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(361) PADRE NUESTRO

1
Padre nuestro que estás en
los cielos, de rodillas estoy
a tus pies, implorando
y pidiendo hacia el cielo,
que nos dejes sentirte otra vez.

CORO:
Es tan lindo sentir tu presencia,
para cantar y gritar y llorar,
\\y cantar Gloria Dios Aleluya,
y tu nombre así glorificar//

2
Si al sentir tu presencia yo lloro,
no es tristeza, tampoco es dolor
es un gozo que siento en mi alma,
que de arriba nos manda el Señor.

3
Es tan lindo sentir tu presencia,
es muy lindo orar sin cesar,
al sentir que el poder va cayendo,
cuando en lenguas
empiezo yo hablar.
(362) PASA JESÚS POR AQUÍ

1
¿Hay una alma angustiada?
¿triste está algún corazón?
las buenas nuevas escucha
de gozo, paz y perdón.

CORO:
Pasa Jesús por aquí, aquí, aquí,
pasa Jesús por aquí,
hoy pasa el Señor aquí.

2
Con fe en su misericordia
acude sin demorar;
abre la puerta de tu alma,
paz y perdón te dará.

3
Su Espíritu te invita,
libre de culpa serás.
¿Por qué a Jesús no le aceptas?
en él ten fe y vivirás.

4
El es benigno y amante,
y está tan cerca de ti;
ábrele tu alma anhelante,
mientras él pasa aquí.
(363) PAZ DE CRISTO

1
Paz a vosotros, nos dice el Señor,
por Jesucristo, mi buen Salvador;
porque él nos guarda
en su santo camino,
démosle gracias,
por su grande amor.

CORO:
Unánimes orando
a Cristo invocando,
su nombre alabando
con grande fervor.
Todos testificando,
su nombre ensalzando,
porque él nos ha librado
del engañador.

2
Todos sigamos la senda gloriosa,
que Jesucristo nos vino a marcar.
Y su Palabra poniendo por obra,
todos unidos debemos estar.

3
A Jesucristo, el Rey de los cielos,
todo su pueblo
su nombre ensalzad;
delante de grandes,
también de pequeños,
sus maravillas debemos contar.

J. F. Vázquez
(364) ¡PAZ!, ¡PAZ!, CUAN DULCE PAZ!

1
En el seno de mi alma una dulce
quietud se difunde embargando
mi ser: Una calma infinita
que sólo podrán los amados
de Dios comprender.

CORO:
¡Paz! ¡paz! cuan dulce paz!
es aquella que el Padre me da;
yo le ruego que Inunde
por siempre mi ser, en sus ondas
de amor celestial.

2
¡Que tesoro yo tengo en la paz
que me dio! y en el fondo del alma
ha de estar; tan segura
que nadie quitarla podrá,
mientras miro los años pasar.

3
Esta paz inefable consuelo me da,
descansando tan sólo en Jesús;
y ningunos peligros mi vida tendrá,
si me siento inundado en su luz.

4
Sin cesar yo medito en aquella
ciudad, do al Autor de la paz
he de ver; y en que el himno más
dulce que allí he de cantar
al estar con Jesús ha de ser.

5
Alma triste que en rudo conflicto
te ves, sola y débil tu senda
al seguir; haz de Cristo el Amigo
que fiel siempre es,
y su paz tú podrás recibir.
(365) PECADOR, VEN A CRISTO JESÚS

1
Pecador, ven a Cristo Jesús,
dale tu corazón y él te dará luz;
no tardes pecador,
ven pronto a tu Señor
y hallarás en Jesús
la dulzura de amor
de nuestro Salvador.

CORO:
Es Jesús quien te conducirá
al país de la tierra de paz,
donde tú vivirás con salud,
libre del lazo de Satanás.
Libertad tu alma disfrutará
si con fe aceptas al Señor.
Y estarás muy seguro con él,
y con él vivirás por los siglos.
Amén.

2
Al oir tú de Cristo la voz,
nunca debes huir
al llamado de Dios;
sino debes decir: Presto estoy,
¡oh! Señor. Dispuesto para ir
al campo de labor
anunciando tu amor.

3
Pide fe a quien te pueda dar.
Ya que Cristo te dé,
ven a él sin tardar;
para que puedas ver
lo que fue a preparar
al que le sea fiel y que quiera gozar
de una vida eterna!
(366) PECADOR, VEN AL DULCE JESÚS

1
Pecador, ven al dulce Jesús,
y feliz para siempre serás;
si en verdad le quisieres tener,
al divino Señor hallarás.

CORO:
\\Ven a él, ven a él,
que te espera tu buen Salvador//

2
Si cual hijo que necio pecó
vas buscando
a sus pies compasión,
tierno Padre en Jesús hallarás,
y tendrás en sus brazos perdón.

3
Si enfermo te sientes morir,
él será tu Doctor celestial;
y hallarás en su sangre también,
medicina que cure tu mal.

4
Ovejuela que huyó del redil,
¡he aquí tu benigno Señor!
y en los hombros llevada serás,
de tan dulce y amante Pastor.
(367) PERDÓN TE RUEGO

1
Si fui motivo de dolor,
oh Cristo,
si por mi culpa el débil tropezó;
si en tus pisadas caminar no quise,
perdón te ruego mi Señor y Dios.

CORO:
Escucha, oh Dios
mi confesión humilde,
y líbrame de tentación sutil,
preserva siempre
mi alma en tu rebaño,
perdón te ruego mi Señor y Dios.

2
Si vana y torpe mi palabra ha sido,
si al que sufría en su dolor dejé,
no me condenes
tú por mi pecado,
perdón te ruego mi Señor y Dios.

3
Y si en mi mente
yo te he ofendido,
si en palabra o en conversación,
no me condenes tú por mí pecado,
perdón te ruego mi Señor y Dios.

4
Si en mi dolor
o enfermedad no quise,
clamar a ti, Señor, por mi salud,
no desampares
mi alma de tu gracia,
dame más fe
para poder vencer.
(368) PERO QUEDA CRISTO

1
Por la mañana yo dirijo mi alabanza,
a Dios que ha sido
y es mi única esperanza;
por la mañana yo le invoco
con el alma,
y le suplico que me dé
su dulce calma;
y él nos escucha pues nos ama tanto,
y nos alivia de cualquier quebranto;
nos da su mano poderosa y fuerte,
para librarnos de la misma muerte.

2
Cuando la noche
se aproxima tenebrosa,
en elevar mi oración
mi alma se goza;
siento su paz inagotable,
dulce y grata,
porque temores
y ansiedad Cristo los mata.
También elevo mi cantar al cielo,
cuando a la tierra baja negro velo;
el sol se oculta pero queda Cristo,
a quien mis ojos en el sueño
han visto.

3
Brilla su lumbre
bienhechora mientras duermo,
pone su mano sobre mí
si estoy enfermo;
me fortalece y mi alimenta
con el sueño,
pues es mi Dios, mi Redentor,
y él es mi dueño.
Y al despertar por la mañana siento,
que Dios invade mi alma
y pensamiento;
veo a Jesús mi Redentor amado.
Por mi pecado en la cruz clavado.

4
Veo la sangre de sus manos
que ha brotado,
veo la sangre derramada
en su costado;
una corona con espinas
en su frente,
la multitud escarneciéndole
insolente;
pero ¡qué dicha cuando
al cielo sube, lleno de gloria
en majestuosa nube!
él nos promete regresar de nuevo,
para llevarnos a gozar al cielo.
(369) PERTENEZCO A CRISTO

1
Cristo tan sólo pudo amarme,
nada podrá de él separarme,
pues con su sangre me redimió:
Ahora soy de él.

CORO:
Ahora soy de Cristo,
mío también es él;
puedo gozar de su amistad
por la eternidad.

2
Antes vivía en el pecado,
mi corazón de Dios alejado;
mas mi vergüenza él me quitó:
Ya pertenezco a él

3
Mi ser rebosa de pleno gozo,
Dios me liberta y me da reposo,
pues con su sangre me redimió:
Ahora soy de él.
(370) PETICIÓN CRISTIANA

1
Señor, yo quiero servirte
con amor y humillación;
espero tú me bendigas
y me des más de tu amor;
y que le des a mi alma consolación,
sólo confío en tu nombre,
gran Señor.

CORO:
Esta petición, tú la has de oír
mi buen Señor,
dando la respuesta,
saciando mi corazón,
lléname de gozo,
alegría y dulce paz;
si tú me das fuerzas venceré
a Satanás.

2
Si me das sabiduría
anunciaré tu verdad,
y revistes a mi alma
de un vestido espiritual;
para dar buen testimonio
a la humanidad,
espero tu protección de lo celestial.

3
Haz que yo sea valiente
en las pruebas de mi ser
que ninguna tentación
a mí me pueda vencer,
yo lo que quiero, Señor,
es serte fiel;
haz que siempre en tu Palabra
pueda creer.

Cipriano Castro
(371) PLEGARIA

1
Vengo a suplicarte, mi Señor,
que me dejes descansar
en tu pecho amante, mi Jesús,
como al apóstol Juan.

CORO:
Me has dado tantas cosas,
mi precioso Jesús:
Me has dado paz, me has dado
fe, me has dado amor;
me has dado gozo
eterna! en plenitud.
Me has dado tantas cosas,
mi precioso Jesús,
que yo sería un ingrato
si negara tu amor.

2
Cuando estoy, Señor, ante tu altar
se conmueve el corazón,
al verte clavado en una cruz
por mis culpas y mi error.

3
Cerca de Jesús yo quiero estar,
cual María oyéndole hablar;
porque él en su amor
me ha dado paz,
gozo, dicha y solaz.
(372) PLEGARIA NUPCIAL

1
Escucha, oh Cristo, la oración
que se dirige a ti,
\\por los que en perdurable unión,
se enlazan hoy aquí//

2
Una mirada de bondad
dirígeles, Jesús;
\\infunde en ellos la piedad,
y dales de tu luz//

3
Su unión bendice, oh, Dios de paz,
para que se amen bien,
\\y que sin apartarse más,
unidos siempre estén//

4
Sobre ellos haz, Señor,
bajar tu santa bendición,
\\para que puedan alcanzar
la eterna salvación//
(373) PODER, MARAVILLOSO PODER

1
Cuando acepté a mi Cristo como mi
Salvador, de pronto todo cambió;
mi vida en el pecado
por siempre terminó,
su espíritu Jesús me dio.

CORO:
Poder, maravilloso poder,
qué gozo siento yo en mi ser;
yo siento el poder
del día de Pentecostés,
poder, maravilloso poder.

2
Anduve por el mundo
con un vacío en mi alma,
Jesús lo vino a llenar;
ahora vivo alegre
y tengo la esperanza
de siempre con él estar.

3
Dios dijo a Nicodemo que al reino
de los cielos, nadie podría entrar;
“os es necesario volver a nacer,
tú necesitas el poder.”

Rafael Espinoza Morales
(374) PON TU ESPÍRITU EN MI ALMA

1
Padre, a tus pies me postro,
rompe mis prisiones duras;
oh, responde mientras llamo,
pon tu Espíritu en mí.

CORO:
Pon tu Espíritu en mi alma,
hazme lo que se debiera;
hazme puro en todo,
libre del pecado;
pon tu Espíritu en mí.

2
Mientras Cristo me sostiene,
mientras Cristo intercede;
lo que necesito dame;
pon tu Espíritu en mí.

3
No deseo yo ofenderte,
viviré para agradarte,
y en mi corazón guardarte;
pon tu Espíritu en mí.

4
Líbrame de la orfandad,
no me dejes que perezca,
guárdame en tu seno santo;
pon tu Espíritu en mí.
(375) PON TU MANO SEÑOR SOBRE MI

1
Cuando en pruebas
se encuentra mi alma,
y tu luz casi no puedo ver,
surge un grito de mi alma que clama:
pon tu mano Señor sobre mí.

CORO:
Pon tu mano Señor sobre mí,
pon en mi alma este mismo sentir;
dame gracia para obedecer,
dame fuerzas para yo vencer.

2
Lucha mi alma y mi carne también,
al sentir tu llamado en mí;
no es posible seguirme ocultando,
no es posible tu voz resistir.

3
Muchas almas perecen sin Dios,
mientras yo vivo aquí en bienestar
que respuesta daremos a Cristo,
si él pregunta qué hiciste por mí.
(376) POR CRISTO ES DADO GOZO

1
Por Cristo es dado gozo
al que ha dejado ya su rebelión;
su parte es vida eterna
en la resurrección.

CORO:
Es Cristo el que ayuda
al hombre a vencer,
con su promesa
le es dado poder;
él llena el alma
de gracia y valor,
nuestra confianza
está en el Señor.

2
Sigamos paso a paso
las huellas de mi Salvador;
él es quien quita el lazo
que pone el tentador.

3
Honremos siempre a Cristo,
al Dios divino del amor;
él es la luz que alumbra,
él es el buen Pastor.

E. G. Herrera
(377) ¿POR CUAL CAMINO VAS?

1
La puerta es Cristo para entrar
al reino celestial; si tú quieres
participar, apártate del mal.

CORO:
¿Por cuál camino vas?
si tú resuelto estás,
ya sabes que a Jesús,
tú cuenta le darás.
¿Por cuál camino vas?

2
Son dos caminos
los que van hacia la eternidad;
el más angosto es el de Dios,
y el ancho es de Satán.

3
Por el angosto hay aflicción,
pruebas y tentación;
el que venciere reinará
con Cristo en la mansión. -

4
Por el más ancho sólo van
todos los que hacen mal;
también su pago lo tendrán
en el lago infernal.

5
Ven al Señor, no seas infiel;
dale tu corazón,
para que puedas recibir
de Cristo el galardón.

J.F. Vázquez
(378) POR GRACIA

1
En la orilla de la muerte
me encontraba,
sin Dios, si amor, sin esperanza;
esperando mi fin en este mundo
sin tener perdón para mi alma.

CORO:
Más por esto, vino Cristo
el Salvador,
a buscar y a salvar a los perdidos,
y en estos se encontraba
ya mi vida,
mas por gracia, me encontró
Cristo Jesús.

2
Caminé por el mundo sin consuelo,
sin poder aceptar
que había un Dios,
y hundido en mi orgullo cada día,
sin querer reconocer yo mi maldad.

3
Ya mi alma vive alegre
con mi Cristo,
dando gracias a él;
qué bueno es Dios:
me libró de mis enfermedades,
y esperanza a mi alma él le dio.

4
Tú que escuchas pecador
que no has querido,
aceptar a este Cristo de poder;
piensa bien a donde irá tu alma,
y a donde pasarás la eternidad
(379) POR LA FE

1
Este mundo
y los pesares de la vida,
y las cosas que tendremos
que sufrir,
ya muy pronto
quedarán en el olvido,
cuando Cristo
por su pueblo ha de venir.

CORO:
Por la fe Enoc
fue recibido en gloria;
por la fe Moisés salvó a Israel;
por la fe alcanzaré misericordia;
por la fe también el justo vivirá.

2
En la gloria
esplendorosa de los cielos,
los afanes, las tristezas y el dolor,
no podrán volver jamás
a mi memoria,
la bondad de Dios
por siempre alabaré.

3
Siento en mi alma
la esperanza que me alienta,
siento un gozo inefable en mi ser,
algo extraño que a mi corazón
conmueve,
porque Cristo
es la esperanza de mi fe
(380) POR UNA SENDA ESTRECHA

1
Por una senda estrecha andaba yo,
allí a un extraño vi;
la carga que llevaba me mostró,
era una cruz que conocí.

CORO:
Ven trae tu cruz y sígueme:
Oí tu tierna voz llamar;
negarle nunca puedo
a quien por mí
su vida quiso dar.

2
Clamé al Señor Jesús, y él me
habló, sus manos lastimadas vi:
Las huellas del desprecio
que él sufrió, sufrió
por redimirme a mí.

3
Tu cruz permíteme cargar, hablé,
y otra cruz me señaló:
La misma que con miedo deseché,
cuando antes él me la ofreció.

4
La senda sigo que su fin tendrá
en gloria eterna, paz y amor;
Dios por la cruz corona me dará,
mi guía fiel, mi Salvador.
(381) PORQUE EL TIEMPO MUY VELOZ SE VA

1
Qué dicha es andar con Cristo,
y de él estar provisto,
con la luz que vida eterna da;
glorias que jamás he visto
me exhortan a estar listo,
porque el tiempo muy veloz se va.

CORO:
SI para el alma es lucha amarga,
con el Señor al fin descansará;
en mi jornada llevo mi carga,
porque el tiempo
muy veloz se va.

2
La vanidad de este mundo
sólo es dolor profundo,
nada ofrece mas que mortandad,
su vereda es sin rumbo,
no sigáis su mal rotundo,
porque el tiempo muy veloz se va.

3
Bendiciones son del cielo,
llenas de bondad y consuelo,
las que dan salud al corazón;
si en Dios hallas sosiego,
él te guardará con fuego,
porque el tiempo muy veloz se va.

4
Por su muerte en el Calvario,
libres fuimos del pecado,
fue la Gloria del amor de Dios;
si Jesús te ha guardado,
sigue siempre a su lado,
porque el tiempo muy veloz se va
(382) PRECIOSAS HORAS

1
Preciosas horas que van pasando,
sin trabajar por el Señor;
como las olas que van flotando
en bravo mar en su furor.

CORO:
\\Los campos ya se están
blanqueando;
venid, obreros, tal es la mies,
tal es la mies,
que más obreros faltan ya:
Los ángeles vendrán
nuestra cosecha a levantar.
Venid y con afán,
hoy la palabra a sembrar.

2
Mil navecillas van pereciendo,
hoy de la vida en alta mar.
Venid, cuadrillas, venid corriendo,
el salvavidas a lanzar.

3
Vence, cristiano, vence tu sueño;
salid al campo a trabajar,
y brazo a brazo,
con vuestro dueño,
como soldados a luchar.

Manuel Chaviel
(383) PREFIERO A CRISTO

1
Prefiero a Cristo que oro y placer;
prefiero a Cristo él es mi sostén.
Prefiero a Cristo es mi Salvador.
Fuera de él no hay nada mejor

CORO:
Nada hay a Cristo
en comparación,
que iguale a su amor;
yo prefiero a Cristo,
él es mi sostén,
y mi todo entrego a él.

2
Prefiero a Cristo
que aplausos sin par;
prefiero por Cristo
y su causa luchar.
Prefiero a Cristo y su grande amor.
Fuera de él no hay nada mejor.

3
Más bello que el lirio
del valle es Jesús,
más dulce es su nombre
que miel de panal.
El quita mi hambre,
mi sed, mi dolor,
fuera de él no hay nada mejor.
(384) PREPARACIÓN PARA LAS ALMAS

1
Antes de que tú seas bautizado,
piensa lo que vas a hacer,
pues vas a firmar un pacto eterno
delante del más justo Juez;
con ningún hombre de esta tierra
te vas a comprometer,
es con el Creador
de todo el mundo,
Jesús, mi dulce Rey.

CORO:
Mucho tienes que sufrir
por el nombre de Jesús,
te llamarán protestante,
porque del mal te apartaste;
y tú en vez de disgustarte,
clama presto al buen Pastor,
y recibirás al instante
la ayuda del Salvador.

3
El con amor su gloria te ofrece,
siempre que tú te arrepientas
de amar las cosas
que el mundo ofrece,
de labios no te arrepientas.
Deja hacia atrás la hipocresía,
limpia bien tu corazón,
para que Cristo de ti retire
la muerte y la destrucción.

3
No temas nada de este mundo,
porque todo morirá,
y en aquel día del fin del mundo
ni una piedra quedará,
sólo los que le obedecieron
e hicieron su voluntad,
irán con Cristo a vivir en gloria
por toda la eternidad.
(385) PROCLAMEMOS LA SALVACIÓN

1
El mundo es el campo de labor,
donde Cristo mandó predicar,
y por todas partes debemos hablar
del plan de Salvación.

CORO:
Proclamemos esta salvación,
proclamémosla sin temor;
Cristo viene pronto,
lo prometió.
Proclamemos,
proclamemos la salvación.

2
Cumpliremos la gran comisión,
enseñando siempre la verdad
del consolador, a todo creyente
que anhela potestad.

3
Y nada podemos temer,
cumpliendo con nuestro deber,
y por todos puntos, trabajemos juntos,
y todo saldrá muy bien
(386) PROMÉTELE

1
Prométele
que seguirás en su camino,
prométele que serás fiel hasta el final,
que aunque la senda se torne
áspera y escabrosa,
confiando en él y en su Palabra
le seguirás.

CORO:
Hoy termina un año más,
y empieza otra oportunidad
Dios te ofrece un año nuevo,
hermano ven ante el altar,
ven y dile a tu Señor:
que éste año serás mejor,
le servirás, le seguirás
de todo corazón.

2
Prométele que serás fiel
a su evangelio,
que siempre recordarás
que él te salvó.
Hermano mío no olvides nunca
lo que él te ha dado,
de las tinieblas y la inmundicia
te rescató.
(387) PROMETISTE

1
Amarte, oh Jesús es mi consuelo,
jamás podré olvidar tu llamamiento;
prometiste esculpir en estas tablas,
tu nombre en mi alma ahí grabar.

CORO:
Por eso a cada paso yo te sigo,
por eso quiero estar
cerca de Dios mío,
y si el destino me quitare
de tu lado,
mi vida sería amarga
en mi desvío.

2
Prometiste, oh Jesús
que en esta palma
sacrosanta de mano bondadosa
nuestros nombres por los siglos
grabarías,
en la palma de tu mano eterna!

3
Mi aliento es para ti, Jesús divino,
prometiste darme tú hermosa vida,
y entretanto que tu Espíritu me guía,
feliz será mi vida buen Señor.
(388) PUERTA DEL CIELO

1
Cristo es la puerta del cielo,
es Pastor del gran redil,
es la fuente y consuelo,
es el principio y el fin;
es la roca y fortaleza,
fundamento y verdad;
es la vida y pureza, es amor y realidad.

CORO:
Es digno de alabanza él,
no hay otro Señor tan fiel,
que mi alma ensalce
con tanto fervor;
las dulces melodías mil,
que preludian mis labios loor,
son perfumes dados hacia Dios.

2
Nunca yo podré ser firme
sin la ayuda de Jesús,
si él no marca mi sendero,
si él no viene con su luz;
y me llama desde el cielo
de la densa obscuridad,
y me dice compasivo:
Ven conmigo a descansar.

3
Quién podrá arrebatarme
si fundado estoy en él,
ya no habrá sombras de muerte,
para aquel que en él confió;
mis temores ya pasaron,
todo se tornó en amor,
y por siempre yo le alabo
porque él es mi Salvador.

 

Antero Moya

1
Hermano querido tú no has conocido
lo dulce del amor que nos mostró,
y por eso tú echas en el olvido
las palabras que Cristo nos dejó.

coro
Querido hermano, no conoces el valor
y no conoces la potencia de Dios:
ven a sus plantas y prosigue
de El en pos,
verás la senda
preparada para vos.

2
Por eso no conoces el destino
del que te habla con todo el corazón
y te fijes en Cristo aunque muy lejos
y que prestes debida atención.

3
No olvides que Cristo está a las puertas
diciéndo le des tu corazón,
pidiendo te niegues a tí mismo,
y así puedas recibir de El perdón.

4
Recuerda que tú eres peregrino,
tan sólo entregado a la aflicción
y por eso no conoces el destino,
ni comprendes el plan de redención.

 

Autor desconocido.
Himnario Cristo viene alabanza y victoria no. 496

1
Cristo es la puerta del cielo,
es Pastor del gran redil,
es la fuente y consuelo,
es el Principio y el Fin;
es la Roca y Fortaleza,
Fundamento y Verdad;
es la vida y pureza, es amor
y realidad.

coro
Es digno de alabanza El,
no hay otro Señor tan fiel,
que mi alma ensalce
con tanto fervor;
las dulces melodías mil,
que preludian mis labios loor,
son perfumes dados hacia Dios.

2
Nunca yo podré ser firme
sin la ayuda de Jesús,
si El no marca mi sendero,
si El no viene con su luz;
y me llama desde el cielo
de la densa oscuridad,
y me dice compasivo:
“Ven conmigo a descansar”.

3
Quien podrá arrebatarme
si fundado estoy en El,
ya no habrá sombras de muerte,
para aquel que confió;
mis temores ya pasaron
todo se tornó en amor,
y por siempre yo le alabo,
porque El es mi Salvador.

 

Antero Montoya.
Himnario de Suprema alabanza no. 388

1.
Puedo oír tu voz llamando,
suavemente susurrando,
que a mí alma está hablando:
“Trae tu cruz y ven en pos de mí”.

Coro
Seguiré do tú me guíes,
seguiré do tú me guíes,
seguiré do tú me guíes;
dondequiera, fiel, te seguiré.

2.
Yo te seguiré en el huerto,
y también por el desierto,
y aun sediento y casi muerto,
sufriré contigo, mi Jesús.

3.
Sufriré por ti, Maestro.
Sí el camino es siniestro
tú serás refugio nuestro;
moriré contigo, mi Jesús.

4.
Me darás la gracia y gloria
de obtener la gran victoria,
y contar la dulce historia:
que por mí Jesús su vida dio.

Autor: E. W. Blandy – Trad: sra. F.F. D
Himnario Distrito Mid América no.

1
Somos protegidos hoy,
Por la mano de Jehová;
El, al mundo ha dado, un Mediador.

Coro
Ven a tomar de la fuente de amor,
Que Dios abrió al más vil pecador;
Y el que quiera de balde tomar,
Hoy es el tiempo, debéis aceptar.

2
Bienaventurados sois,
Si aceptaréis a Jehová,
Siendo bautizados en Jesús.

3
No hay camino en tierra y mar,
Que tú puedes encontrar,
Donde tenga tu alma salud.

4
Cristo es el camino hoy,
Es la vida y la verdad,
Sólo El puede dar la salvación.

 

M. De La Cruz.
Himnario de Consolación no. 348

1
A todo el mundo debemos anunciar,
en el peligro en que se encuentra hoy,
sin Jesucristo, sin paz sin salvación,

coro
Cristo viene, Cristo viene,
Cristo muy pronto volverá,
Cristo viene, si ya viene,
Cristo muy pronto volverá.

2
Acepta ahora el mensaje de Jesús,
pues Jesucristo muy pronto volverá,
será muy triste que andes sin su luz,
estando cerca de tí la salvación.

 

Autor desconocido.
Himnario Cristo viene alabanza y victoria no. 482

1
Hay una Iglesia en vestiduras blancas
es la novia del Señor,
en vestido blanco se encuentra
engalanada está en espera del Señor.

Coro
Pronto viene en gloria
(viene en gloria)
a su iglesia a llevar (a llevar)
pronto viene en las nubes
a su pueblo (a levantar)
nuestro viaje será
en una nube blanca
//reinaremos con El
por la eternidad //.

2
Los sepulcros abrirán sus puertas
y los muertos resucitarán,
no habrá poder en la muerte
ni tampoco detendrán
a los santos del Señor.

3
No habrá más llanto
en los que vivieren,
cuando Cristo aparecerá,
del Oriente hasta el Occidente
como rayo,
El vendrá a su iglesia a levantar.

 

Autor desconocido.
Himnario Cristo viene alabanza y victoria no. 481

1
Amarte, oh Jesús, es mi consuelo,
jamás podré olvidar mi llamamiento;
prometiste esculpir en estas tablas,
tu Nombre en mi alma ahí grabar.

coro
Por eso a cada paso yo te sigo,
por eso quiero estar
cerca de Tí, Dios mío,
y si el destino me quitare
de tu lado,
mi vida sería amarga
en mi desvío.

2
Prometiste, oh Jesús
que en esta palma
sacrosanta de mano bondadosa
nuestros nombres por los siglos
grabarías,
en la palma de tu mano eternal.

3
Mi aliento es para tí, Jesús divino,
prometiste darme tú, hermosa vida,
y entretanto que tu Espíritu me guía,
feliz será mi vida buen Señor.

 

Autor desconocido.
Himnario de Suprema alabanza no. 387

1
Prométele
que seguirás en su camino,
prométele que serás fiel hasta el final,
que aunque la senda se torne
áspera y escabrosa,
confiando en El y en su Palabra
le seguirás.

coro
Hoy termina un año más,
y empieza otra oportunidad;
Dios te ofrece un año nuevo,
hermano ven ante el altar,
ven y dile, a tu Señor
que éste año serás mejor,
le servirás, le seguirás
de todo corazón.

2
Prométele que serás fiel
a su evangelio,
que siempre recordarás
que El te salvó,
hermano mío no olvides nunca
lo que El te ha dado,
de las tinieblas y la inmundicia
te rescató.

 

Rafael Espinoza.
Himnario de Suprema alabanza no. 386

1
Que dulces palabras son
las de mi Jesús el buen Salvador.
ellas nos llenan de paz
que nos satisfacen el corazón,
todos sabemos buscar
más de su amor e inspiración,
para que El pueda usarnos
en estar congregación.

coro
Recibe, Señor, el canto
de los que salvaste Tú;
te lo ofrecemos a Tí
con tu amor y gratitud,
Tú nos diste la salvación
que escogiste para mí;
danos una bendición
para servirte mejor.

2
Que dulces momentos son
cuando te alabamos, mi buen Señor,
pones tu paz en nosotros,
gozo, contento, gracia y amor.
Nos das tu Espíritu Santo,
que da alegría al corazón;
y cuando andaba vagando
diste a mi alma salvación.

3
Te pedimos Padre Santo,
si hay aqui algún pecador,
traélo a los pies de Cristo,
porque El es el Salvador,
más debe arrepentirse,
y darle su corazón,
dejando iniquidades
que llevan a la perdición.

 

J. Acuña.
Himnario de Consolación no. 60
Himnario Cristo viene alabanza y victoria no. 479

forever-apostolic1993

Notas del Distrito Mid America.

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