Category: Himnario de Consolación


1
Andando yo perdido en tinieblas de error,
Me encontró Jesucristo y oí de El su voz;
Que amante me decía: “Deja esa senda impura,
Acércate a mi lado, Yo Soy Jesús tu Dios”.

Coro
¡Oh, mi Jesús, mi Rey!, no permitas que olvide,
Los hermosos preceptos de tu divina ley;
Pues ellos cada día son el faro de mi alma,
En ellos tú me envías la paz espiritual.

2
Como olvidar el día radiante, esplendoroso,
En que con grande gozo, tu hermosa voz oí;
Que amante me decía: “Ven hijo, ven a mi,
Yo te doy salvación, mi vida di por ti”.

3
Señor, yo te suplico me guardes en tu senda,
Hasta el postrero día, amante Salvador;
Que pueda yo servirte, en este mundo incierto,
Señor mío, Jesucristo, dame tu bendición.

Autores:  Hermanos López
Himnario de Suprema alabanza no. 494
Himnario de Consolación no. 330
Himnario Cristo viene alabanza y victoria no. 598

El himnario de Suprema alabanza, pero en formato PDF. Me parece que es mas fácil trabajar con documentos PDF, por la plataforma de búsqueda. la cual es siempre mas accesible y mas rapida.

Enlace de descarga por mediafire:

http://www.mediafire.com/download/15vbcvo76ozpnef/Himnario+Suprema+alabanza.pdf

Y agregue esta nueva descarga por Mega. (La que antes conocíamos por Megaupload)

https://mega.nz/#!bN93USCR

Este himnario ha sufrido varios y bastantes presentaciones. Hay una que siempre me impactó por la forma del libro. Estaba fabricado en forma de recopilador (binder), y de esa forma estaba protegido por la cubierta exterior, permitiéndole en lo posible, presentar una muy durable característica: la de soportar impactos y aun así ser un libro ligero y muy dócil.

El autor de esta página conoce personalmente a los participantes en el diseño , la redacción, la prueba de errores tipográficos, la producción, y hasta la distribución. Entre ellos está el Ingeniero Moisés Quintero Pelayo, las colaboradoras de este proyecto, damas y en aquel entonces jóvenes Beatriz Robledo, y Sara Valero Rojas., a quienes Dios recompensará por un trabajo muy bien realizado.

Incluyo unas fotografías del himnario: una de la edicion anterior, y otra del himnario actual.

Himnario2005                      y esta otra:        anterior 1985

 

No se si alguna vez la Asamblea Apostólica de los Estados Unidos, o la Iglesia Apostólica de México haya reconocido los trabajos de la redacción de los himnarios, pero hoy  lo queremos hacer en ésta humilde página. Vayan a ellos y ellas nuestra gratitud, mayormente porque sabemos que lo hicieron con pasión, y por supuesto, lo hicieron sin cobrar, porque sabemos que lo hicieron para la Obra de Dios aquí en la Tierra.

Hoy jueves 25 de septiembre, actualicé los enlaces, y ya pueden descargar este himnario PDF ahora por Mediafire. Gracias a nuestras  Iglesias la Asamblea Apostólica de la fe en Cristo Jesus  (USA), y a la Iglesia Apostolica de la fe en Cristo Jesús (Mex.) por permitirnos usar estos himnarios.

1
¿Brillarás por Cristo, en tu senda aquí,
Dándole al cansado algo de tu luz;
Y diciéndome que Jesucristo a ti,
Te salvó por medio de una cruenta cruz?

Coro
¿Brillarás por Cristo, dando al mundo luz?
¿Brillarás por Cristo, en tu senda aquí?
¿Brillarás diciendo que El ya está en ti?
Brilla, brilla siempre, brilla por Jesús.

2
¿Brillarás por Cristo, haciendo fulgurar,
Ese don de gracia que El te dio a ti?
Habla de su luz, y habla de su hogar;
Ya es tiempo de que vengan a la luz,
Los que sin pensar, se han querido dilatar.

3
Anunciemos todos que Dios es amor;
Que ya nos salvó, por gracia y su bondad
Demos honra y gloria a nuestro buen Señor,
Tributando gloria a su fidelidad.

 

Autor: Trdo. por: E. G. Herrera.
Himnario de Consolación no. 3

1
Bienvenida, bienvenida, a los siervos del Señor:
Bienvenida hoy les damos, con humilde corazón;
Nuestras preces al Señor, elevemos con fervor,
Que derrame de Su amor, en esta congregación.

Coro
Bienvenidos, bienvenidos, Adalides del Señor,
Bienvenida hoy les damos, con humilde corazón;
Bienvenidos los que luchan, por la fe y la verdad,
Bienvenidos, bienvenidos, Adalides de Jehová.

2
Bienvenidos los heraldos, que han luchado con amor,
Y valientes y esforzados, viven siempre en la labor;
Rogaremos al Señor, que El les dé Su protección,
Y que al fin de su carrera, les dé un grande galardón.

3
Hoy unidos los obreros, en esta gran convención,
Los valientes mensajeros, que proclaman redención;
Toda la congregación, pediremos al Señor,
Que derrame en su favor, una grande bendición.

 

Autor: desconocido.
Himnario de Consolación no. 318

1
Resignadamente esperé en Jehová,
Inclinóse a mi con amor y me escuchó;
Hizome sacar de un lago de miseria,
Y puso en mi lengua una nueva canción.

Coro
Bienaventurado todo aquel varón de Dios,
Que no anduvo en consejos de malos,
Ni se detuvo en caminos de error;
Será como un árbol plantado,
Junto a arroyos de agua de vida,
Que a su tiempo, fruto dará,
Y su hoja jamás de él caerá.

2
Bienaventurados los de limpio corazón,
Los que guardan sus preceptos de corazón;
De cierto en aquél día verán al Rey de Gloria,
Que viene en las nubes con grande poder.

3
Cantad a Jehová, habitantes de la tierra,
Cantadle con alegría y devoción.
Pues sobre nosotros El ha engrandecido,
Su misericordia para siempre jamás.

 

Autor: Gilberto Díaz.
Himnario de Consolación no. 183

1
Bellas palabras de Cristo,
De Dios antiguo don,
Aún cuando aquí las cantamos,
Son nuevas al corazón;
Llaman al que descarriado,
A aquel que perdido fue;
Ven a mi lado, dice:
Descanso te daré.

Coro
Oíd su voz, tierna voz de amor;
Trae tu carga al Salvador,
En su amor tu descansarás,
Ven, ¡Oh! Ven y oye su voz de amor.

2
Bellas palabras de Cristo,
Alumbran nuestro ser;
En nuestra obscura senda,
A El podremos ver.
Llevemos a El la carga,
Amante nos sostendrá,
“El que a mi lado viene,
Descanso gozará”.

3
Bellas palabras de Cristo,
Reposo nos darán,
Después del sufrimiento,
Corona ofrecerán,
Allá contemplaremos,
Belleza sin igual,
Su rostro allá veremos,
En gloria eternal.

 

Autor: Trdo. J. A. B..
Himnario de Consolación no. 246

1
Si a Dios ahora te acercas, sirviéndole con verdad,
El, todos tus pecados te los perdonará;
Si vienes con valor, sirviéndole al Señor,
Seguro en las mansiones, tú estarás muy bien.

Coro
//Andando con Jesús, todo está bien, muy bien//
Con toda libertad, sirviéndole en verdad;
Andando con Jesús, todo está bien, muy bien.

2
Si amor tuvieres al mundo, tristeza te traerá,
Y a los malos caminos, con fuerza te guiará;
Ya mira al Salvador, recibe de El su amor,
Hablando con Jesús, tu vivirás muy bien.

3
Conviene que ya te alistes para la eternidad;
Ahora tú lo oíste que Cristo volverá.
Obscuro te hallará, tu luz no alumbrará,
Entonces con Jesús tú no entrarás, no más.

4
El evangelio de Cristo se oye por doquier,
A todos los gentiles, haciéndoles saber,
Que Dios da salvación y limpia el corazón;
Por Cristo el Salvador, si crees tu, ven, también.

 

Autor: Marcial De La Cruz.
Himnario de Consolación no. 34

1
Ayer, cuando caía la tarde,
Ya queriendo obscurecer;
Se hallaba en un abismo mi alma,
Sin fe, esperanza y sin Dios.

2
Creí, que en el mundo encontraba,
La fe, esperanza y amor;
Mas no, nunca pude encontrarlas,
En Dios encontré salvación.

Autor Baldemar Rodríguez.
Himnario de Consolación no. 434

1
Amor terrestre yo he dejado,
Todo por Cristo, mi Salvador;
En este mundo todo es tristeza,
Y allá en el cielo estará Dios.

Coro
Ya estoy en ansias, de ver Su reino;
Cuando me lleve, a Su mansión.

2
Allá en el cielo no habrá más llanto,
Allá en el cielo será gozar;
Y para siempre vivir cantando,
Y para siempre vivir cantando,
Y para nunca se acabará.

¡Oh! Qué hermosura estar con Cristo,
Vale la pena haber sido fiel;
Yo estoy sufriendo por ver si logro,
Allá en el cielo vivir con Dios.

Autor Baldemar Rodríguez.
Himnario de Consolación no. 442

1
Los años de mi infancia me recuerdan con dolor,
Que a veces despreciaba de mi madre el tierno amor;
Mas ya que está en e cielo, anhelo su solicitud,
Dile, ¡Oh, Señor! Que en gloria la veré.

Coro
¡Oh, madre de mi amor! En gloria te veré,
Tu tierno amor jamás olvidaré;
En la mansión de paz, veré tu dulce faz,
Y junto a ti por los siglos moraré.

2
Por mas que anduve errante yo por sendas de maldad,
Mi cariñosa madre me trataba con bondad;
Mis cuitas infantiles endulzaba con amor,
Dile, ¡Oh, Señor! Que en gloria la veré.

3
Al verme solo y lejos de mi hogar, mi dulce hogar,
Con su angustiado corazón lloraba sin cesar,
Y día y noche oraba a Dios por mí con grande fe;
Dile ¡Oh, Señor! Que en gloria la veré.

4
Infausta nueva un día llegó diciendo:
“Ven si quieres a tu madre ver, que hoy vuela al Edén”.
Lloré, cuando en los brazos de la muerte la encontré,
Y dije: “¡Oh, madre, en gloria te veré!”.

 

Autor Speros D. Athans.
Himnario de Consolación no. 174

forever-apostolic1993

Notas del Distrito Mid America.

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