(222) JEHOVA ES MI PASTOR

1
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En delicados pastos, me hará yacer,
junto aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma,
por su senda me guiará;
por amor de su nombre
nunca me dejará.

2
Aunque en valle de sombra
y de muerte vaya,
yo no temo mal alguno
porque él conmigo está;
tu vara y tu cayado aliento me darán,
me aderezaste mesa,
no más me angustiarán.

3
Ungiste mi cabeza con aceite;
mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y tu amor
me seguirán todos los días de mi vida.

4
Llenaste de gozo el corazón;
inundaste de dicha mi alma,
y en la casa del Señor moraré yo en
dulce paz por largos días. Amén.

 

(223) JEHOVA, GRANDE ES TU NOMBRE

1
¡ Jehová, grande es tu nombre! toda
la corte celeste se goza en ti;
tus querubines, tus serafines
lucen de gloria cual Sinaí.
Dulce canción, de redención,
cantan allí ¡tu hermosura
se ve desde allí!

CORO:
(Díganlo los Santos de Dios!
sus promesas célicas son;
¡díganlo sus siervos
en santa y dulce voz!
¡díganlo sus huestes en Sión!
que Jehová reinó sobre nos;
¡díganlo los hombres
de todo corazón!

2
Jehová, grande en batalla;
ricas diademas y nutrida felicidad
son tus medallas para el que halla
la senda de tu prosperidad;
habitación de comunión reina allí
¡casa celeste de rica bendición!

3
¡Jehová, lirio del valle!
rocío suave y de tierna tranquilidad
es tu Palabra para el alma que
anhela paz y solemnidad;
tu resplandor, en su furor,
brilla de amor
así cual astro en su integridad.

4
¡Jehová, gloria del alma!
tus huellas son de ternura
y compasión,
son tus moradas sitio de calma
llena de gracia y de bendición;
oh mi Jesús, Padre de luz,
quién como tú,
¡tus maravillas son de salvación!

Lorenzo E. Salazar

(224)JERUSALEN

1
Jerusalén fortaleza de rocas
fundada en Sión,
eres de Dios escogida
y hermosa su habitación;
Jerusalén circundada
de montes plantados por Dios;
Reyes y fuertes naciones irán
a Jerusalén la santa ciudad,
vamos, unos a otros dirán,
a Sión a implorar el favor de Jehová.

CORO:
Jerusalén, Jerusalén,
descenderás del cielo de Dios,
Jerusalén, Jerusalén,
eres más luminosa que el sol
por el resplandor de Cristo
el Señor.

2
Jerusalén, que desciendes
del cielo hermosa ciudad,
donde los hijos del Dios
verdadero iremos a estar;
Jerusalén, su plaza de oro,
su mar de Cristal,
bello lugar, majestuoso sin par,
morada de luz do reina Jehová;
eres hermosa provincia ideal
do reina la paz, y la santidad.

3
Jerusalén, palacio dorado,
ciudad del gran Rey,
su construcción es oro afinado
hechura de él;
donde también serán congregados
los que aman su ley,
donde murmullo de solemnidad,
arpegio cantar y felicidad,
cantos celestes se oyen cantar,
y honor a Jesús
quien nos vino a salvar.

 

(225) JERUSALÉN OH JERUSALÉN

1
Jerusalén, oh Jerusalén
lugar de millares de encantos,
bella ciudad sin comparación,
tu gloria me fascinó, mas en tu afán
de prosperidad, tu vil corazón,
de mí, tu Dios, se olvidó.

CORO:
Oh Jerusalén, oh Jerusalén
anduve entre ti cual antorcha
revela tu luz,
mas tu corazón por su rebelión
no quiso aceptar mi amor,
por no ver mi faz delante de ti
al fin me clavaste en la cruz,
Jerusalén, oh Jerusalén,
yo tu creador soy Jesús.

2
En tu camino fui yo tu amor,
mi sombra fue tu centinela;
cántico de sublime quietud,
fue mi palabra en tu ser,
como el sol en su resplandor
fui yo tu clamor,
mi honra fue tu deber.

3
Cuando clamabas de corazón
tu llanto golpeaba mi alma
y en los momentos de humillación
manifesté mi bondad;
cuando en tus días de mocedad
llenos de placer
fui yo tu tranquilidad.

 

(226) JERUSALÉN GLORIOSA

1
Jerusalén, ciudad de Dios,
hermoso hogar, lleno de amor;
glorioso Edén, lleno de paz,
lleno de luz y glorias mil.
Descenderá de lo alto de Dios,
como una esposa ataviada en verdad.

2
Inconmovible construcción
es la ciudad de nuestro Rey.
Preciosas piedras jaspe son
resplandecientes como cristal;
son doce puertas que abiertas están,
y doce ángeles guardan su entrar.

3
La claridad y luz de Dios
existe en ti en plenitud,
para alumbrar eternamente,
día y noche sin cesar;
ni sol ni luna nos alumbrará,
Cristo el Cordero lumbrera será.

4
Morar allá será un placer,
teniendo a Dios por nuestro Rey,
viviendo en paz, donde jamás
podrá la muerte penetrar.
No habrá más llanto, clamor ni dolor,
Cristo Jesús nuestro todo será.

5
Jerusalén, nueva ciudad,
se encierra en ti la santidad,
pues no entrará el que hace mal,
habla mentira y falsedad,
sólo el que obra justicia en verdad,
y se halle escrito en el libro de Dios.

Ponciano Gallego V.

 

(227) JESUCRISTO ES DIOS

1
Las Escrituras son la luz
desde el principio, que Jesucristo
es el Padre y el Hijo,
él es el mismo ayer y por los siglos,
él es la vida, el camino y la verdad,
él es el Verbo, el Alfa y Omega,
él fue el que hizo los cielos y la tierra,
antes que el día naciera, él ya era,
y lo será por toda la eternidad.

CORO:
¡Oh gloria a Dios amén!
por Cristo Jesús nos ha
impartido de su gracia y su luz,
la luz que alumbra al mundo;
volverá otra vez, es Jesucristo, él,
quien vendrá y no son tres.

2
El verso uno del capítulo primero,
nos dice Juan el amado
en su Evangelio, que en el principio
era el Verbo y éste Verbo era Dios;
en el capítulo cinco, verso veinte,
de la primera de San Juan,
ahí no miente, ahí revela el Misterio
claramente, que Jesucristo
es el verdadero Dios.

3
Dios se presenta como Padre en
el principio, Dios hecho carne se
presenta como Hijo, el mismo Dios
se manifiesta como Espíritu,
y estos tres, una misma cosa son.
Creéis en Dios, cree también
en Jesucristo; que Dios estaba en
el seno de su Hijo, pues Jesucristo él
mismo así lo dijo, que él y el Padre
una misma cosa son.

Lorenzo E. Salazar

 

(228) JESUCRISTO ES EL NOMBRE

1
En el mundo hay un nombre
que da salvación y fe,
Jesucristo es el nombre,
en que yo me bauticé.

CORO:
Oh, que bello es el ejemplo,
que en el río Jordán nos dio;
al subir él de las aguas,
el Espíritu bajó.

2
Jesucristo, de treinta años
de edad se bautizó,
y al instante una paloma
de los cielos descendió.

3
Jesucristo, es el nombre
que debemos invocar,
sepultando los pecados
en lo profundo del mar.

4
Jesucristo, es el nombre
en que se han de bautizar
los que quieran apartarse,
de éste mundo de maldad.

5
Antes de subir al cielo
a sus apóstoles les dio
un muy grande mandamiento,
que en los Hechos se cumplió.

 

(229) JESUCRISTO ES MI GUIA

1
Con la sangre preciosa,
que en la cruz derramó,
una senda gloriosa
Jesucristo marcó;
yo por eso camino,
sin temor de caer;
pues mi Cristo divino,
me sostiene incansable
con su santo poder.

CORO:
Con angustia y dolor
así voy caminando,
en mi Cristo esperando
que me guarde en su amor;
en su ejemplo marcado
he cifrado mi anhelo,
para llegar al cielo
donde está mi Señor.

2
Como el suave perfume
de las flores de azahar,
como el óleo divino
esperando en su altar,
así son las palabras
de los hijos de luz,
de los que han alcanzado el feliz
refrigerio en la paz del Señor.

3
Jesucristo es mi guía,
Jesucristo es mi luz, es toda mi
alegría, es toda mi salud; a su lado
yo quiero para siempre vivir,
pues en él sólo espero que recoja
mi alma al dejar de existir.

 

(230) JESÚS ALZO MI CARGA

1
Al paso de los males
a Cristo me acerqué,
y en él arrepentido
perdón y paz hallé;
mis ruegos escuchando,
ayúdame Señor,
pues él alzó mi carga
y libre me dejó.

CORO:
Jesús alzó mi carga,
¡pues yo no pude más!
entonces puso en mi alma
su tierna y dulce paz;
mis inquietudes todas
las vi desvanecer,
huyendo para siempre
por Cristo y su poder.

2
Mi suerte en el futuro
ligada está con él,
y en mis caminos todos
anhelo serle fiel;
y así mi vida amarga
dulzura halla en Jesús,
pues él quitó mi carga,
llevándome a su luz.

3
A veces mi sendero
tortuoso y duro es,
y marcho sin ayuda
en densa lobreguez;
mas alzo mi plegaria
buscando compasión,
en Cristo hallo consuelo,
amor y redención.

 

(231) JESÚS DIVINO

1
Jesús Divino, fiel y benigno,
estoy rendido ante tus pies;
vengo a expresarte mi gratitud,
tu amor sin igual
me ha dado la paz
que en el mundo no hallé.

CORO:
Con todo mi corazón
te doy mi canto,
pues no hallo buen Señor,
como pagarte.

2
Sufriste muerte por salvarme,
tu sacrificio me redimió;
seguirte quiero, buen Salvador,
pues quiero llegar
a aquella mansión,
donde moras Señor.

3
Allá en el cielo donde tú reinas,
tendré la dicha de contemplar
tu rostro hermoso,
lleno de amor;
contigo estaré gozándome así,
por los siglos, amén.

 

(232) JESÚS EL REY DE GLORIA

1
Jesús el Rey de gloria
al mundo descendió;
tomando forma de siervo,
al polvo se humilló;
él vino a los perdidos,
a aquel que enfermo está;
él es por siempre eterno,
el mismo que vendrá.

CORO:
Sólo por fe en Jesús,
y por gracia salvo podrás tú estar;
si en su nombre te bautizas,
en su reino tú entrarás.

2
El sana a los enfermos,
y vista a los ciegos da;
él limpia a los leprosos,
y el muerto vivirá, tan sólo con su
Palabra el mundo hablará.
El es por siempre eterno,
el mismo que hoy está.

3
Es Cristo el fundamento de la
Iglesia espiritual,
que lleva su doctrina
sin quitarle ni agregar;
de la Iglesia que no duerme,
que siempre en vela está;
apartada de los vicios y de toda
iniquidad.

4
Es grande el misterio
y sin contradicción,
que Cristo y Dios son uno,
el mismo Rey de Sión;
él es desde el principio
el mismo que hoy está;
él es por siempre eterno,
el mismo que vendrá.

Marcial de la Cruz

 

(233) JESÚS ES DIOS
1
Sólo Jesucristo es Dios,
y ninguno otro hay;
ni en el cielo, ni en la tierra,
ni en lo profundo del mar.
Es autor del universo,
que al hombre vino a salvar;
el que se está preparando,
para venir a juzgar.

CORO:
Y la Iglesia de su nombre,
la que Cristo estableció,
es la puerta que está abierta,
aunque hay otras muchas
puertas que no prevalecerán;
y si han estado abiertas,
Cristo las viene a cerrar.

2.
Muchos niegan hoy a Cristo,
y anuncian la Trinidad
con palabras arrogantes,
que son pura vanidad;
que engañan la humanidad,
que no quieren adorar
en Espíritu y verdad.

3
Pero si se arrepienten,
Cristo les perdonará;
los traerá a su redil,
él mismo los guiará.
Hemos de ser un rebaño,
y un Pastor habrá de ser,
el que cuida nuestras almas,
porque todos somos de él.

4
Su evangelio queda expuesto
a toda conciencia humana,
que los que han de creer en Cristo,
que sea ahora, y no mañana.
Es el día de salvación,
el que Cristo estableció;
que si oyeres hoy su voz,
no hagas duro el corazón

 

(234) JESÚS GRACIAS TE DOY

1
Cuando Cristo me halló
hundido en el pecado,
su mano me extendió
y así me ha libertado.

CORO:
Jesús, gracias te doy
por haberme libertado,
por haberme sacado
de aquella perdición;
donde no había paz,
sólo llanto y dolor,
ahora yo me gozo
contigo gran Señor.

2
Lo que antes para mí
era ganancia vil,
lo tengo por basura
sirviendo a Cristo aquí.

3
Crucificado estoy
con Cristo mi Señor,
a él sea la honra y gloria
por su amor.

Baldemar Rodríguez

 

(235) JESÚS ME HABLO

1
Cuando yo vine al Salvador,
todo mi corazón le di;
sentí hasta entonces ya ser digno
de ver su rostro y ser feliz.

CORO:
\\ Pero él me habló;
Jesús me habló,
diciendo: “Hijo ven a mí”//

2
Ahora todo ser humano,
que quiera entrar en su mansión,
debe de confesar su nombre,
y rendirle toda adoración.

3
Y cuando estemos en el cielo,
Jesús allí me esperará,
diciendo: “Hijo, siervo bueno,
conmigo aquí vas a morar”.

Francisco F. Llorente

 

(236) JESÚS TE HABLA A TI, PECADOR

1
Jesús te habla a ti, pecador,
escucha su voz si tú crees;
no dejes de creer que sólo por él
podrás alcanzar salvación.

CORO:
Sólo Dios podrá salvarte
de tu maldad,
en Jesús reconciliando
tu alma está.
Ahora es el día aceptable,
ven a él sin tardar;
ya no esperes que otro te hable,
porque a él cuentas darás.
Sólo por Cristo podrás alcanzar,
de esa fuente que fluyendo está
agua de vida a la humanidad,
por su caridad.
Ya no detengas a tu corazón,
dale hoy toda libertad,
y verás al Señor y el bautismo
en su nombre hallarás.

2
Si sientes de Dios el amor,
y tu corazón listo está,
confiesa en verdad
que hay santidad ,
en Cristo nuestro Salvador.

3
Sólo Dios te puede guiar,
y tu alma avisándote está;
que en Cristo Jesús se encuentra
la luz, acéptalo hoy en verdad.

 

(237) JOB

1
Había un varón llamado Job,
santo y temeroso de Dios;
decía confiado en el Señor,
elevaba hacia el cielo su voz.

CORO:
Desnudo nací así tornaré,
pues nada me podré llevar;
el Dios de los cielos todo me ha
dado: gozo sublime sin par.
Ahora que Dios me ha recogido,
gloria a su nombre daré,
aunque mi cuerpo se halle afligido,
siempre en Jehová yo confiaré.

2
Su cuerpo fue afligido por Satán,
borrando toda su prosperidad;
mas este gran patriarca en su afán
decía, confiado en verdad.

3
Aun su compañera lo afligió,
no tuvo de este siervo compasión,
maldice a Dios y muérete clamó,
mas Job te contesta en reprensión.

4
Jehová amaba a Job de corazón,
mas para reprender a Satanás,
mostróle que aún en la aflicción,
su siervo no era falaz.

 

(238) JÓVENES CRISTIANOS

CORO:
\\Jovenes cristianos
canten con amor,
díganle a la gente
de Cristo el Señor,
que él nos ama y ofrece perdón,
que Cristo cambia
nuestro corazón//

1
Abre una ventana… y sonríe el sol,
y dile a la gente, que mi Jesucristo
está en tu corazón.

2
Al despertar la aurora… eleva
una oración, Padre eterno y santo,
hoy usa mi vida y mi corazón

Rafael Espinoza

 

(239) JUBILOSAS NUESTRAS VOCES

1
Jubilosas nuestras voces
elevemos con fervor,
para dar la bienvenida
a los siervos del Señor.

CORO:
¡Bienvenidos! ¡Bienvenidos!
adalides de Jehová;
parabienes no fingidos
la congregación os da.

2
Bienvenidos los campeones
de la fe y la verdad,
a quien nuestros corazones
hoy les brindan su amistad.

3
Bienvenidos los soldados
de las huestes de Jesús,
los que luchan denodados
por el triunfo de la luz.

4
Uno sólo es nuestro anhelo,
trabajamos con tesón,
por hacer que el Rey del cielo
reine en cada corazón.

 

(240) JUNTO A TI, SEÑOR

1
Señor, encuentro todo en ti,
junto a ti quiero vivir,
tu presencia yo sentir
junto a ti, Señor, junto a ti.

CORO:
Quiero andar cerca de ti,
junto a ti quiero vivir;
y morir cerca de ti,
junto a ti, Señor, junto a ti.

2
Aunque débil soy Señor,
tu poder me da valor;
satisfecho yo estaré,
si tú estás junto a mí, junto a mí.

3
A través del mundo cruel,
quiero siempre serte fiel;
quiero tu carga llevar,
tuyo ser, Señor, tuyo ser.

4
Cuando ya mi frágil ser
cese aquí de padecer,
llévame mi buen Pastor
junto a ti, Señor junto a ti.

 

(241) JUNTO AL LAGO DE GENESARET

1
Junto al lago de Genesaret,
un varón lleno de compasión,
caminaba hacia Nazaret,
predicando la real salvación.

CORO:
¡Señor! ten piedad de mi alma,
tu voz para mi es amor;
por lo tanto,
sostenme con tu gran poder,
para siempre morar bajo tu
resplandor.

2
Su morada era en soledad,
porque el hombre fue su malhechor;
un varón despreciado en verdad,
fue el Cristo, varón de dolor.

3
Para el rico y para el rey,
su mensaje divino era atroz;
mas el pobre gentil, sin la ley,
era la voz bendita de Dios.

4
Todos se burlaban de él,
al oír que su Padre era Dios;
pero al ver su muerte tan cruel,
vieron que era el Hijo de Dios.

Lorenzo E. Salazar

 

(242) JUVENTUD, LUCHAD POR CRISTO

1
Jóvenes, trabajemos y ensalcemos
a Jesús, anunciándole
al mundo que él es la verdad.
Sufriendo por su causa,
enseñando de su luz,
revestidos con la cota, fe,
justicia y caridad.

CORO:
Juventud,
vamos todos luchando
con las armas
de nuestro Salvador,
caminemos siempre listos
con valor, a combatir.
Luchando contra el tentador.
Juventud con fervor sigamos
siempre, alabando
y ensalzando al Creador,
y al fin llegaremos
a la célica mansión.
Con Cristo nuestro Salvador.

2
Siempre firmes y adelante,
levantando el pendón,
proclamando con justicia
la Palabra del Señor.
El es bueno y compasivo,
nos protege con amor,
y si a él nos allegamos,
nos espera galardón.

3
Juventud, es necesaria
la firmeza en el Señor,
esforcémonos peleando
contra el fiero tentador;
el que vence,
él es digno de su reino
y de su amor,
y le espera una corona allá,
eterna de salvación.