(40) CAMBIO MI CORAZÓN

1
Tú me preguntas por qué le canto,
por qué le canto a mi Salvador.
Tú no comprendes lo que ha pasado,
que ha transformado mi corazón.
Hoy me preguntas por qué le alabo,
por qué le adoro y le doy mi amor.
\\ Cuando lo entiendas y lo comprendas
le cantarás con el corazón//

CORO:
\\Solo él, sólo él, sólo él
pudo cambiar mi corazón//

2
Tú me preguntas con insistencia
por qué yo lloró ante el altar;
tú no conoces lo que yo siento,
que me estremece y me hace llorar.
Es que mi vida toda ha cambiado,
ya no hay tristeza,
ya no hay dolor.
\\Cuando lo entiendas
y lo comprendas,
le cantarás con el corazón//

Rafael Espinoza Morales
(41) CAMINANDO

1
Gozándome yo voy para aquel hogar,
caminando, caminando;
yo siempre no me quiero aquí quedar,
caminando para aquel hogar.

CORO:
Caminando, caminando
para aquel hogar
en donde está Jesús;
caminando, caminando
de la mano del Señor Jesús.

2
Dejando este mundo y todo mal,
caminando, caminando;
Jesús ha prometido conmigo estar,
caminando para aquel hogar.

3
Yo quiero pecadores también llevar,
caminando, caminando;
para que Cristo los pueda hoy salvar,
caminando para aquel hogar.

4
Entonces yo a Cristo allí veré,
caminando, caminando;
por siempre yo su nombre alabaré,
caminando para aquel hogar.
(42) CANCIÓN DEL ALMA

1
Canta mi alma agradecida,
con gran gozo en plenitud,
al sentirse redimida,
por la sangre de Jesús.
En mi alma está esculpida
y sellada con virtud una luz
que siempre brilla,
y es el nombre de Jesús.

CORO:
Me dio nueva vida,
todo en mí cambió.
Y en mí sólo anida
su divino amor.

2
Como arpegio de una lira
o preludio de laúd,
es el alma que se humilla
a las plantas de Jesús.
Gloria eterna sea rendida,
a la misma excelsitud,
cante el alma redimida
por la sangre de Jesús.
(43) CANTAD A JEHOVA

1
Jehová Dios mío,
a ti clamé y me sanaste,
también hiciste
subir mi alma del sepulcro;
de la inmundicia,
con tu virtud me sacaste,
dísteme vida, dísteme vida
y comunión con el justo.

CORO:
¡Cantad a Jehová
vosotros sus santos!
cantad la memoria
de su santidad.
Porque en un momento su ira será,
y en su voluntad la vida está.

2
Por la tarde, el llanto nos durará,
y a la mañana la alegría vendrá;
dije yo, en esta prosperidad,
jamás movido, jamás movido
mi sentimiento será.

3
Por tu bondad y tu gran benevolencia,
ha sustentado mi alma tu fortaleza.
Cuando escondiste
tu rostro de mi presencia,
turbado fui, turbado fui
y a ti clamé con vehemencia.

4
A ti Jehová, con mi llanto clamaré
a ti Señor, a ti te suplicaré;
cuando en peligro
de muerte mi alma esté,
si tú me ayudas, si tú me ayudas
en todo yo venceré.

Isabel V. Maclas
(44) CANTAD LOORES A CRISTO

1
Cantad loores a Cristo,
pues él vino para salvarnos;
cantad de su encarnación
y exaltación en los cielos.
Rico en misericordia
su trono de gracia será,
para que hombres perdidos
no tengan que desesperar.

CORO:
Muerto por nuestros pecados,
juicio de Dios soportó,
contado fue con perversos
el infinito Jesús.
Dóblese toda rodilla,
alabadle y adorad al que
murió y volvió a vivir;
nuestro Dios es la eternidad.

2
Hasta Belén de Judea
el Señor Jesús descendía;
vida de pobreza
y prueba manifestó su justicia.
Hasta la cruz del calvario
fue el Hijo de Dios a sufrir,
muerte de tanto valor que
al mundo pudo redimir.

3
Cantad, loores a Cristo
ya coronado en la gloria;
cantad el corazón
lleno de gratitud por su victoria.
Fieles testigos de Cristo
es nuestra preciosa porción,
demos a Cristo la honra
y toda nuestra adoración.
(45) CANTARE LA MARAVILLA

1
Cantaré la maravilla
que Jesús murió por mí;
cómo allá en el Calvario
dio su sangre carmesí.

CORO:
Cantaré la bella historia
de Jesús mi Salvador,
y con santos en gloria,
a Jesús daré loor.

2
Cristo vino a rescatarme,
vil, perdido me encontró;
con su mano fiel y tierna,
al redil él me llevó.

3
Mis heridas y dolores
el Señor Jesús sanó;
del pecado y los temores
su poder me libertó.

4
En el río de la muerte
el Señor me guardará:
Es su amor tan fiel y fuerte,
que jamás me dejará.
(46) CÁNTICO CELESTE

1
En tu ser un dulce canto gozarás,
de alegría cada día;
aunque pruebas y tristeza
encontrarás,
en tu ser un dulce canto gozarás.

CORO:
Cántico celeste
en la noche tendrás,
en tu corazón,
aunque en aflicción;
fácil es cantar
cuando reina la paz,
pero en el dolor es mejor cantar.

2
Ya la noche pasará con su pavor,
de tus penas ya no temas;
hoy trabaja ora y sirve a tu Señor,
pronto el sol alumbrará
en tu corazón.

3
Tus apuros siempre debes olvidar,
ten en tu alma, dulce calma;
no te olvides que la noche pasará,
y en tu ser un dulce canto gozarás.
(47) CARA A CARA

1
En presencia estar de Cristo,
ver su rostro, ¿qué será?
cuando al fin en pleno gozo,
mi alma le contemplará.

CORO:
¡Cara a cara espero verle.
Más allá del cielo azul:
Cara a cara en plena gloria,
he de ver a mi Jesús!

2
Sólo tras oscuro velo,
hoy lo puedo aquí mirar:
Mas ya pronto viene el día,
que su gloria ha de mostrar.

3
¡Cuánto gozo habrá con Cristo
cuando no haya más dolor,
cuando cesen los peligros
y ya estemos en su amor!

4
Cara a cara, ¡Cuan glorioso
ha de ser así vivir:
Ver el rostro de quien quiso
nuestras almas redimir!
(48) CARIDAD

1
Seré feliz si caridad
hay en mi alma,
ya que aquel Ser Omnipotente
me ha salvado;
vino a sufrir a este mundo
de pecado,
para llevarme a aquella
celestial morada.

CORO:
\\Nada soy, si no tengo caridad
que es el amor;
sin amor no persevero
en Jesús mi buen pastor//

2
Sí, llegaré si persevero
en su camino,
y si también en su palabra
me deleito;
no tomo en cuenta los pesares
del destino,
sigo las huellas de Jesús,
Pastor divino.

3
Marcó las huellas
con la sangre de sus venas,
y por amor él se ofreció
en holocausto;
para que el hombre fuera salvo
de sus penas,
de las cadenas de opresión
del mundo falso.

4
Pongo mi vista en aquel blanco
que es perfecto,
cuya esperanza es real
y bienaventurada;
quiero seguirle
y servirle como es recto,
para gozar de su presencia
en su morada.
(49) CERCA DE TI OH DIOS

1
Derrama oh Dios
de tu Espíritu en mi alma,
derrama oh Dios
de tu misericordia;
porque sin ti Señor no vive mi alma,
triste será vivir lejos de ti.

CORO:
Porque sin ti Señor
no vive mi alma,
triste será vivir lejos de ti;
porque sin ti
no hay misericordia,
triste será vivir lejos de ti.

2
Tu santo Espíritu
me guía hacia la luz,
por el sendero
que con tu amor marcaste;
que con tu sangre
mi alma rescataste.
Nunca te alejes de mí, Señor Jesús.

3
Escogeré estar cerca de ti
y no caer en manos del impío,
porque se holga
con grande desvarío,
más tú tendrás piedad
siempre de mí.

4
Permite oh Dios, mientras que tenga
vida que en tu camino
siempre te sea fiel,
que cuando llegue la hora de mi
partida puedas decirme,
venid, oh siervo fiel.
(50) CERCA, MAS CERCA

1
Cerca, más cerca, ¡oh Dios, de ti!
cerca yo quiero mi vida llevar;
cerca, más cerca ¡oh Dios, de ti!
cerca a tu gracia que puede salvar.

2
Cerca, más cerca, cual pobre soy,
nada, Señor, yo te puedo ofrecer;
sólo mi ser contrito te doy,
pueda contigo la paz obtener.

3
Cerca, más cerca, Señor de ti,
quiero ser tuyo,
dejando el pecar; goces
y pompas vanas aquí,
todo, Señor, pronto quiero dejar.

4
Cerca, más cerca,
mientras el ser aliente
vida y busque tu paz;
y cuando al cielo pueda ascender,
ya para siempre conmigo estarás.
(51) COMPRADO CON SANGRE POR CRISTO

1
Comprado con sangre por Cristo,
con gozo al cielo yo voy
librado por gracia infinita,
ya sé que su hijo yo soy.

CORO:
Lo sé…. lo sé, comprado
con sangre yo soy.
Lo sé…. lo sé, con Cristo
al cielo yo voy.

2
Soy libre de pena y culpa,
su gozo él me hace sentir;
él llena de gracia mi alma,
con él es tan dulce vivir.

3
En Cristo yo siempre medito
y nunca le puedo olvidar;
callar sus favores no quiero,
voy siempre a Jesús alabar.

4
Seguro sé que la belleza
del gran Rey yo voy a mirar;
ahora me guarda y me guía
y siempre me quiere ayudar.

5
Yo sé que me espera corona
la cual a los fieles
dará Jesús, Salvador;
en el cielo mi alma
con él estará.
(52) CON AMOR Y PAZ QUE ME DE

1
Hoy es tiempo mi Jesús
que me des tu bendición,
y me hagas vencedor sobre el mal;
no me niegues tu amor,
dame ayuda por piedad.

CORO:
Con amor y paz que me dé
yo seré siempre feliz;
esperanza hay en mi alma,
paz perfecta con Jesús,
porque Cristo es mi confianza
y en él me gozaré;
alabando al santo nombre
yo feliz siempre seré.

2
Señor, mira a los hombres
cómo corren siempre al mal,
sólo tú puedes salvarlos
con tu amor,
porque tuyo es el poder,
y tú los puedes traer.

3
Por la paz y el amor de mi Señor
yo estoy aquí libertado
de la muerte y el error;
como pródigo vagaba,
en el mundo sin temor.

4
Ahora vean mis hermanos
cómo es bueno el Salvador,
que me trajo a su redil
con su poder.
Ahora canto alegremente,
Alabanzas a su amor.

Gil Valencia
(53) CON CRISTO YO IRÉ

1
Ya sea en el valle do el peligro esté
o que en la luz
gloriosa de paz habite yo,
a mi Jesús diré:
Tu voluntad haré;”
si Cristo me guía doquiera yo iré.

CORO:
Si Cristo conmigo va,
yo iré: Yo no temeré,
con gozo iré, conmigo va;
es grato servir a Jesús,
llevar la cruz. Si Cristo conmigo va,
yo Iré.

2
Si al desierto quiere Jesús
que vaya yo,
llevando buenas nuevas
de santa salvación;
si allí en dura lid, mi campo señaló,
a Cristo yo sigo sin más dilación.

3
Aunque mi parte sea mi dura
cruz llevar,
diré a mis hermanos también
su gran poder;
contento quedaré, mi luz haré
brillar, ¡testigo de Cristo,
doquiera yo iré!

4
La voluntad de Cristo
yo quiero obedecer,
pues en la Santa Biblia
encuentro mi saber;
y con su gran poder
al mundo venceré,
si él va conmigo,
doquiera yo iré.
(54) CON QUE PAGAREMOS

1
Con qué pagaremos
el inmenso amor,
que diste tu vida por el vil pecador;
Señor Jesucristo,
conforta mi alma,
para que yo pueda
vencer en la lucha, y servirte mejor.

CORO:
No tengo que darte,
por amarme tanto,
recibe este canto mezclado
con llanto, de mi corazón.

2
Y cuando la noche
extienda su manto,
mis ojos en llanto en ti fijaré;
alzando mis ojos, veré las estrellas,
yo sé que tras ellas, cual Padre
amoroso tú velas por mí.

3
No puedo pagarte
con oro ni plata,
el gran sacrificio que hiciste por mí;
en cambio recibe la ofrenda
humillada, la ofrenda humillada,
Señor Jesucristo, mi fiel corazón.
(55) CON TU AMOR

1
Con tu amor y tu sangre preciosa,
me limpiaste por siempre,
¡oh Jesús!
hoy camino en tu senda gloriosa,
con tu cruz, con tu cruz, ¡oh Jesús!

CORO:
Me alimenta tu gracia divina,
me sustenta tu amor que da paz;
amor puro esta luz que ilumina;
de tu amor, de tu amor,
dame más.

2
No permitas que deje tu senda,
por pesada que sea tu cruz;
haz que en mi alma
una llama se encienda,
con tu luz, con tu luz, ¡oh Jesús!

3
Cuando suba contigo a los cielos,
en morada feliz viviré;
dulces cantos de amor y consuelo,
cantaré, cantaré, cantaré.
(56) CON VOZ BENIGNA

1
Con voz benigna te llama Jesús,
invitación de puro amor;
¿por qué le dejas en vano llamar?
¿sordo serás pecador?

CORO:
Hoy te convida, hoy te convida,
voz bendecida, benigna,
convídate hoy.

2
A los cansados convida Jesús;
con compasión mira el dolor:
Tráele tu carga, te bendecirá,
te ayudará, el Señor.

3
Siempre aguardando
contempla Jesús:
¡Tanto esperar! ¡con tanto amor!
hasta sus plantas ven, mísero,
y trae; tu tentación, tu dolor.
(57) CONCÉDEME LLEGAR

1
Llevando tu evangelio,
yo quiero trabajar,
y a recibir mi premio
concédeme llegar;
no importa que mi vida
termine aquí Señor,
mi petición es siempre,
concédeme llegar.

CORO:
“Concédeme llegar,
concédeme llegar,
y estar eternamente,
a tu lado Señor”.

2
La sangre que vertiste,
mi ser pudo limpiar,
y así Señor bendito
concédeme llegar;
si otros se detienen,
cansados ya de andar,
mi petición es siempre,
concédeme llegar.

3
En compañía de aquella
inmensa multitud,
con un vestido blanco,
concédeme llegar,
lavado con la sangre de Cristo
mi Señor, mi petición es siempre,
concédeme llegar.

4
Las bodas del cordero
se van a celebrar,
y yo estoy invitado,
concédeme llegar;
al ser arrebatado,
presente he de estar,
“mi petición es siempre,
concédeme llegar”.
Marcelo Pacheco
(58) CONTENDAMOS, JÓVENES

1
Contendamos jóvenes por la fe,
aunque brame el mundo
con Satanás;
en la lucha nunca nos vencerá,
pues Jesús nos guardará.

CORO:
SI sufrimos aquí,
reinaremos allá,
en la gloria celestial;
si llevamos la cruz
por amor de Jesús,
la corona nos dará.

2
No seamos tibios de corazón,
ni dejemos nunca el primer amor;
mantengamos firmes la profesión,
de la fe en el Salvador.

3
Procuremos todos la santidad,
sin la cual ninguno verá al Señor;
gozo, paz y eterna felicidad,
Cristo ofrece al vencedor.
(59) CONTENTO ESTOY

1
Si en su furor me asalta el enemigo
y si en mi senda el sol
no irradia luz;
no temeré si Dios está conmigo,
contento estoy de andar
con mi Jesús.

CORO:
Contento estoy,
pues sé que Cristo me ama,
y que a los suyos siempre
guardará,
y al ascender a la mansión
celeste, con él en gloria
mi alma reinará.

2
Por mas que mis amigos
me desprecien,
al ver mi esfuerzo
en ser a Cristo fiel;
no vuelvo atrás,
él puede defenderme;
contento estoy,
mi fe descansa en él.

3
El mundanal placer
que muchos buscan,
al alma deja cual marchita flor:
Sólo en Jesús
hay gozo incomparable;
contento estoy,
sirviendo al Salvador.
(60) CONTESTACIÓN DIVINA

1
Mi madre oraba por mí
cuando yo era un pecador,
pues nunca quería escuchar
el consejo de su voz;
mas ella con fe y amor
me hablaba del Salvador.
Ella siempre me decía:
“Hijo mío, busca a tu Dios”.

CORO:
¡Oh que gozo hay en mi alma
porque Cristo me salvó!
escuchó las peticiones
de mi madre en oración.

2
Mi madre lloraba por mí
porque no quería aceptar,
aunque decía que sí,
pero no iba al altar;
mas ella rogaba por mí,
que no fuera a rechazar,
esa voz que me decía:
“Ven a mí te haré descansar”.

3
Mi madre elevaba su voz
hacia el cielo en oración,
le presentaba al Señor
una humilde petición,
que hubiera en mi corazón
una real regeneración;
esto era lo que ella,
demandaba en su petición.

4
Un día por gracia sentí
en mi ser una bendición,
un grande cambio sentí
dentro de mi corazón;
hermoso placer para mí
fue el ver que la salvación,
de Jesús la recibía,
por su gracia y compasión.

Lorenzo E. Salazar
(61) CONTIGO VIVIRÉ

1
A Cristo quiero servirle,
mientras tenga que vivir.
Se tú mi ayudador, Señor
tú eres mi Dios y Salvador.

CORO:
Contigo viviré, y ya nunca sufriré.
Tú eres refugio del pobre,
por eso a ti alabare.

2
Tú eres refugio del pobre,
firme apoyo es tu amor;
por eso yo a ti alabo, Señor,
por tu bondad que me salvó.

3
Perdido yo me encontraba,
mas tu amor me libertó;
tu muerte en la cruz vida me dio,
alabaré tu nombre aquí.

4
Cuando termine la lucha,
a tu lado yo estaré;
contigo viviré y gozaré
donde tú estás, mi Salvador.
Roberto Hernández
(62) CORDERO

1
Cordero, que bajaste del cielo,
a morir en la cruz, para darme la luz
y también salvación;
vertiste tu sangre inmaculada,
con la cual mi maldad, al morir tú en
la cruz, la borraste Jesús.

CORO:
Hoy te alabo Señor,
con todo mi corazón.
Porque, porque tú eres mi Dios
porque tú eres mi Dios
y mi buen Salvador
que moriste por mí.

2
Tú eres el que diste a mi vida,
esa paz sin igual, que no pude
encontrar en el mundo falaz;
ahora mi alma alegre te canta,
disfrutando el amor, que en la cruz
del dolor demostraste Señor.
(63) CORO INFANTIL

1
Nació en Belén el Salvador del
mundo. A mí me trajo la salud.
Y ahora canto con amor profundo,
con esperanza, gozo y gratitud.

2
Estaba el niño dormidito,
acostado en un pesebre,
y vinieron del oriente,
ricos dones a ofrecerle.

3
Hermosa y cierta historia
que alegra el corazón,
nos trae a la memoria
su nacimiento y su dolor.

4
Murió por darnos gloria,
nuestro amado Salvador
y está lleno de contento
nuestro pobre corazón.
(64) CORONADLE

1
Loor al inmortal
e invisible Rey;
loor al soberano Dios
y Señor,
traed regias coronas a Emanuel,
santo homenaje
traed hoy al Salvador.

CORO:
Digno, digno es el Cordero
celestial, cielo y tierra,
todos tributan loor,
coronadle con señoría
universal,
gloria al invicto Cordero,
Cristo el Salvador.

2
Al que reina por siempre
do alumbra él,
cuya diestra a los mundos
potencia da,
fuente eterna de dicha
y gran bendición
rindan los hombres
unánimes fiel.

3
Coronad al que es Príncipe
y fiel Pastor.
Al que adora ferviente
la cristiandad,
santos y ángeles hoy
rinden prez y loor, himnos
y hosannas a Cristo el Señor.
(65) CRISTO ES LUZ

1
Cristo es luz a mi camino,
lámpara es a mis pies;
cuando en sombras yo vivía
vino él y me alumbró.

CORO:
¡Oh! cuan glorioso
es confiar en el Señor,
siempre está cerca,
contesta la oración;
mi alma tiene feliz
consuelo,
al sentir su dulce amor;
él es luz a mi camino
lámpara es a mis pies.

2
Es mi pan cuando tengo hambre,
y mi sed él saciará;
él es luz a mi camino,
lámpara es a mis pies
(66) CRISTO ES NUESTRO JEFE

1
Cristo es nuestro jefe,
nos lleva a la lid,
y en su santo nombre
siempre combatid;
por su santa causa
debemos luchar;
y le seguiremos fiel.

CORO:
¡Adelante! es orden del Señor,
¡Adelante! vamos sin temor;
¡Adelante! canta ya su grey.
La victoria es cierta
con el Rey.

2
Nuestra es la victoria,
Jesucristo es Dios,
y en su santo nombre
vamos sin temor;
nada nos arredre,
vamos con valor;
todos vamos a vencer.

3
Somos bautizados en Cristo Jesús.
El nos ha salvado
muriendo en la cruz,
él nos ha sellado con su Espíritu,
y le seguiremos fiel.

4
Nuestro estandarte
luce por doquier,
con poder y gloria
siempre se ha de ver;
Cristo nuestro jefe,
al mundo venció:
Y le seguiremos fiel.

5
La preciosa lucha, larga no será,
y a los vencedores
nos congregará,
donde cantaremos
un himno triunfal:
Sí, hoy le seguiremos fiel.

Benjamín Cantú
(67) CRISTO LA FUENTE DEAMOR

1
Al contemplarte,
Cristo divino,
miro el camino de la verdad;
mi pensamiento pasa violento,
y me recuerda tu gran bondad.

CORO:
Porque tú eres
dádiva hermosa,
eres la fuente de amor,
do mana el Consolador;
eres camino, vida y verdad,
y el que creyere en ti, Señor,
por siempre vivirá.

2
Lejos vagaba yo sin confianza,
sin esperanza de salvación;
pero mi Cristo estuvo listo,
tendió su mano de protección.

3
Ahora me siento lleno de gozo,
porque es hermoso el meditar,
en ese amado crucificado,
que a mi alma vino él a salvar.
(68) CRISTO LA ROCA

1
En las olas inmensas
de embravecido mar,
que asaltan a mi alma
la pobre embarcación:
De rodillas a Cristo
clamé, y el huracán
deshecho fue al instante
a la voz de Dios.

CORO:
Es Cristo la Roca,
el ancla de mi fe;
los males, lamentos,
y ayes de temor,
terminan por siempre,
con mi supremo Rey;
es Jesucristo mi refugio.

2
Me guarda de peligros,
de pruebas, de dolor;
él manda que los vientos
no agiten tempestad:
Los mares se detienen,
la ola reposó,
y en Cristo fijo el ancla,
confiando más.

3
Mi dulce Salvador, sí,
mi hermoso amigo y Dios,
que libra de tristezas y aleja
amarga hiel:
Por fe yo iré al cielo,
mansión del ser de amor,
la fuente inagotable de dicha y
bien.
(69) CRISTO ME AMA

1
Cristo me ama, bien lo sé;
su palabra me hace ver
que los niños son de aquel,
quien es nuestro amigo fiel.

CORO:
Cristo me ama, Cristo me ama;
Cristo me ama, la biblia dice así.

2
Cristo me ama, pues murió,
y el cielo me abrió;
él mis culpas quitará
y la entrada me dará.

Cristo me ama es verdad
y me cuida en su bondad:
Cuando muera, si soy fiel,
viviré allá con él.
(70) CRISTO TE LLAMA

1
¿Quieres sentir de su divino amor?
¿Quieres gozar con Cristo
el Salvador?
¿Quieres tener eterna salvación?
entrégale con gozo el corazón.

CORO:
Cristo te llama hoy por su
palabra fiel, ven hoy,
vil pecador a obedecer a él,
y te dará también:
gozo y paz por siempre.
Amén.

2
Dios es benigno y ama
al pecador si se arrepiente
y le sirve con valor,
y deja el mundo que ofrece
perdición, y viene a Cristo
que ofrece salvación.

3
Acepta hoy al que murió
en la cruz.
¿Cuál es su nombre?
Nuestro Señor Jesús,
el cual murió por mí,
también por ti,
para sacarnos
de obscuridad a luz.

4
Y las cadenas que puso Satanás
con el poder de Cristo romperás,
y serás libre y a él gloria darás.
Con alegría su nombre alabarás.

5
Hoy es el día de aceptar la verdad
tal vez mañana muy tarde será;
bautízate hoy y obtendrás perdón
y reinarás con Cristo
en su mansión.
(71) CRISTO VIENE

1
Como un relámpago
Jesús vendrá;
desde el oriente resplandecerá,
hasta el poniente su luz
se verá;
Así el Hijo del Hombre vendrá.

CORO:
Cristo viene allá en las nubes,
hay que encontrar al Señor,
es nuestro buen Salvador:
El lo dijo que de cierto,
él volvería
al mundo otra vez.

2
En una nube de resplandor,
él con sus ángeles se verá;
sus redimidos en derredor,
un canto nuevo entonarán.

3
Libres de error y de todo mal,
con él en gloria por siempre
estarán;
nuevo vestido tendrá
cada cual,
y por los siglos la gloria verán.

4
Toda su Iglesia que ha sido fiel,
que ha luchado con sinceridad,
irá por siempre a vivir con él,
siglos y siglos por la eternidad.
(72) CRISTO, EL REY DE GLORIA

1
Ved al Cristo, Rey de gloria,
es del mundo el vencedor;
de la guerra vuelve invicto,
todos démosle loor.

CORO:
Coronadle, santos todos,
coronadle Rey de reyes;
coronadle, santos todos,
coronadle al Salvador.

2
Exaltado, sí, exaltado,
ricos triunfos trae Jesús;
entronadle allá en los cielos,
en la refulgente luz.

3
Si los malos se burlaron,
coronando al Salvador,
hoy los ángeles y santos,
lo proclaman su Señor.

4
Escuchad sus alabanzas,
que se elevan hacia él;
victorioso reina el Cristo,
¡Adorad a Emanuel!
(73) CUAN GRANDE ES DIOS

1
Oh Jehová, mucho
te has enaltecido,
has puesto tu habitación
sobre el monte de Sión,
hasta tu mansión,
cuando veo los cielos,
la luna y las estrellas,
digo cuan grande es Jehová
y todas ellas.

CORO:
Digo: ¿Quién es el hombre
para que le visites?
¿y el hijo del hombre
para que tengas memoria de él?
Le hiciste menor
que los ángeles del cielo,
coronástelo de gloria,
todo pusiste bajo de sus pies.

2
Oh Jehová mucho te has
engrandecido
con tu grande majestad,
haste vestido de luz
y de esplendor;
cuando vengas en tu gloria
cubierto de resplandor,
diré cuan grande es Jehová
y su potencia.

3
Oh Jehová
mucho te has compadecido
de este mundo tan atroz,
hazle brindado perdón
y redención;
cuando dejaste tu trono,
y aquí tu vida entregaste;
cuan admirable es tu amor
y tu clemencia.
(74) ¡CUAN GRANDE ES EL!

1
Señor, mi Dios,
al contemplar los cielos,
el firmamento y las estrellas mil,
al oir tu voz
en los potentes truenos
y ver brillar al sol en su cénit:

CORO:
Mi corazón entona
la canción,
¡Cuan grande es él!
¡Cuan grande es él!
mi corazón entona
la canción,
¡Cuan grande es él!
¡Cuan grande es él!

2
Cuando recuerdo
del amor divino,
que desde el cielo
al Salvador envió;
aquel Jesús
que por salvarme vino
y en una cruz sufrió
por mí y murió.

Cuando el Señor me llame
a su presencia,
al dulce hogar,
al cielo de esplendor,
le adoraré cantando la grandeza
de su poder y su infinito amor.
Cari Gustaf Boberg
(75) CUANDO ALLÁ SE PASE LISTA

1
Cuando la trompeta suene
en aquel día final,
y que el alba eterna rompa en
claridad;
cuando las naciones salvas
a su patria lleguen ya,
y que sea pasada lista,
allí he de estar.

CORO:
Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista,
Cuando allá se pase lista:
A mi nombre yo feliz
responderé.

2
En aquel día sin nieblas,
en que muerte ya no habrá,
y su gloria el Salvador impartirá;
cuando los llamados entren
a su celestial hogar,
y que sea pasada lista,
allí he de estar.

Trabajemos por el Maestro,
desde el alba al vislumbrar;
siempre hablemos de su amor
y fiel bondad,
cuando todo aquí fenezca
y nuestra obra cese ya,
y que sea pasada lista,
allí he de estar.
(76) CUANDO DESPERTARE

1
Cuando despertare
a su semejanza, y sea cumplida
mi grande esperanza,
de llegar allá a la patria divina
a morar por la eternidad.

CORO:
Yo veré a Cristo sentado
a su diestra,
y sus santos cantando
alabanzas a él,
y sus cuerpos brillando
como las estrellas,
y seremos su pueblo,
y él nuestro Rey.

2
Mientras que le espero
en el mundo perdido,
como peregrino en esta jornada,
andaré en luz
y en sus santos caminos,
guardando en mi ser su Palabra.

3
Cuando se me acerquen
las luchas y pruebas,
de los días malos y de tristeza,
confiaré en Dios
y en su potencia,
y será él mi fortaleza.

4
Ya se acerca el día de su venida,
y se está cumpliendo
su Santa Palabra,
que derramaría su Espíritu Santo,
a los que en verdad le alaban.
(77) CUANDO EL VINO A MI CORAZÓN

1
¡Cuan glorioso es el cambio
operado en mi ser,
viniendo a mi vida el Señor!
hay en mi alma una paz
que yo ansiaba tener:
La paz que me trajo su amor.

CORO:
¡El vino a mi corazón!
¡El vino a mi corazón!
soy feliz con la vida
que Cristo me dio,
cuando él vino
a mi corazón.

2
Ya no voy por la senda
que el mal me trazó,
do sólo encontré confusión;
mis errores pasados
Jesús los borró,
cuando él vino a mi corazón.

3
Ni una sombra de duda
oscurece su amor,
amor que me trajo el perdón:
La esperanza que aliento la
debo al Señor,
cuando él vino a mi corazón.
(78) CUANDO EN EL MUNDO VAGABA

1
Cuando en el mundo vagaba
me olvidaba del Creador;
ignoraba que existía
para mi alma un Salvador.

CORO:
Ahora repito
en cada ocasión:
Fue Jesucristo quien me salvó;
quiero seguirle
hasta la consumación
glorificando a mi Señor.

2
Sólo te pido, Señor,
me guarde tu protección,
para servirte y amarte
de todo mi corazón.

3
Ahora depende de ti;
quiero hacer tu voluntad,
si tu poderosa mano
por doquier guiándome va.

4
No me desprecies, Señor,
por tu nombre,
¡Oh, por piedad!
mira que este pecador
te pide esta caridad.
(79) CUANDO ENFERMO ESTOY

1
Cuándo estoy desalentado
pienso más en mi Señor,
hay momentos que en la vida
siento ya desfallecer,
pero luego, luego pienso
que en sus brazos estaré.

CORO:
Cuando más enfermo estoy
Cristo me quita el dolor,
me da completa salud
a mi ser si enfermo estoy,
y si es que ya llegó
el momento de partir,
sé que mi alma irá a dar
a los brazos del Señor.

2
Nada, nada de este mundo
de su amor me apartará,
ni las luchas, ni las pruebas,
cuantas cosas pasarán;
pero sé que Jesucristo,
de mí no se apartará.
(80) CUANDO LEO EN LA BIBLIA

1
Cuando leo en la Biblia
cómo llama Jesús,
y bendice a los niños
con su amor:
Yo también quisiera estar,
y con ellos descansar,
en los brazos del tierno
Salvador.

2
Ver quisiera sus manos
sobre mí reposar,
cariñosos abrazos de él sentir;
sus miradas disfrutar,
las palabras escuchar:
“A los niños dejad a mí venir”.

3
Mas aún a su estrado
en oración puedo ir,
y también de su amor
participar:
Pues si pongo en él mi fe,
le veré y le escucharé,
en el reino que él fue
a preparar.

4
Todos los redimidos
y salvados por él,
al Cordero celebran inmortal;
cantan voces mil y mil,
en el coro infantil,
pues es de ellos
el reino celestial

5
Muchos hay que no saben
de esa bella mansión,
y no quieren a Cristo recibir:
Les quisiera yo mostrar,
que para ellos hay lugar,
en el cielo do los convida a ir.

6
Yo ansío aquel tiempo
venturoso sin fin,
el más grande,
el más lúcido, el mejor;
cuando de cualquier nación,
niños mil sin distinción,
a los brazos acudan del Señor.
(81) CUANDO LLEGUE EL FINAL

1
Cuando llegue el final
de esta vida fugaz,
yo diré que Jesús
en mi alma triunfó.
Qué gozoso estaré
en aquel resplandor,
los que Cristo compró
ahí se reunirán.

CORO:
Ante el trono de Dios,
ahí se reunirán
todos los redimidos,
y a una voz cantarán.

2
El Cordero de Dios
nuestro todo será,
en su real esplendor
el nos alumbrará.
La gran Jerusalén,
la ciudad celestial,
desde el cielo de
Dios se verá descender.

Arnulfo Velázquez
(82) CUANDO TERMINE MI JORNADA

1
Cuando termine mi jornada
en este mundo,
alabaré a Dios
por el amor profundo;
cuando llegare
a la ciudad Santa de Sión,
recibiré una corona y bendición.

CORO:
Aunque todos
me desprecien
por el bien,
ciertamente el Cordero
yo he de ver;
en su trono alabaré
su nombre santo,
de hermosura me vestiré
con su manto.

2
Todas las gentes
me desprecian por su nombre,
no han comprendido
que nuestro Dios,
él no es hombre.
El día se llega cuando perplejos
se quedarán,
al ver a Cristo el Rey de gloria
que vendrá.

3
Por la fe voy caminando
hasta verlo,
él preparó con justicia
este sendero;
quiero verle cara a cara,
éste es mi anhelo;
para encontrar la dulce paz,
gozo y consuelo.

4
Si tú le buscas
hallarás revelación,
que te conduce
hasta las puertas de Sión;
el precio está pagado
ya para tu entrada,
cuando termines tu también
fiel tu jornada.
(83) CUANTA PAZ SIENTE EL ALMA

1
Cuánta paz siente el alma del
pecador,
que Jesucristo ya perdonó;
porque sólo él,
impulsado por grande amor,
sangre en la cruz
por salvarlo derramó.

CORO:
¡Oh, cuánto gozo
hay en mi alma!
porque Jesús me salvó;
a mi corazón dio calma,
y del mal me rescató.
No hay bajo el cielo
otro nombre
que al mundo diera el Señor,
para que salvara al hombre,
sino Jesucristo el Salvador.

2
Pecador, ya no cierres tu corazón,
Cristo te llama,
déjale entrar;
hoy él quiere dar a tu alma
la salvación,
oye su voz,
sólo él puede perdonar.

3
Ven a él, con su sangre te limpiará,
para que puedas al cielo ir;
y con grande amor tus pecados
perdonará; acude a él,
pues por ti vino a morir.

4
Oh Señor, fortalece mi corazón;
dame tu gracia para triunfar;
ten piedad de mí y concede tu
protección al débil ser,
que ayuda a implorar.
(84) CUANDO TE QUIERO MAS

1
Cuando te quiero cerca tú estás:
mi buen Jesús, no me dejarás;
con tu potencia me sostendrás,
cuando te quiero más.

CORO:
\\Cuando te quiero más,//
Cerca tú estás, mi buen
Salvador,
cuando te quiero más.

2
Cuando te quiero listo tú estás,
y abandonarme nunca podrás:
Paz por tristeza siempre me das,
cuando te quiero más.

3
Cuando te quiero no faltarás,
hora tras hora tú me guiarás;
tiernos cuidados tú me darás,
cuando te quiero más.

4
Cuando te quiero allí tú estás;
con tu presencia me apoyarás,
brota tu fuente de gran solaz,
cuando te quiero más.