1
Tu dejaste tu trono y corona por mí,
al venir a Belén a nacer;
mas a ti no fue dado
el entrar al mesón,
y en pesebre te hicieron nacer.

CORO:
Ven a mi corazón, ¡oh Cristo!
pues en él hay lugar para ti;
ven a mi corazón, ¡oh Cristo! ven,
pues en él hay lugar para ti.

2
Alabanzas celestes los ángeles dan,
en que rinden al Verbo loor;
mas humilde viniste a la tierra, Señor,
a dar vida al más vil pecador.

3
Siempre pueden las zorras
sus cuevas tener,
y las aves sus nidos también;
mas el Hijo del Hombre
no tuvo un lugar
en el cual reclinara su sien.

4
Tú viniste, Señor,
con tu gran bendición
para dar libertad y salud;
mas con odio y desprecio
te hicieron morir,
aunque vieron tu amor y virtud.

5
Alabanzas sublimes los cielos darán,
cuando vengas glorioso de allí;
y tu voz entre nubes dirá: “Ven a mí,
que hay lugar junto a mí para ti”

Autor desconocido.

Himnario de Suprema alabanza no. 287

Himnario de Consolación no. 312

Video: