I
Hay una senda que el mundo
no conoce, hay una senda que yo
pude encontrar; en Cristo tengo
la salvación de mi alma;
en Cristo tengo salud y libertad.

II
Por fín llegué, Señor a tus moradas,
para que cumplas en mi tu voluntad,
en Cristo tengo la salvación de mi
alma, en Cristo tengo salud y libertad.

III
Mis amistades, amigos y parientes,
fueron las gentes que yo relacioné,
me abandonaron por causa de su
Nombre, cuando supieron que a
Cristo me entregué.

IV
Aquel camino de tantos sufrimientos,
aquel camino que el mundo
me mostró, fué transformado
en aquel feliz momento
cuando mí Cristo a mí me redimió.

Autor: Luis Pacheco Torres   (Asamblea apostólica de la fe en Cristo Jesús)

Himnario de Suprema alabanza no. 206

Himnario Cristo viene alabanza y victoria no. 249