es el de Dios,
y el ancho es de Satán.

3
Por el angosto hay aflicción,
pruebas y tentación;
el que venciere reinará
con Cristo en la mansión. -

4
Por el más ancho sólo van
todos los que hacen mal;
también su pago lo tendrán
en el lago infernal.

5
Ven al Señor, no seas infiel;
dale tu corazón,
para que puedas recibir
de Cristo el galardón.

J.F. Vázquez
(378) POR GRACIA

1
En la orilla de la muerte
me encontraba,
sin Dios, si amor, sin esperanza;
esperando mi fin en este mundo
sin tener perdón para mi alma.

CORO:
Más por esto, vino Cristo
el Salvador,
a buscar y a salvar a los perdidos,
y en estos se encontraba
ya mi vida,
mas por gracia, me encontró
Cristo Jesús.

2
Caminé por el mundo sin consuelo,
sin poder aceptar
que había un Dios,
y hundido en mi orgullo cada día,
sin querer reconocer yo mi maldad.

3
Ya mi alma vive alegre
con mi Cristo,
dando gracias a él;
qué bueno es Dios:
me libró de mis enfermedades,
y esperanza a mi alma él le dio.

4
Tú que escuchas pecador
que no has querido,
aceptar a este Cristo de poder;
piensa bien a donde irá tu alma,
y a donde pasarás la eternidad
(379) POR LA FE

1
Este mundo
y los pesares de la vida,
y las cosas que tendremos
que sufrir,
ya muy pronto
quedarán en el olvido,
cuando Cristo
por su pueblo ha de venir.

CORO:
Por la fe Enoc
fue recibido en gloria;
por la fe Moisés salvó a Israel;
por la fe alcanzaré misericordia;
por la fe también el justo vivirá.

2
En la gloria
esplendorosa de los cielos,
los afanes, las tristezas y el dolor,
no podrán volver jamás
a mi memoria,
la bondad de Dios
por siempre alabaré.

3
Siento en mi alma
la esperanza que me alienta,
siento un gozo inefable en mi ser,
algo extraño que a mi corazón
conmueve,
porque Cristo
es la esperanza de mi fe
(380) POR UNA SENDA ESTRECHA

1
Por una senda estrecha andaba yo,
allí a un extraño vi;
la carga que llevaba me mostró,
era una cruz que conocí.

CORO:
Ven trae tu cruz y sígueme:
Oí tu tierna voz llamar;
negarle nunca puedo
a quien por mí
su vida quiso dar.

2
Clamé al Señor Jesús, y él me
habló, sus manos lastimadas vi:
Las huellas del desprecio
que él sufrió, sufrió
por redimirme a mí.

3
Tu cruz permíteme cargar, hablé,
y otra cruz me señaló:
La misma que con miedo deseché,
cuando antes él me la ofreció.

4
La senda sigo que su fin tendrá
en gloria eterna, paz y amor;
Dios por la cruz corona me dará,
mi guía fiel, mi Salvador.
(381) PORQUE EL TIEMPO MUY VELOZ SE VA

1
Qué dicha es andar con Cristo,
y de él estar provisto,
con la luz que vida eterna da;
glorias que jamás he visto
me exhortan a estar listo,
porque el tiempo muy veloz se va.

CORO:
SI para el alma es lucha amarga,
con el Señor al fin descansará;
en mi jornada llevo mi carga,
porque el tiempo
muy veloz se va.

2
La vanidad de este mundo
sólo es dolor profundo,
nada ofrece mas que mortandad,
su vereda es sin rumbo,
no sigáis su mal rotundo,
porque el tiempo muy veloz se va.

3
Bendiciones son del cielo,
llenas de bondad y consuelo,
las que dan salud al corazón;
si en Dios hallas sosiego,
él te guardará con fuego,
porque el tiempo muy veloz se va.

4
Por su muerte en el Calvario,
libres fuimos del pecado,
fue la Gloria del amor de Dios;
si Jesús te ha guardado,
sigue siempre a su lado,
porque el tiempo muy veloz se va
(382) PRECIOSAS HORAS

1
Preciosas horas que van pasando,
sin trabajar por el Señor;
como las olas que van flotando
en bravo mar en su furor.

CORO:
\\Los campos ya se están
blanqueando;
venid, obreros, tal es la mies,
tal es la mies,
que más obreros faltan ya:
Los ángeles vendrán
nuestra cosecha a levantar.
Venid y con afán,
hoy la palabra a sembrar.

2
Mil navecillas van pereciendo,
hoy de la vida en alta mar.
Venid, cuadrillas, venid corriendo,
el salvavidas a lanzar.

3
Vence, cristiano, vence tu sueño;
salid al campo a trabajar,
y brazo a brazo,
con vuestro dueño,
como soldados a luchar.

Manuel Chaviel
(383) PREFIERO A CRISTO

1
Prefiero a Cristo que oro y placer;
prefiero a Cristo él es mi sostén.
Prefiero a Cristo es mi Salvador.
Fuera de él no hay nada mejor

CORO:
Nada hay a Cristo
en comparación,
que iguale a su amor;
yo prefiero a Cristo,
él es mi sostén,
y mi todo entrego a él.

2
Prefiero a Cristo
que aplausos sin par;
prefiero por Cristo
y su causa luchar.
Prefiero a Cristo y su grande amor.
Fuera de él no hay nada mejor.

3
Más bello que el lirio
del valle es Jesús,
más dulce es su nombre
que miel de panal.
El quita mi hambre,
mi sed, mi dolor,
fuera de él no hay nada mejor.
(384) PREPARACIÓN PARA LAS ALMAS

1
Antes de que tú seas bautizado,
piensa lo que vas a hacer,
pues vas a firmar un pacto eterno
delante del más justo Juez;
con ningún hombre de esta tierra
te vas a comprometer,
es con el Creador
de todo el mundo,
Jesús, mi dulce Rey.

CORO:
Mucho tienes que sufrir
por el nombre de Jesús,
te llamarán protestante,
porque del mal te apartaste;
y tú en vez de disgustarte,
clama presto al buen Pastor,
y recibirás al instante
la ayuda del Salvador.

3
El con amor su gloria te ofrece,
siempre que tú te arrepientas
de amar las cosas
que el mundo ofrece,
de labios no te arrepientas.
Deja hacia atrás la hipocresía,
limpia bien tu corazón,
para que Cristo de ti retire
la muerte y la destrucción.

3
No temas nada de este mundo,
porque todo morirá,
y en aquel día del fin del mundo
ni una piedra quedará,
sólo los que le obedecieron
e hicieron su voluntad,
irán con Cristo a vivir en gloria
por toda la eternidad.
(385) PROCLAMEMOS LA SALVACIÓN

1
El mundo es el campo de labor,
donde Cristo mandó predicar,
y por todas partes debemos hablar
del plan de Salvación.

CORO:
Proclamemos esta salvación,
proclamémosla sin temor;
Cristo viene pronto,
lo prometió.
Proclamemos,
proclamemos la salvación.

2
Cumpliremos la gran comisión,
enseñando siempre la verdad
del consolador, a todo creyente
que anhela potestad.

3
Y nada podemos temer,
cumpliendo con nuestro deber,
y por todos puntos, trabajemos juntos,
y todo saldrá muy bien
(386) PROMÉTELE

1
Prométele
que seguirás en su camino,
prométele que serás fiel hasta el final,
que aunque la senda se torne
áspera y escabrosa,
confiando en él y en su Palabra
le seguirás.

CORO:
Hoy termina un año más,
y empieza otra oportunidad
Dios te ofrece un año nuevo,
hermano ven ante el altar,
ven y dile a tu Señor:
que éste año serás mejor,
le servirás, le seguirás
de todo corazón.

2
Prométele que serás fiel
a su evangelio,
que siempre recordarás
que él te salvó.
Hermano mío no olvides nunca
lo que él te ha dado,
de las tinieblas y la inmundicia
te rescató.
(387) PROMETISTE

1
Amarte, oh Jesús es mi consuelo,
jamás podré olvidar tu llamamiento;
prometiste esculpir en estas tablas,
tu nombre en mi alma ahí grabar.

CORO:
Por eso a cada paso yo te sigo,
por eso quiero estar
cerca de Dios mío,
y si el destino me quitare
de tu lado,
mi vida sería amarga
en mi desvío.

2
Prometiste, oh Jesús
que en esta palma
sacrosanta de mano bondadosa
nuestros nombres por los siglos
grabarías,
en la palma de tu mano eterna!

3
Mi aliento es para ti, Jesús divino,
prometiste darme tú hermosa vida,
y entretanto que tu Espíritu me guía,
feliz será mi vida buen Señor.
(388) PUERTA DEL CIELO

1
Cristo es la puerta del cielo,
es Pastor del gran redil,
es la fuente y consuelo,
es el principio y el fin;
es la roca y fortaleza,
fundamento y verdad;
es la vida y pureza, es amor y realidad.

CORO:
Es digno de alabanza él,
no hay otro Señor tan fiel,
que mi alma ensalce
con tanto fervor;
las dulces melodías mil,
que preludian mis labios loor,
son perfumes dados hacia Dios.

2
Nunca yo podré ser firme
sin la ayuda de Jesús,
si él no marca mi sendero,
si él no viene con su luz;
y me llama desde el cielo
de la densa obscuridad,
y me dice compasivo:
Ven conmigo a descansar.

3
Quién podrá arrebatarme
si fundado estoy en él,
ya no habrá sombras de muerte,
para aquel que en él confió;
mis temores ya pasaron,
todo se tornó en amor,
y por siempre yo le alabo
porque él es mi Salvador.

 

Antero Moya

(346) ¡OH BONDAD TAN INFINITA!

1
¡Oh, bondad tan infinita,
hacia el mundo pecador!
Dios en Cristo revelando
su eternal y santo amor.

CORO:
I Es Jesús para mí
la esperanza de salud;
sólo en él hallaré
(adivina plenitud!

2
Como el vasto firmamento,
como el insondable mar,
es la gracia salvadora,
que Jesús al alma da.

3
Aunque fueren tus pecados,
rojos como el carmesí,
en el río del Calvario
hay limpieza para ti.
(347) ¡OH CUAN PRECIOSO!

1
¡Oh, cuan precioso
es adorar a Jesucristo!
y meditar en la palabra del Señor,
esperando con paciencia
su venida,
para nuestra eternal consolación.

CORO:
\\Y lo más precioso
es volar al cielo,
llegar con Cristo
y rendirle honor//

2
¡Oh, cuan preciosa
es la reunión de los creyentes
que se bautizan
en el nombre de Jesús!
y esperan la promesa de su Padre,
que por Cristo
nos tenía que mandar.

3
En aquel día en que resplandezca
la justicia,
todos saldremos
a ordenanza del Señor,
saltando como becerros
del ganado, dando gloria
y aleluya al Señor.

4
Mirad aquellas multitudes
que están blancas;
¿quiénes serán? vienen
con palmas en sus manos:
Estos pasaron
por grandes tribulaciones
y la sangre del Cordero los limpió
(348) ¡OH, CRISTO MIÓ!

1
¡Oh! Cristo mío,
eres tú mi amigo fiel,
seguro amparo sólo en ti tendré;
en mis aflicciones, buen Jesús,
iré a ti, y consuelo y dicha
me darás, ¡oh, sí!

CORO:
Cristo, ven más cerca;
paz perfecta en mi alma pon,
cerca, sí, más cerca
de mi corazón.

2
Cuando en la noche vea yo
estrellas mil, tu voz hermosa
pueda mi alma oir;
haz que yo medite en tu tierno
y dulce amor,
y que yo te alabe lleno de fervor.

3
Cuando esta vida
tenga yo que abandonar,
corona hermosa tú me ceñirás;
y con dulce canto tu bondad
alabaré, y en mansión
de gloria siempre moraré.
(349) OH CUANTO GOZO HAY EN MI ALMA

1
¡Oh, cuánto gozo hay en mi alma,
porque Jesús me salvó!
cuando en el mundo vagaba
a su redil me llevó.
También me dio la promesa
del Santo Consolador,
la cual me dio nueva fuerza
y amor en mi corazón.

CORO:
Gracias a Dios por Cristo Jesús,
porque yo ando en la luz;
por esa sangre que mi Señor,
él derramó en la cruz,
para limpiar al vil pecador,
que viene a la luz;
y que con gozo
le sigue a él, llevando su cruz.

2
Cuánto gozo siente el alma,
el alma del pecador,
cuando viene y se arrepiente,
dejando todo error.
Luego el Señor al momento
le envía el Consolador,
el cual le da fortaleza y amor
en el corazón.

3
En él tengo mi esperanza,
y muy pronto le voy a ver;
si ando en sus ordenanzas,
siguiendo las huellas de él;
como andan todos sus hijos,
los redimidos por él,
los cuales dan alabanzas,
y honor a nuestro Señor.
(350) OFRÉCELE TU VIDA

1
No vagues ya perdido pecador,
acepta la palabra del Señor,
ofrécele alma, vida y corazón,
que sólo él podrá darte perdón.

CORO:
No encontrarás jamás
la paz que buscas,
si tratas de encontrarla
en la maldad;
pues Cristo dio su vida
en el calvario,
y allí fluyendo está la salvación.

2
La paz que el mundo ofrece,
es pasajera,
no la busques ya más
de esa manera;
tu vida cual la hierba se marchita,
no desprecies ya más
su voz bendita.

3
Si aceptas esta paz
que él te ofrece,
feliz toda tu vida en él serás;
no habrá ya más dolor,
ni más tristeza,
sólo habrá para ti felicidad
(351) OH, GRAN JERUSALEN

1
Hermosa y gran Jerusalén,
es la ciudad de nuestro Rey,
en ella habitaré.
En gran manera
alabaré a mi Señor,
y gozará su amor mi corazón.

CORO:
Yo sus palacios miraré,
todas sus glorias cantaré.
¡Oh, gran Jerusalén!
¡oh, gran Jerusalén!

2
Provincia hermosa en su santuario,
deleite de toda la tierra
es el monte de Sión;
mi corazón está seguro
confiando en él,
y esperaré con fe justicia
en Dios.

3
Un cielo nuevo yo veré,
y allí testigo yo seré,
que Jesucristo es Dios;
ni sol, ni luna nos dará
su claridad,
porque el Señor ahí alumbrará.

4
¡ Hermosa y gran ciudad celeste!
de oro purísimo y cristal;
Jerusalén será morada eterna
de los justos, ¡hogar feliz!
y en ella nuestro Dios templo será.
(352) OH, JÓVENES, VENID

1
¡Oh jóvenes venid,
su brillante pabellón
Cristo ha desplegado
ante la nación: A todos en sus filas
os quiere recibir,
y con él a la pelea os hará salir!

CORO:
¡Vamos a Jesús,
alistados sin temor;
vamos a la lid,
inflamados de valor!
jóvenes, luchemos
todos contra el mal:
En Jesús llevamos
nuestro general.

2
¡Oh jóvenes venid,
el Caudillo Salvador,
quiere recibiros en su derredor;
con él a la batalla salid sin vacilar,
vamos pronto, compañeros,
vamos a luchar!

3
Las armas invencibles
del Jefe guiador,
son el evangelio y su grande amor;
con ellas revestidos
y llenos de poder, compañeros,
acudamos, vamos a vencer.

4
Los fieros enemigos
engendros de Satán,
se hallan sostenidos por su
capitán; ¡oh jóvenes, vosotros
poneos sin temor a la diestra del
Caudillo, nuestro Salvador!

5
Quien venga a la pelea,
su voz escuchará;
Cristo la victoria le concederá;
¡ salgamos compañeros,
luchemos bien por él,
con Jesús conquistaremos
inmortal laurel!
(353) OH, PRODIGO

1
Oh pródigo vuelve,
no sigas vagando en esos placeres
del mundo traidor,
\\medita en que otros
se encuentran gozando
de las bendiciones
del Padre de amor//

2
Tu grande herencia estás
defraudando, pobrezas te esperan,
tristeza y dolor,
\\regresa que el Padre
te está esperando,
te está ofreciendo vestido mejor//.

3
El Padre te ofrece
lugar más hermoso
en bellas mansiones
gloriosas sin par,
\\cumplido en el Padre
será el gran gozo,
por su hijo perdido
que al fin pudo hallar//
(354) OH, QUE AMIGO

1
¡Oh, qué amigo nos es Cristo!
él llevó nuestro dolor,
y nos manda que llevemos
todo a Dios en oración,
¿vive el hombre desprovisto
de paz, gozo y santo amor?
esto es porque no llevamos
todo a Dios en oración.
¿Vives débil y cargado
de cuidados y temor?
a Jesús, refugio eterno,
dile todo en oración.
¿Te desprecian tus amigos?
cuéntaselo en oración:
En sus brazos de amor tierno
paz tendrá tu corazón.

3
Jesucristo es nuestro amigo
de esto pruebas él nos dio,
al sufrir el cruel castigo
que el culpable mereció;
y su pueblo redimido
hallará seguridad,
fiando en este Amigo eterno
y esperando en su bondad.

Joseph Seriven
(355) OH, SEÑOR, QUE NO SE PIERDA NI UNO

1
Con tiempo te he pedido,
que traigas al redil, a todas
las criaturas que quieras redimir.
Dales entendimiento, no las hagas
sufrir la fuerte y dura pena,
que tiene que venir.

CORO:
\\¡Oh Señor! ¡Oh Señor!
que no se pierda ni uno,
que tengan salvación//

2
Confiando en tu palabra,
yo voy a proseguir,
llevando tu evangelio, y tú lo harás oír.
Ya es tiempo que te busquen,
dejando todo error, para obtener la
vida, y entrar en la mansión.

3
Extiende tu poder,
que te puedan sentir,
y con la fuerza tuya
los puedes inducir.
Sin ti ninguno puede, Señor, ni ver,
ni oir; está uno adormecido antes
de a ti venir.

4
Por mí también te ruego,
para poder servir a ti, Dios nuestro
Padre, prolóngame el vivir;
yo espero que tú me oigas
mi humilde petición, que yo te sirva
siempre de todo corazón.

Marcial de la Cruz
(356) ¡OH, VEN SIN TARDAR!

1
¡Oh, no rechaces la verdad!
tus ojos hoy abre a la luz;
renuncia a toda la maldad,
y ven a Jesús.

CORO:
¡Oh, ven sin tardar!
¡oh, ven sin tardar!
acepta a Jesús, y salvo serás.

2
Tus ojos ya tal vez el sol,
no más aquí contemplarán:
Hoy es el día de salvación,
¡oh, vena Jesús!

3
Jesús te tiene compasión;
¿con qué su amor le pagarás?
hoy trae a él tu corazón,
y salvo serás.

4
Jesús recibe al pecador
que quiera a él su alma unir;
ya no desprecies más su amor,
¡oh, vena Jesús
(357) OH, YO QUIERO VERLE

1
Voy feliz al dulce hogar
por fe en Jesús,
y luchando a traer almas a la luz;
dardos encendidos mil
vienen contra mí,
mas yo sé por la fe venceré aquí.
CORO:
I Oh yo quiero verle,
ver al Salvador!
quiero ver su rostro lleno de amor;
en aquel gran día yo he de cantar:
Ya pasó todo afán, todo mi pesar.

2
En las olas del turbión
Cristo guardará,
mi barquilla él guiará
hasta el puerto allá;
yo tranquilo puedo estar,
mi piloto es él;
es mi Rey, tengo fe, sé que él es fiel

3
En servir al Salvador
por los valles voy,
donde muchas sombras hay,
más seguro estoy;
muchos triunfos obtendré,
nunca faltará;
mi Jesús, es la luz, él me sostendrá
(358) Oí TU VOZ

1
Fui encontrado por mi Cristo
en el dolor, llena mi alma
tan sólo de pesar;
fue la desgracia, la miseria
y la tristeza
los que tenían dominado mi vivir.

CORO:
Más una noche
Inolvidable para mí
oí tu voz, y a tus plantas
me rendí;
llegó a mi vida algo dulce
de los cielos,
es tu amor bendito Salvador.

2
Yo no podré pagarte
mi Señor Jesús, lo que tú
hiciste por este vil pecador;
sólo con canto y con llanto
expresaré, lo más sublime
que tú diste a mi vivir.

3
La gratitud que yo siento
en mi alma,
es tan inmensa
que no podré explicar;
es tu amor Divino Redentor lo que
me alienta en la prueba y el dolor.
(359) OLIVA VERDE

1
El justo como la palma florecerá
en los valles floridos de Dios,
como cedro oloroso crecerá,
y jamás perderá su verdor.

CORO:
Oliva verde quiero ser,
como David en la casa de Dios,
y en sus atrios florecer,
y brindar aromas al Señor.

2
El que anda en caminos de Dios,
es árbol que da fruto a su tiempo,
el que anda en caminos de error,
es hoja llevada por el viento.

3
Aún en la vejez fructificarán,
estarán vigorosos y verdes,
para anunciar que Jehová mi fortaleza,
es recto, y en él no hay injusticia
(360) OMNIPOTENTE DIOS

1
Señor cuando tú pasas veloz
en la tormenta, se siente
estremecido mi pobre corazón;
mas cuando has pasado
mi vida ya se aquieta,
y surge una esperanza
y nace un nuevo amor.

CORO:
Tú estás en todas partes
sentimos tu presencia, te mueves
en las olas de embravecido mar;
eres la vida misma
del existir la esencia,
tu aliento es suave brisa
que yo he de respirar.

2
No tengo que ofrecerte
pues soy tan pequeñito,
y nada puedo darte que sea
de valor; por eso sólo vengo
ante tus pies rendido,
dejando ante tus plantas
mi pobre corazón.

3
A veces cuando pienso
que al mundo tú has venido,
dejando allá tu trono y reino
angelical; comprendo que me viste
muy triste y muy perdido,
y de este mundo incierto
quisísteme sacar.

forever-apostolic1993

Notas del Distrito Mid America.

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