(1) AGRADECIMIENTO

1
Al meditar Dios mío
en las cosas que me has dado,
mi corazón se inflama
turbado de emoción,
pues no encuentro palabras,
con qué expresar mi Cristo,
el agradecimiento, de mi alma para ti.

CORO:
Agradecimiento hay en mi
corazón, canto de alegría
elevo con mi voz;
muchas son las cosas
que mi Dios me ha dado
y en agradecimiento,
le sirvo a mi Señor.

2
Cambiaste tú mi vida,
me diste esperanza
y desde ese momento,
mi alma recibió
un gozo tan sublime,
que al paso de los años
ha sido cual la fuente de mi felicidad.

3
Las veces que las pruebas
has puesto en mi camino
en vez de ser derrota,
han sido bendición;
pues ni por un instante,
tú me has dejado solo
y así tu santa mano,
ha sido mi sostén.

4
Permite que mi vida yo ponga por
servirte, que dentro de mi alma
presente siempre estén
tus múltiples favores,
y tus misericordias,
que aún sin merecerlo,
has tenido para mí.

(2) AGUA DE VIDA

1
Perdido en el mal me redimió
Jesús y agua de vida él me dio;
mi alma la bebió y sana ya quedó,
en ella la vida encontré.

CORO:
De agua de vida bebo yo,
libre de mal y de dolor;
por Cristo en la cruz
yo ando en la luz;
de agua de vida bebo yo.

2
Jesús conmigo está y no me faltará,
a aguas de vida me llevó;
él mi refugio es y alegre a sus pies,
de agua de vida me sació.

3
La lucha cesará, la gloria brillará,
y agua de vida beberé; con mi buen
Salvador, Jesús mi fiel Pastor,
de agua de vida gozaré.

(3) A JEHOVA CANTA MI ALMA

1
A Dios canto con todas las fuerzas
de mi juventud
porque él ha llenado mi alma
de dicha y quietud;
le canto, le sirvo, le adoro
con solemnidad;
porque él es quien guía mi vida,
y mis pasos a la eternidad.

CORO:
A Jehová canta mi alma,
porque en él la calma
pude encontrar;
a Jehová elevo este canto,
porque siendo Santo
me dio santidad;
para él son mis canciones,
llenas de ilusiones,
con integridad;
para él he de vivir, porque ha
prometido morar en mí.

2
Gozoso camino en la senda,
porque voy con Dios,
por fe puedo ver en los cielos
su bella mansión;
escucho a mi lado la voz
de consolación,
y gozo sintiendo su divina gloria,
en mi corazón.

3
El joven que marcha inseguro
a la eternidad,
en Cristo hallará la confianza
y seguridad;
Jesús salvar quiere a las almas
en su juventud,
y puede salvarlas si a Cristo
se allegan con solicitud.

(4) A JESUCRISTO VEN SIN TARDAR

1
A Jesucristo ven sin tardar, que
entre nosotros hoy él está, y te
convida con dulce afán, tierno
diciendo: “Ven”.

CORO:
¡Oh! cuan grata es nuestra
reunión, cuando allá, Señor, en
tu mansión,
contigo estemos en comunión,
gozando eterno bien.

2
Piensa que él sólo puede colmar
tu triste pecho de gozo y paz;
y porque anhela tu bienestar,
vuelve a decirte: “Ven”

3
Su voz escucha sin vacilar,
y grato acepta lo que hoy te da.
Tal vez mañana no habrá lugar
no te detengas, ven.

(5) ALABAD A JEHOVA
1
Alabad a Jehová porque es bueno,
su promesa cumplida ya está,
en las almas de esos que
quieren consagrarse
y servirle en verdad;
apartados de toda malicia,
sujetados a la libertad con que
Cristo por su sacrificio,
él nos trajo y nos dio santidad.

2
Muy seguros estamos que Cristo,
por su sangre las almas limpió,
de los pueblos
que unidos estamos
dando gloria a su nombre y honor.
El bautismo que ya recibimos,
en el nombre de mi Salvador;
esto es prueba
de limpia conciencia
presentada a Jehová nuestro Dios.

3
Nicodemo fue un grande maestro,
que enseñaba al pueblo de Israel,
este vino a Jesús en la noche
convencido y queriendo creer.
Y Jesús conociendo su intento,
le responde:
“Si a Dios quieres ver,
no tan sólo tú te maravilles,
necesario te es renacer”.

4
Dios en carne se ha manifestado,
a la tierra del cielo bajó;
pero hoy él está coronado,
aunque antes primero sufrió.
Desde entonces
a mí me ha salvado
y mi deuda por él se pagó;
en mi vida jamás había estado,
tan feliz y gozoso como hoy.

(6) A LA CASA DE JAIRO
1
A la casa de Jairo iba Jesús,
una grande multitud iba tras él;
una pobre mujer llena de fe,
no miró la multitud
fue y le tocó.

1er. Coro
Has tú cual la mujer
que fue y tocó
el borde del vestido de Jesús,
virtud salió de él, y ella sanó;
y si le tocas tú sanas también.

2
Aquel pueblo era grande
y numeroso,
una parte creía en Jesús,
pero el resto de enemigos
injuriosos,
hoy en día no se encuentra
otro mejor.

3
Alguno me ha tocado dice Cristo,
la multitud te oprime;
le contestan;
pero al tocarme virtud salió de mí,
y con ella algún enfermo ha sanado.

2do. CORO
Yo fui quien te tocó
mi buen Jesús,
mi mal ningún doctor
pudo sanar;
tu fama llegó a mí, y yo vine a ti,
y ya sanada estoy, ¡Perdóname!

(7) AL LLAMADO DE MI REY
1
En las márgenes de un mar de cristal
bajo un cielo de purísimo azul,
trabajando veo que están,
pescadores con afán,
y que escuchan el llamar de Jesús.

CORO:
“Hoy venid, (hoy venid)
en pos de mí, (en pos de mí)
pescadores de las almas
os haré; (os haré)
hoy venid, (hoy venid)
en pos de mí (en pos de mí)”.
Yo con gozo por doquier
le seguiré.

2
En el mundo terrenal de maldad,
donde reina por doquier el error,
almas gimen sin saber que en
Jesús podrán tener, paz bendita
y eternal salvación.

3
El llamado de Jesús se oye aún,
frente a un mundo
que reclama su amor;
pasa el tiempo muy veloz,
pronto irás ante el buen Dios
¿Obediente quieres ser al Señor?

(8) AL SANTUARIO ELEVO MI VOZ
1
Al santuario elevo mi voz,
en demanda de consolación;
lucharé y siempre marcharé,
por tener para siempre mansión.

CORO:
Quiso Dios que su Hijo muriera;
salvación para mí concediera,
por medio de tan cruel
sufrimiento, que llevó
desde su nacimiento.

2
En mi arco yo no confiaré,
mi confianza en ti la pondré;
alentado por fe en Jesús,
a su nombre la gloria daré.

3
Contra el malo mi lucha tendré,
escudando mi ser por la fe;
y al final yo mi triunfo tendré,
y por siempre así cantaré.

4
Tu consejo siempre guardaré,
y por tanto a ti clamaré;
dame fuerza y aviva mi ser,
y por siempre así cantaré.
Roberto Hernández

(9) ALÉGRATE ALMA TRISTE
1
Anhelo en las regias
mansiones morar,
do reina mi Salvador.
Escucho los ecos
de un dulce cantar,
de triunfo y de gran loor.

CORO:
A mi supremo Rey
alegre cantare;
mis ojos han de ver
la playa celestial.
Feliz y libre soy
y caminando voy,
con júbilo a mi eterno hogar.

2
Por senda escarpada
quizá he de andar,
el mundo me olvidará;
mas en la ribera del límpido mar
los santos me esperan ya.

3
Gloriosa esperanza,
inefable paz,
que siente mi corazón;
que dulce es tener
comunión y solaz,
con Dios en adoración.

4
Eleva tu vista
y contempla a Jesús,
sé fiel a tu Rey y Señor;
los nítidos rayos
que nimban la cruz,
te envuelvan en su esplendor.

(10) ALELUYA A NUESTRO DIOS
1
Aleluya a nuestro Dios,
por la fuente de vida,
que el Cordero de Dios
por nosotros murió.
Del pecado nos libró
con su sangre preciosa;
todas las transgresiones
del mundo llevó.

CORO:
No hay otro poder,
nadie puede salvarnos;
Jesucristo por su sangre
nos libra del mal;
en su cuerpo él llevó todos
nuestros pecados,
salvación nos conceda,
corona y mansión.
Aleluya, Aleluya,
con triunfo cantad!
¡Aleluya,
alabad al Cordero de Dios!

2
¡Aleluya a nuestro Dios!
cantarán las naciones
redimidas por él.
En el reino de Dios
reinarán
con nuestro Rey,
vivirán para siempre;
palmas de victoria
en las manos tendrán.

3
¡Aleluya a nuestro Dios,
aleluya para siempre!
cantaremos allá,
en la Santa Ciudad;
con el fiel Salvador
y sus santos millares,
¡para siempre aleluya,
al Cordero de Dios!

(11) ALELUYA AL SEÑOR

1
En esta vida esperamos la victoria,
la que el Señor, él mismo nos dará;
después iremos a estar
con él en gloria,
donde se goza de eterna libertad.

CORO:
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
¡Aleluya, aleluya al Señor!
¡Aleluya, aleluya, aleluya!
El nos libra del tentador.

2
Muchas moradas
Jesús ha prometido,
de las que dijo nos iba a preparar;
dejando éstas por siempre
en el olvido, jamás de ellas
nos vamos a acordar.

3
Mil años dice,
la paz será abundante,
al que ha tenido gratuita salvación;
su canto siempre dirá
que fue triunfante, que fue librado
de eterna perdición

4
Vestido blanco, también corona y
palma, uno por uno al fin recibirá;
la vida eterna que Dios al alma da,
esta promesa nunca faltará.

(12) ALLÁ A LO LEJOS
1
En luchas y pruebas
me veo rodeado y me pregunto:
¿por qué será?
y miro a otros en el pecado,
que siempre van en prosperidad.

CORO:
Más a lo lejos miro mi premio,
allá a lo lejos donde él está;
y aunque aquí sufra luchas
y pruebas sé que mi premio
seguro está.

2
Cuando la muerte viene y se lleva
a algún amado a descansar,
yo me pregunto: ¿por qué
es que otros viven sus años
siguiendo el mal?

3
Fieles sigamos al buen Maestro,
que pocos días nos faltan ya;
nuestra jornada está muy corta
y nuestro gozo eterno será.

4
Cuando le veamos venir en gloria,
él a su Iglesia levantará;
ricas mansiones encontraremos,
ya no diremos: ¿por qué será?

(13) ALLÁ EN LO OLIVOS

1
Allá en los olivos, se oyó una
plegaria de un hombre postrado
en humilde oración,
en ella imploraba al amparo divino;
la angustia era amarga en su
corazón.

CORO:
En soledad y en aquella amarga
agonía se dio por su amor;
solo ahí, con las aves formó
un concierto uniendo su voz.

2
Los hombres que amaba,
llevaba consigo para que velaran
en cierto lugar;
mas ellos dudando de aquella
agonía y ajenos de todo
durmieron en paz.

3
Cuando su plegaria termina con llanto,
regresa, a los suyos viene a
despertar.
“La hora es llegada,
mi alma está triste,
la muerte se acerca, levantaos ya”.

4
Estando aún hablando,
una turba se acerca,
vienen a aprenderle
como a un malhechor;
soldados romanos con palos
y espadas son guiados
por Judas el hombre traidor.

5
Haciendo gran burla,
así lo juzgaron y allá entre los
malos contáronle a él;
a cambio de vida le dieron la muerte,
por sus beneficios vinagre con hiel.

6
Así fue llevando la cruz al calvario
y en ella el pecado de la humanidad;
sus últimas frases fueron de bondad:
“Perdónales Padre toda su maldad”.
J. Jesús Corrales

(14) ALLÁ QUIERO ESTAR

1
Oigo decir que más allá
hay un buen lugar,
donde el alma
para siempre puede morar;
donde la muerte nunca entra,
nunca jamás,
sino que allá con el Señor
todo es solaz.

CORO:
Allá quiero estar, allá quiero estar.
Ver a Jesús, el Salvador
y con él morar;
allá quiero estar, allá quiero estar,
y alabanzas a Jesús allá entonar.

2
No puedo dejar de anunciar
que salva Jesús,
trae al perdido de la noche
a su gran luz;
calma dará al peregrino
en la tempestad,
cantos por duelo te dará
en su gran bondad.

3
Voy tan feliz en medio
de pruebas aquí,
porque yo sé que he de ver
a Cristo allí;
donde por siglos
y por siglos en gloria sin fin,
loores daré a Dios
con arpa y con clarín.

 

(15) ALLÍ ESTARE

1
Paz inmensa siento en mi alma hoy
porque ya Cristo me redimió,
me salvó del mal con su gran poder
en la cruz do su sangre vertió.

CORO:
¡Allí estaré! ¡Allí estaré!
cuando la trompeta suene,
allí estaré,
¡Allí estaré! ¡Allí estaré!
al llamar mi nombre yo
responderé.

2
Gloria sea a Cristo el Salvador,
en verdad él es todo aquí;
de todo el mundo es el Redentor,
su Palabra lo dice así.

3
Cristo prometió
que regresará a reinar
con sus santos en luz;
en las nubes pronto aparecerá,
fue así que nos dijo Jesús.

4
Hay una mansión
que fue a preparar,
donde mora la felicidad;
y allí con él hemos de reinar
por toda la eternidad.

 

(16) ALLÍ NO HABRÁ TRIBULACIÓN

1
En la mansión do Cristo está,
allí no habrá tribulación;
ningún pesar, ningún dolor,
que me quebrante el corazón.

CORO:
Allí no habrá tribulación,
ningún pesar, ningún dolor;
y cuando esté morando allá,
diré que no hay tribulación.

2
Será muy triste estarme aquí,
muy lejos, sí, del Salvador;
pues moran ya con él allí,
los redimidos por su amor.

3
Perfecto amor encontraré,
en la mansión del Salvador;
perfecta paz allí tendré,
mejor que la que gozo hoy.

4
Entonces, sí, yo gozaré
de toda la felicidad,
y ya con Cristo reinaré
por toda la eternidad.
E. Rodríguez

 

(17) ALLÍ QUIERO IR, ¿Y TU?

1
Me dicen que hay una bella ciudad,
allí quiero ir ¿y tú?
en donde es eterna la felicidad,
allí quiero ir ¿y tú?
Jesús las mansiones
nos fue a preparar,
allí quiero ir ¿y tú?
a donde la muerte
no puede llegar,
allí quiero ir ¿y tú?

CORO:
\\Alli quiero ir, allí quiero ir,
allí quiero ir, ¿y tú?//

2
De perlas sus puertas,
su mar de cristal,
allí quiero ir, ¿y tú?
es Cristo la luz
del país celestial,
allí quiero ir ¿y tú?
allí los que moran
jamás morirán,
allí quiero ir ¿y tú?
en donde terminan
congojas y afán,
allí quiero Ir ¿y tú?

3
Y cuando navegue
la nave de Sión,
allí quiero ir, ¿y tú?
al darse a la vela
para esa mansión,
allí quiero ir, ¿y tú?
y cuando me llame
mi Cristo también,
allí quiero ir, ¿y tú?
y cuando los coros
pronuncien Amén,
allí quiero ir, ¿y tú?

 

(18) ALMAS PERDIDAS

1
Una esperanza reina ya en mi ser,
desde que vine de la oscuridad;
vagaba errante y sin dirección,
mas Cristo a mi alma
le dio salvación.

CORO:
La salvación está en Jesús,
no dudes más de su poder;
ven pues a él sin dilación,
entrégale tu corazón.

2
Yo soy testigo
del poder de Dios,
muchos milagros
él ha hecho en mí:
Porque era ciego
y ahora veo la luz,
la luz celeste la cual es Jesús

3
Almas perdidas,
ya no vaguen más.
Vengan a Cristo,
él les da el perdón;
dejen el mundo y la vanidad,
que sólo Cristo les da salvación.

4
Cristo ha pagado ya todo en la cruz,
el sacrificio hizo por ti y por mí,
resta que vengas al redil de Dios,
arrepentido de todo mal.

 

(19) ALMAS UNIDAS

1
Qué hermoso es que dos
almas se unan en el Señor,
en un acto tan solemne
que Jesucristo aprobó.

CORO:
Dios bendiga estas dos almas
unidas por el amor;
te pedimos que las guíes,
oh Divino Salvador.

2
Tal vez tendrán muchas pruebas
en su vida conyugal;
pero tú les darás fuerza,
para poder soportar.

3
Y si tú quieres, Señor,
que prediquen tu verdad,
despierta en ellos amor,
para la humanidad.

4
Te pedimos los bendigas,
oh Divino Salvador.
Que el hogar que hoy
se ha formado
sea un ejemplo en su amor.

 

(20) AMA EL PASTOR SUS OVEJAS

1
¡Ama el Pastor sus ovejas!
con un amor paternal;
¡Ama el Pastor su rebaño!
con un amor sin igual;
¡Ama el Pastor a las otras que
descarriadas están,
y conmovido las busca
por donde quiera que van!

CORO:
Por el desierto errabundas
vense sufrir penas mil;
y al encontrarlas, en hombros,
llévalas tierno al redil.

2
¡Ama el Pastor sus corderos.
Ámalos tierno el Pastor!
A los que a veces,
perdidos se oyen gemir de dolor:
Ved al Pastor conmovido
por los collados vagar;
y los corderos en hombros,
vedlo llevando al hogar.

3
¡Ama las noventa y nueve,
que en el aprisco guardó!
¡Ama las que descarriadas,
por el desierto dejó!
“¡Oh, mis ovejas perdidas!”.
Clama doliente el Pastor, ”
¿Quiénes vendrán en mi ayuda,
para salvarlas, Señor?”

4
Son delicados tus pastos
y quietas tus aguas son;
henos aquí, ¡Oh Maestro!
danos hoy tu comisión:
Haznos obreros fervientes,
llénanos de un santo amor,
por las ovejas perdidas
de tu redil, buen Señor.

21) A MI PADRE

1
\\Tengo un padre, que es mi amigo
y es mi hermano,
me comprende, me aconseja,
y me ha enseñado
a vivir de mi trabajo,
a vivir cabal y honrado;
yo lo admiro como hombre,
y mi sueño es igualarlo.
Me enseñó amar a Dios//.

2
Me ha servido con ahínco,
es un padre bueno y noble,
yo me honro en ser su hijo,
y a mi Dios yo le agradezco;
el tenerle a mi lado
no merezco a este viejo,
que amar a Dios me ha enseñado.
Si mis hijos de mí piensan
lo que pienso de mi padre,
le daré gracias a Dios;
porque no he vivido en balde,
si los veo en su camino
no tendré dicha más grande.

 

(22) ANUNCIA MI EVANGELIO

1
Un día en oración
al Señor oí hablar;
ardió mi corazón,
al oír su voz llamar.

CORO:
Anuncia mi evangelio
al mundo de maldad,
pues, mira que el tiempo
muy cerca está en verdad.

2
Su cuerpo en dolor
vi clavado en la cruz.
Con lágrimas de amor:
Me decía mi Jesús.

3
Su rostro vi también:
La apariencia de un varón
golpeado por el bien,
y decirme al corazón:

4
Con gran dolor lloré
al oir la petición; contigo yo seré:
Me decía con pasión.

Lorenzo E. Salazar

 

(23) AÑOS MI ALMA EN VANIDAD VIVIÓ

1
Años mi alma en vanidad vivió,
ignorando a quien por mí sufrió,
o que en el calvario sucumbió
el Salvador.

CORO:
Mi alma allí divina gracia halló,
Dios allí perdón y paz me dio;
del pecado allí me libertó
el Salvador.

2
Por la Biblia miro que pequé,
y su ley divina quebranté;
mi alma entonces contempló
con fe al Salvador.

3
En la cruz su amor Dios demostró
y de gracia al hombre revistió,
cuando por nosotros se entregó
el Salvador.

 

(24) AQUEL SANTO VARÓN

1
Aquel Santo Varón,
rendido en aflicción subiendo
en una cruz la cuesta del dolor;
llegando a su fin, tendido allí quedó,
sus manos traspasaron
y al Padre él oró.

1er. CORO:
¡Perdónales mi Padre!
que no saben quién soy,
que acepten esta sangre
que derramando estoy;
que vean claramente
mi triste situación,
que por salvarles su alma
me encuentro donde estoy.

2
La noche se cubrió de luto
y de pavor,
en densa obscuridad
se vio Jerusalén;
la vida de un varón, allí se condenó,
muy solo se encontraba,
orando en aflicción.

3
Colgado allí sintió
profunda sensación,
sus manos y sus pies
hinchados de dolor;
también atravesó
lo amargo en su pasión,
angustiado clamaba,
perdónales Señor.

4
Todo se conmovió la tarde del dolor,
el cielo en su esplendor
de manto se cubrió;
la tierra en su temblor
los muertos descubrió,
y el velo del Santuario
por medio se rompió.

2do. CORO:
Recibe Padre mío,
mi Espíritu ¡Oh Dios!
aquí queda mi cuerpo
colgado en expiación;
que vea todo el mundo
lo que acabo de hacer,
que acepten esta sangre
que derramada fue.

 

(25) ARREPENTIMIENTO

1
¡Oh Jehová! escucha mis palabras,
considera la meditación;
está atento a la voz de mi alma,
sé propicio en esta oración.

CORO:
Siento mucho el haberte ofendido,
y propongo más nunca pecar;
sin ti yo me siento perdido,
ven, consuélame,
¡oh Dios de bondad!

2
He vagado perdido en el mundo,
sin tener a quien consultar;
ahora siento un dolor muy profundo,
mi conciencia me va a condenar.

3
Mi pecado está siempre delante,
de mi mente no puedo borrar;
sólo Cristo que fue inocente,
con su sangre lo puede lavar.

4
Porque tú eres un Dios
de clemencia,
que concedes a todos perdón.
Dame, ¡oh Dios!
de tu gracia y potencia,
do poder alcanzar salvación.

 

(26) ARREPIÉNTETE

1
No te tardes, pecador,
ven a servirle al Señor;
él te dará salvación,
si le aceptas en verdad.

CORO:
No te tardes, pecador,
ven a servirle al Señor;
arrepiéntete, arrepiéntete
y bautízate hoy.

2
Ven a escuchar hoy su voz,
él te hará a ti comprender;
él te promete salvarte,
si en verdad tú eres fiel.

3
No te tardes pecador,
hoy es día de salvación,
no hagas duro el corazón,
él te libra del error.

4
Ve a postrarte a sus pies,
ve sin penas ni temor,
que te espera con amor,
el querido Salvador.

5
No te creas de Satán,
no te dejes engañar,
que mañana llorarás
por las penas de tu error.

 

(27) ASI ERA MI VIDA

1
Una llaga podrida era mi vida,
y tirado entre la basura
tú me encontraste,
y ahí extendiste tu mano
y me levantaste,
para curar mis heridas,
que con amor me sanaste.

CORO:
Que mal agradecido fueras tú
si a mi Cristo dejares,
y que cobarde fuera yo
si de aquí me regresare;
estoy a medio camino
de la jornada,
para llegar a Canaán
donde será mi morada.

2
Perdona Señor Jesucristo,
soy desobediente,
y quisiera expresarte con canto,
lo que mi alma siente;
quisiera decirles que sanas
a todas las gentes,
que has transformado mi vida,
y ahora soy diferente.

 

(28) A SOLAS CON MI CRISTO

1
Cuando solo y triste me vi yo,
y consuelo y paz no encontré,
aclamé al que salva las almas,
y al cuerpo le da sanidad.

CORO:
A solas hablé con mi Cristo,
le mostré toda mi necesidad,
y tomando en sus manos
mis cargas,
salvación a mi alma le dio.

2
Por el mundo vagué yo sin Cristo,
despreciando el amor del Señor,
comprendiendo mi falta terrible
yo busqué el perdón del Señor.

3
Hoy me siento feliz y contento,
porque Cristo mi alma salvó,
y si penas y luchas me agobian,
siempre aclamo a mi Salvador.

4
Si tú quieres tener esta dicha,
y hoy mismo salvo quieres ser
sigue ahora mi humilde consejo,
y entrégale a Cristo tu ser.

 

(29) A SOLAS CON JESÚS

1
A solas al huerto yo voy,
cuando duerme aún la floresta;
y en quietud y paz con Jesús
estoy oyendo absorto allí su voz.

CORO:
El conmigo está,
puedo oír su voz,
y que suyo dice seré;
y el encanto que hallo en él allí,
con nadie tener podré.

2
Tan dulce es la voz del Señor,
que la aves guardan silencio,
y tan sólo se oye esa voz de amor,
que inmensa paz al alma da.

3
Con él encantado yo estoy,
aunque en torno lleguen
las sombras;
mas me ordena a ir
que a escuchar yo voy
su voz doquier la pena esté.

 

(30) AYÚDAME A LLEGAR A TI

1
Sé, que si mi vista
la quitara yo de ti,
que si mi mente
la cambiara por maldad
nunca podría
disfrutar de la felicidad.

2
Aunque ahora me encuentro
en un duro navegar,
el mal me ataca
sin tener de mí piedad,
seguro estoy que venceré
y llegaré a ti

CORO:
¡Oh, Señor! yo sé que falto
muchas veces a tu voluntad,
yo sé que nada en este mundo
te puedo ocultar,
yo sé que tú me estás mirando
en cualquier lugar.

¡Oh, Señor! yo hoy te pido que
perdones mis errores,
he comprendido que sin ti,
yo no soy nada
y hoy te pido que me ayudes
a llegar a ti.

Autor: Lino Lopez Gaxiola