(401) RECUERDO

1
Recuerdo feliz el momento,
cuando tú me salvaste, Señor;
me hablaste con íntimo acento:
“Yo quiero prediques mi amor”.

CORO:
Desde hoy te consagro mi vida,
¿la quieres usar, mi Señor?
el vivir y el morir predicando,
para mí no hay vida mejor.

2
Mi vida sin ti fue miseria,
angustia, tristeza y dolor;
tu cruz me salvó que muriera
sin fe, ni esperanza, ni amor.

3
Campanas de gozo hay en mi alma,
cantando con mi Salvador;
su luz ilumina y da calma,
aviva en mi alma la fe
(402) REPOSO ETERNO

1
El día predicho se acerca,
Cristo Jesús vendrá;
aparición tan sublime,
todo ojo le verá; y fúlgidas multitudes
su trono rodearán,
cánticos nunca escuchados,
la esfera inundarán.

CORO:
¡Gloria, gloria al Señor!
rey por la eternidad,
¡gloria, gloria al Señor!
su pueblo exclamará
¡gloria, aleluya!
su pueblo exclamará;
a sus fieles creyentes
en gloria llevará.

2
Para el rebaño escogido
no habrá confusión,
morarán perpetuamente,
en perennal mansión,
do lágrimas y quebranto
desaparecerán;
por siempre dicha indecible
con Cristo gozarán.

3
Luctuosas horas que agobian
mi débil ser aquí;
mas divinal refrigerio
tendré en Jesús allí.
No importarán las espinas que
punzan con dolor, ni por más duras
las pruebas podrá trocar tu amor.

4
Mi alma sedienta desea,
Señor, más santidad,
seguir la escarpada senda
de la inmortalidad.
Con los santos de aquel día,
en tu presencia estar, en espiritual
concierto tu dulce nombre loar
(403) RESPONSABLE

1
El que oye su Palabra
responsable él será,
el que ha oído su evangelio
de justicia y de verdad.
Por el mundo se predica
que Jesús pronto vendrá;
el que desprecie su llamado
responsable él será.

CORO:
Tú serás responsable de tu alma,
si hasta hoy no le das tu corazón,
sólo aquel que se entrega
a Jesucristo, gozará de eterna
salvación.

2
Responsable tú que oyes,
tú que cantas con fervor,
que no quieres que te digan
del bautismo en el Señor.

3
Responsable tú que dices
que mañana aceptarás,
ya haz oído que mañana,
quizás tiempo no hallarás.

4
Cada hora que se pasa
es preciosa ante el Señor,
es un momento más de vida,
que te presta a ti tu Dios.
Que decidas cuál camino,
quieres tú aquí llevar.
Esta palabra que has oído,
responsable a ti te hará.

Cuca Varela

(404) ¡RESUCITO!

1
¡Resucitó! la nueva dad
al mundo, que su muerte vio;
tomó en la cruz nuestro lugar,
mas del sepulcro revivió.

CORO:
¿Por qué buscáis al Cristo allí?
entre los muertos ya no está.
No le lloréis; cantad, reíd
y proclamad: El Cristo vive
y reina ya.

2
Viéronle tristes sepultar,
cuantos en él tuvieron fe;
toda esperanza muerta ya,
creyeron sepultar con él.

3
Mas el sepulcro no logró,
en sus prisiones retener
al Cristo Rey, que vencedor
fue de la muerte y su poder.

4
¡Resucitó! ya no tendrá
sombras la tumba para el fiel;
aunque muriere, vivirá,
el que creyere sólo en él.
(405) RETORNO DEL HIJO PRODIGO

1
Cansado de pecar, hastiado de vivir
en este mundo vil de sinsabores;
abandonado al fin, sin amigos me vi,
llorando mi desgracia y mis errores

CORO:
Cual pródigo viví
y al cieno descendí,
siendo yo un hijo del Rey
de los cielos,
oh Padre vengo a ti,
no me hagas tal cual fui,
sólo hazme como uno
de tus siervos.

2
Al ver mi condición
el regreso emprendí,
no quiero ya volver a donde estuve,
mi juventud perdí,
mi herencia pervertí,
en el placer y vicios donde anduve.

3
Mi padre me encontró
y al hogar me llevó,
hay fiesta y alegría inolvidable;
pues él me recibió de gracia me vistió,
por su misericordia inexplicable
(406) REVELACIÓN

1
Lo divino en lo humano cobró vida,
y el reino de los cielos se acercó;
el misterio de los siglos revelado,
el Mesías prometido se encarnó.

2
Al que debo yo servir, vino a servirme,
al que debo yo buscar,
me buscó a mí,
al que debo yo de amar,
me amó primero,
por mis culpas por entero se entregó

3
Su martirio principió en el pesebre,
donde el mundo egoísta le mandó,
pues no hubo un lugar de tal realeza,
donde pudo su cabeza recostar
(407) REY DEL UNIVERSO

1
Oh poderoso Jesús, Rey del universo,
reconocemos Señor tu gran majestad,
te imploramos oh Dios de tu presencia,
nos humillamos ante ti, Señor,
con reverencia.

CORO:
Rey del universo,
escucha creador nuestra voz,
Padre omnipotente,
te honramos con el corazón.

2
Bendito seas Señor,
por tu gracia inefable
nos rescataste del mal,
por tu poder
prometes darnos Señor
la vida eterna,
nos redimiste Señor
con tu muerte en la cruz.

3
Oh pueblos todos ensalzad
al Rey del universo,
y con gran júbilo cantad
nueva canción también,
y nuestras manos palmead
con grande gozo,
pues con su muerte en la cruz
la libertad nos dio.
(408) ROGANDO POR MI

1
Si quieres tú también
ser un hijo de Dios,
tendrás que renacer,
tendrás que renacer;
si quieres tú también,
estar en la mansión
con Cristo el Salvador.

CORO:
Jesús está en los cielos
rogando a Dios por mí,
rogando a Dios por mí,
rogando a Dios por mí;
Jesús está en los cielos
rogando a Dios por mí,
por mí, por mí y por ti.

2
El es tu protector,
te llama con amor,
te llama con amor,
Cristo el Salvador;
te quiere a ti salvar
del mundo engañador,
del mundo engañador.

3
La sangre que él vertió,
cuando en la cruz murió
limpió mi corazón,
limpió mi corazón;
y ahora con valor, ardiente fe
y amor le sirvo al Salvador.

R. Medina
(409) ROSTRO DIVINO

1
Rostro divino ensangrentado,
cuerpo llagado por nuestro bien,
clama benigna, justos enojos,
lloren los ojos que así te ven.

2
Manos preciosas tan lastimadas
por mí clavadas en una cruz,
por ese valle será mi guía,
mi alegría, mi norte y luz.

3
Bello costado en cuya herida,
halle su vida la humanidad,
fuente amorosa
del Dios clemente,
por ser la fuente de caridad.

4
Crucificado en un madero,
manso cordero mueres por mí,
por eso el alma triste y llorosa,
suspira ansiosa, Señor por ti
(410) RUT LA MOABITA

1
Oíd la bella historia
de una extranjera llamada Rut,
Noemí su suegra
era del pueblo de Israel;
vuélvete hija a los dioses
de la tierra de Moab,
ella contesta:
vive Jehová que no lo haré.

CORO:
Doquier tú vayas yo iré,
donde tú mores moraré,
tu pueblo será mi pueblo,
también donde tú mueras moriré.

2
Regresa, insisto,
pues que tus padres te esperan ya,
no tengo nada que pueda darte
como heredad.
Ella contesta Jehová tu Dios
mi Dios será,
es mi esperanza,
bajo tu amparo mi alma estará.

3
Hoy vive siempre
en la memoria de Israel,
siendo una extraña Dios la hizo
digna de su heredad.
De su simiente nació Jesús
el Salvador,
quien con su muerte
nos trajo vida, vida eternal.

Autor: Arnulfo Velazquez

About these ads